Opinión

Los retos empresariales para el resto del 2019 / Enredos financieros

Estimado lector, una vez que vemos las políticas gubernamentales, que si bien tratan de hacerlas pasar como “lo mejor para todos” mediante encuestas que terminan siendo amañadas, que curiosamente siempre le dan la razón al Gobierno Federal, los retos empresariales para este 2019 son muchos y cada vez más demandantes.

El primer reto empresarial para este 2019 es el SAT. Se pensaba, y así lo hizo saber Andrés Manuel en campaña, que habría mejoras en el Sistema de Administración Tributaria. Se dijo que habría una mejora en el pago de impuestos, es decir, sería más fácil de realizar. Además, que se tendría en consideración un “borrón y cuenta nueva” en donde los que tenían adeudos con el SAT podrían ponerse al corriente y no existiría la persecución empresarial por parte del gobierno en cuanto a los impuestos. Pero la realidad es otra totalmente. El día lunes de esta semana se acaba de dar la nota. Se aplicará todo el peso de la ley en cuanto a impuestos, no habrá prórrogas y se harán las cosas parejo, seas grande o chico. Me parece que el tiempo del terrorismo fiscal regresará de forma más agresiva. Aquellos que vivieron los años de José López Portillo, con los famosos comerciales de “Lolita” el sobrenombre con el que se le conoció a Hacienda en esos años, con la persecución empresarial a través de métodos cuasi-terroristas. El reto es tener un buen contador, y ahora también, un buen abogado fiscalista, que pueda entonces, hacer que la defensa sea mucho más adecuada.

El segundo reto empresarial de este 2019 tiene que ver con los energéticos. Tanto los combustibles como la energía eléctrica han tenido importantes incrementos y la consecuencia es el encarecimiento de productos y la disminución de los márgenes de utilidad de las empresas. Desafortunadamente, no hay una tendencia ni se puede prever hacia dónde se va el precio, y esto está descontrolando de forma importante a las empresas. Las que han salido beneficiadas del incremento de la energía eléctrica son las empresas que colocan los paneles solares, ya que son cada vez más las empresas y los domicilios particulares que ven la conveniencia de usar este tipo de alternativa de generación de electricidad. El reto de los combustibles, cuando pensamos que no existirían más los famosos “gasolinazos”, y no fue así es mayúsculo, cada vez es más el incremento de los combustibles, sobre todo aquellos que se utilizan para el comercio y la industria. El transporte y los servicios de logística encarecen también los productos. Un reto, que si bien el gobierno federal no se ve por donde pueda ayudar, tampoco lo hacen los gobiernos estatales. Me encantaría ver alternativas de movilidad para las ciudades y estados, que nos permitan utilizar menos nuestro vehículo o el uso intensivo de camiones, pero desafortunadamente, no lo veo.

El tercer reto empresarial es la fuerza que han tomado los sindicatos “reventadores”. Mucho tiempo se vivió una paz laboral en México, teniendo solo casos aislados de huelgas, que se debían más a situaciones de verdadero trabajo infrahumano que a otras cuestiones. Actualmente, hay sindicatos que se sienten ya con el suficiente respaldo federal (que no se si lo tengan o no) para hacer huelgas por cualquier cosa. Ese problema es verdaderamente importante, porque, por un lado, las demandas de los sindicatos están fuera de toda realidad y proporción y por otro está ahuyentando a las inversiones, tanto extranjeras como locales. Y los que tienen negocio o empresa, están pidiendo que no ocurra una huelga, que puede llevar definitivamente a la quiebra a esa organización. También las empresas deben tener un buen abogado laboral y un contrato colectivo adecuado, que tenga satisfechos tanto a los trabajadores como a los patrones. Los sindicatos “blancos” desaparecieron, hay que tener ahora extremo cuidado en las relaciones patrón-trabajador. Los tiempos de la Junta de Conciliación contraria a la libre empresa, parece que están regresando.

Cuarto reto, del consumidor impulsivo al consumidor selectivo. Las empresas estuvieron durante muchos años tranquilas, el consumidor, compulsivo, compraba lo que se le ofrecía sin problema alguno. Ahora, las crisis, la falta de empleo o la falta de recursos ha hecho más selectivo al consumidor, el cual más que un producto o servicio quiere que se le venda una experiencia. No todas las empresas están preparadas para este cambio del paradigma del consumidor, sólo las que enfrenten el reto frontalmente podrán salir adelante.

Estos son sólo cuatro de los retos empresariales para este 2019, los más importantes, y usted, estimado lector, ¿está preparado?

 

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José de Jesús González Serna

José de Jesús González Serna

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