Opinión

¿Por qué es importante nuestra democracia? / La columna J

Como ya se mencionó anteriormente, todo sistema tiene sus bondades y del mismo modo sus áreas de oportunidad. Lo que sí es una constante que garantiza es que en donde existe equilibrio existen mejores condiciones para todos.

La realidad es que en la democracia existen compartimientos de facto que de un modo u otro se convierten en un riesgo directo.

Cuando el exfilósofo y político James Madison, contribuyó a la redacción de la constitución de los Estados Unidos de Norte América tenía perfectamente claro que la democracia comienza a diluir su objetividad en la medida en la que es más grande, se convierte en más compleja e irracional.

De tal modo que cuando esto sucede el ideal de la democracia deja de atender al interés colectivo sino que está expuesta al ánimo circunstancial que de un modo u otro esconde intereses muy particulares.

El espacio de justicia y de equilibrio que representa la democracia se ve disminuido.

“Actúan movidos por el impulso de una pasión común, o por un interés adverso a los derechos de los demás ciudadanos, o a los intereses permanentes de la comunidad considerada en conjunto” [CITATION JAM \l 2058].

Cuando el espacio es disminuido y la pretensión social se ve opacada por los impulsos, los derechos de todos se ver amenazados en mayor medida.

Sin embargo, bajo la estructura y el esquema democrático se extienden las posibilidades para que los más vulnerables no sean sobajados o inseguros en su posición política correspondiente.

Es decir, el diseño de la democracia procura la mesura estructural para evitar la tiranía, contiene una distribución del poder político que permite genera contrapesos y equilibrios.

Existe una gran amplitud de opciones institucionales proteccionistas en contra del poder absoluto. Desde el Estado de Derecho hasta la libre expresión, por muy natural que parezcan, hace algunas décadas dichas bondades no eran propiamente una opción para los ciudadanos.

Por medio de las leyes que están por encima de las personas en la teoría pero que en la práctica también tiene un impacto de suma importancia se resguarda los derechos y responsabilidades de las minorías, como esencia está el principio de deliberación para el caso de los legisladores y también el derecho de decisión el cual es una constante que puede más que estructura operativa de alguna fuerza política.

Gracias y por naturaleza de la democracia las minorías en algún punto del tiempo se convierten en opciones y alternativas, las cuales con un ambiente apropiado rinden frutos y mayores magnitudes para la alternancia proceda a ser más natural y se evite la concentración del poder en ciertos círculos.

El neoliberalismo es una tendencia mundial que facilita y acelera los tiempos, al mismo tiempo tiene una apertura económica y progresiva que da mayores opciones a los ciudadanos.

La minorías en muchas de las ocasiones juegan roles verdaderamente importantes hacen diferencias, no solo es que tengan un espacio para la disertación o la exclamación, tienen funciones relevantes que permiten fiscalizar, observar e incluso dependiendo de la modalidad ser jueces en los desaciertos y errores de las mayorías.

En la democracia es de suma importancia que exista la normativa y una atmósfera tersa en la convivencia. Gracias a la apertura existe la probabilidad de generar consensos constitucionales.

Este sistema en su principio de libertad también genera un abanico de posibilidades que distan mucho de los esquemas que anteriormente se manejaban, da una entorno que va evolucionando y nos deja en la reflexión al menos en México de lo siguiente: “No saber de uno mismo, eso es vivir. Saber mal de uno mismo, eso es pensar”, Fernando Pessoa.

El ser humano es una especie rutinaria y muy mecanizada que en el decurso del tiempo va plasmando conforme a su inteligencia y a su criterio la explicación y los porqués de los distintos acontecimientos que se presentan. Hace un par de siglos se pensaba que la tierra era plana, la ciencia constantemente a través de sus métodos va generando un despertar de conciencias que permite tener nuevos panoramas y contextos sobre lo que sucede.

La evolución nos va dejando en mayores proporciones que una de las máximas de esta vida es aprender a desaprender.

En el ámbito de la política y de la democracia sucede igual, desde los inicios de la democracia en la antigua Grecia y en Roma, la revolución industrial, el holocausto y las últimas elecciones de Estados Unidos, nos dan la referencia de que todo va cambiando y no es como creíamos.

La preservación del poder es una cualidad cambiante y permanente de ciertos grupos que la distribuyen tanto en lo político, lo económico, lo mediático y en algunos casos en lo militar.

La libertad como gran pilar de la democracia debe consistir en la voluntad ejercida por individuos en plenitud de facultades, no vale para las personas que haya obtenido la mayoría de edad, tampoco para aquellos que gozan de protección paternal y sustento.

Por muy fuerte que se exprese el comentario tampoco debería ser facultad para las sociedades atrasadas que son ostentan como dirigidas por personas sin la mayoría de edad.

“Podemos permitir que un niño tenga miedo a la oscuridad, pero no podemos permitir que un adulto tenga miedo a la luz”.

 

IN SILENTIO MEI VERBA

 

ahumada_rva@hotmail.com |  @ahumadroberto

 

The Author

Roberto Valdés Ahumada

Roberto Valdés Ahumada

No Comment

¡Participa!