Opinión

Urbanización en América Latina y el Caribe: ¿cómo vamos? / Agenda urbana

En días recientes, el Banco Interamericano de Desarrollo publicó el Informe de Sostenibilidad de 2018, en el que se se explican algunas previsiones del desarrollo urbano en América Latina y el Caribe (ALC), y se resaltan algunos de los principales desafíos que enfrenta la región. ¿Cómo vamos?

En la actualidad, el 81 por ciento de la población de América Latina vive en ciudades, lo que la hace una de las regiones más urbanizadas del planeta. Además, se estima que la población urbana está creciendo en más de medio millón de nuevos habitantes cada mes, de manera que para el año 2035 la población de las ciudades se incrementará en cerca de cien millones de personas. Similarmente, se espera que para 2025 alrededor de 100 millones de personas de la región vivirán en tan sólo seis megaciudades: 24.5 millones en Ciudad de México; 23.2 millones en Sao Paulo; 15.5 millones en Buenos Aires; 13.6 millones en Río de Janeiro; 11.5 millones en Lima; y 11.4 millones en Bogotá. ¿Cómo se pueden fortalecer las capacidades institucionales para mejorar la planificación y gestión de las ciudades en un escenario de rápido crecimiento poblacional?

Además se prevé que la expansión urbana continúe de manera acelerada, lo cual podría generar consecuencias negativas para la población, como el aumento de las distancias y tiempos de traslado y el incremento de los costos de extensión de las redes y provisión de servicios básicos. En ese sentido, el informe estima que el patrón de desarrollo urbano de baja densidad en ALC, resultará en una velocidad de expansión de la superficie urbanizada de entre dos y cuatro veces más que el crecimiento de la población. ¿Cómo pueden los gobiernos nacionales y subnacionales diseñar e implementar políticas efectivas para avanzar hacia modelos de crecimiento urbano más compactos y sostenibles?



Las ciudades son también uno de los principal motores de crecimiento económico de la región; por ejemplo, mientras en el mundo las ciudades generan aproximadamente 80 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) global, en ALC sólo diez ciudades generan un tercio del PIB de la región. Al mismo tiempo, en el mundo las ciudades consumen 64 por ciento de la energía y son responsables del 70 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero, mismas tendencias que se presentan en nuestra región e implican desafíos complejos de atender. ¿Qué pueden hacer los sectores público, privado y social para hacer más eficientes los patrones de consumo energético en las ciudades y reducir su huella de carbono?

Más aún, en ALC muchas ciudades se encuentran asentadas en zonas de riesgo por fenómenos naturales como las inundaciones y el aumento del nivel del mar, lo que supone grandes retos para garantizar la seguridad de la población urbana de la región. Por ejemplo, desde 1990, 117 millones de personas han sido afectadas por desastres naturales, de los cuales la mayor parte residía en ciudades; en el mismo periodo los desastres naturales fueron responsables además de más de 300 mil muertes y pérdidas de 270 mil millones de dólares. ¿Cómo mejorar las capacidades de los gobiernos locales para prevenir o mitigar el riesgo asociado a desastres naturales?

Adicionalmente, el acceso a una vivienda digna permanece como un reto prioritario en ALC. En la actualidad se estima existe un déficit de 55 millones de viviendas, compuesto por un déficit cualitativo de 39.4 millones de viviendas que carecen de título de propiedad, agua, alcantarillado, piso adecuado o espacio suficiente; así como de un déficit cuantitativo de 16.1 millones de viviendas nuevas que deberían ser construidas para minimizar el hacinamiento y albergar a personas sin hogar. Además, el 21 por ciento de la población urbana en la región, es decir, aproximadamente 100 millones de personas, viven en asentamientos informales. ¿Qué mecanismos innovadores se pueden explorar e implementar para garantizar una oferta adecuada de vivienda que permita disminuir el déficit actual?

En resumen, América Latina y el Caribe es una de las regiones más urbanizadas del planeta, lo que trae consigo múltiples beneficios que pueden mejorar la calidad de vida de la población, como mayores oportunidades de desarrollo económico y social. Al mismo tiempo, existen retos diversos que se deben atender para garantizar una mayor sostenibilidad urbana, como la disminución de gases de efecto invernadero, la prevención o mitigación del riesgo por desastres naturales y la reducción del déficit habitacional. Esperemos el desarrollo urbano sea un asunto cada vez más relevante en la agenda pública y las discusiones cotidianas en nuestra región.

 

fernando.granados@alumni.harvard.edu | @fgranadosfranco

 

The Author

Fernando Granados

Fernando Granados

No Comment

¡Participa!