Opinión

Carta a mi futura hija / Cinefilia con derecho

Querida Marcelita:

En apenas poco menos de un mes llegarás a este mundo, serás una mujer y es menester que te advierta algunas cosas: llegas a un contexto plagado de estereotipos y violencia de género ¿Que qué es eso? En palabras llanas significará que por ser mujer, gozarás de menos derechos que un niño, estarás expuesta a mayores peligros y a menos privilegios. Sé que para ti será incomprensible que tu hermano, viniendo de donde mismo, viviendo en el mismo hogar, con los mismos padres, tíos, primos y abuelos, tenga más prerrogativas que tú. Te doy una buena noticia: muchas mujeres luchan todos los días para contrarrestar esta situación, entre ellas tu mamá.   

Hace un par de semanas, tu mamá y yo escribimos un artículo donde hacíamos ver lo difícil que ha sido para las mujeres salir avante en un contexto de violencia machista. Ese artículo se basaba en una película, Tierra fría; debes saber que tu mami y yo somos asiduos al cine, trataremos de transmitirte esa afición y te prometo que las pelis que verás no se basarán exclusivamente en princesas y superhéroes; porque uno de los efectos machistas de nuestra sociedad es justamente que las niñas ven princesas y los niños superhéroes, aunque estarás plagada de esas películas, te mostraremos otros productos que tienen que ver menos con este rol de género, Miyazaki por ejemplo. Pero regreso, escribimos de Tierra Fría y hay algo que me guardé: los hombres somos acusados de ser machistas, en un tiempo donde eso era algo común, donde se nos educaba así. Y no, no estoy justificando nada, sólo que me parece un poco injusto juzgar con perspectiva actual, lo que sucedió en otra época.

Me explico un poco más, yo crecí en un contexto donde los hombres teníamos que ser así, machistas, resumido en un dicho antiguo: fuertes, feos y formales. Pero así eran las cosas, a la distancia se podrá calificar de malo, pero en los años que vivíamos era normal o incluso común, lo difícil era obrar de forma contraria. Esto trae un tema importante, nosotros, los que nacimos y nos criamos así, hoy libramos una lucha y como dijo como dijo Armando Vega-Gil: “Esta batalla es complicada pues los hombres, los machos, somos criaturas de nuestros tiempos”. Por cierto, tu mami y yo tenemos para ti un cuento de ese autor, se llama Un marciano y un ciempiés, una hermosa edición del IMAC; además, cuando estés en la adolescencia te mostraré música fenomenal de este autor y el grupo clave para el rock mexicano, del que formó parte: Botellita de Jerez.

Soy una criatura de mis tiempos, y en esa medida tengo que hacer un mea culpa de los errores propios y de mi género, como hombre fui parte de muchos de las conductas que hoy buscamos erradicar. No es fácil la lucha, pero la inicié con conciencia, la emprendí con decisión y he tratado de erradicar  toda clase de actitud que pudiera significar una violencia de género. ¿Que si ya lo logré? Pues no, porque este proceso no solo es individual sino social, colectivo e implica la participación de todos, todas y la modificación de estructuras tradicionalistas. Por eso, reniego de aquellos y aquellas que provocan, consciente o inconscientemente, una batalla de géneros, radicalismos sin ton ni son.

En fin, vienes a un mundo mejor, pero aún con muchos retos para una mujer como tú. Además de las disculpas del párrafo anterior, tengo que pedirte perdón aún por los estereotipos (yo los llamaría benignos) de los que serás parte: apenas supimos que eras niña y hemos llenado tu cuarto de cosas rosas, voluntaria e involuntariamente. Te prometo que será el único distintivo de género que experimentarás en esta familia.

Tu papá que te espera y te ama.

 

rubendiazlopez@hotmail.com   

 



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Rubén Díaz López

Rubén Díaz López

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