Opinión

De noche vienes, Esmeralda / Cinefilia con derecho

Jaime Humberto Hermosillo es un cineasta hidrocálido que se distingue no sólo por su gran calidad que incluye varias obras multipremiadas, además es peculiar su lente que retrata la doble moralidad del mexicano, contrastándola, llevándola al extremo, de tal forma que desentraña el ser y el deber ser de la psique sexual de nuestro país. Ya sea La pasión según Berenice (que fue filmada en Aguascalientes) o una de sus películas insignias, La tarea prohibida, las historias giran en torno a una necesidad conservadora de hacer las cosas “bien”, a pesar de que los bajos instintos dicten otra cosa. Una de mis favoritas del aguascalentense, es De noche vienes, Esmeralda, a pesar de que data del año 1997, su tema es provocador: una mujer se casó cinco veces, descubierta, es sometida a juicio, con la novedad de que, sus maridos, lejos de inculparla, serán sus más fieles defensores.

Hermosillo cuida a la perfección los detalles del proceso penal, es decir, no estamos en presencia del estilo norteamericano con jurados y jueces solemnes, sino en un juzgado del sistema inquisitivo mexicano, procesos burocráticos con ministerios públicos corruptos, lúgubres separos, largos formularios o machotes, hilarante argot judicial, secretarias garnacheras, máquinas de escribir y salas que distan mucho de las modernas de juicios orales. Con toda parsimonia, nos muestra el desmadre de los juzgados antiguos, el juez más preocupado porque en el oficio se les olvidó poner el “sufragio efectivo no reelección” que por el procedimiento de la acusada. El agente del MP asoma ferozmente su machismo lastimado y no duda en imputar todos los tipos penales a la polígama: “desacatos a la moral, por bígama, por insensata, por agravios a particular, asociación delictuosa, incitación a la rebelión, ataques a las vías públicas” a lo que ella solo contestaría: “Firmo lo que quieran al fin que… en los juzgados ponen lo que quieren”.

La película es simbólica, durante la integración de la averiguación previa un pintor comienza a dar mantenimiento y cambia el oscuro color de la agencia del MP por un tono blanco, el pintor, entre las manchas del uniforme, integra unas alas de ángel, cual si el proceso finalmente purificara a la pecadora. Durante toda la cinta, podemos ver imágenes de grandes feministas mexicanas, como Sor Juana Inés de la Cruz o Frida Kahlo, de hecho hay varios puntos feministas interesantes, por ejemplo el juez hace chistes machistas, pero nadie se ríe de ellos, en la etapa final del juicio vemos manifestaciones de mujeres a favor de la imputada.  

Definitivamente en nuestro sistema jurídico el tipo penal de bigamia busca proteger la institución de la familia, así concebida como un solo hombre y una sola mujer, muy a la antigua, acorde con los preceptos moralistas y rancios de esa sociedad que definitivamente se va quedando en el pasado, uno de los chistes más elegantes en la peli es cuando uno de los maridos hace apología: “Esmeralda no es de esas, es incapaz de acostarse con alguien si no está casada”. Los defensores de la familia integrada por hombre y mujer, señalarán que se debe entender el fin de una sola unión legal, en tanto que deviene derechos y obligaciones, principalmente tratándose de bienes y de alimentos. La realidad es que quienes tengan más de una relación, generarán consecuencias de derecho, obligaciones que de una u otra forma tendrán que cumplirse.

Fiel a su costumbre, Jaime Humberto rompe en su cinta con estereotipos, ciertamente en nuestro cine mexicano, el arquetipo es el macho polígamo; contrario a lo anterior, nos hace sentir incómodos cuando la liberal es una hembra; esto es acorde con la verdadera libertad sexual de la mujer que, desde mi punto de vista, en nuestro país comienza justamente en la última década del siglo pasado. De hecho creo que esta cinta es ícono de esta liberación sexual femenina, y en general de un cambio de la sexualidad de los mexicanos. Fuera de las anteriores consideraciones, en el aspecto artístico el director incluye muchos detalles que hace de De noche vienes, Esmeralda, una deliciosa comedia que vale la pena disfrutar.

 

rubendiazlopez@hotmail.com

 

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Rubén Díaz López

Rubén Díaz López

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