¡Todos a votar! / Debate electoral - LJA Aguascalientes
27/01/2023

La mesa está puesta. No hay fecha que no se llegue, ni plazo que no se cumpla. A toda capillita le llega su fiestecita. No hay río bravo que no tenga vado, ni plazo que no llegue a cabo. A cada cosa le llega su tiempo. El tiempo todo lo alcanza. Todo eso nos lo dice la conseja popular, y como siempre, tiene razón.

Tras poco más de un mes en la que las y los candidatos, partidos políticos y candidatos independientes, a lo largo y ancho del estado promovieron sus ideas, planes y propuestas de acción, buscando el voto de la ciudadanía para acceder a la autoridad más cercana al pueblo, que resultan ser los Ayuntamientos, la legislación prevé que durante los tres días previos al de la jornada electoral no se difunda la propaganda política electoral con el objetivo de que en esos días se genere la reflexión necesaria para tomar una de las decisiones más trascendentales que nos afectan en la cosa pública, que es la de elegir a nuestras autoridades.

Tomar una decisión implica, más allá de optar por una u otra candidatura, obtener la información necesaria para que esa medida sea, si no correcta, al menos pensada, analizando los pros y contras, sopesando los posibles beneficios o perjuicios de las acciones que propone tomar cada una de las y los candidatos.

Ahora nos corresponde, como ciudadanos, acudir a la fiesta que se ha organizado. La asistencia el domingo es optativa, en nuestro sistema político votar es un derecho y un deber, pero no es obligatorio. La autoridad electoral ha dispuesto que en cada sección electoral se instale, por lo menos, una casilla electoral. Y en ella se garantiza que está una boleta electoral para cada ciudadano del estado que tenga su credencial para votar vigente.

No sólo eso, sino una serie de documentos y materiales electorales necesarios para la emisión del voto, que van desde las actas y marcadores hasta la mampara que resguarda la secrecía del voto mismo. Todo eso está dispuesto para recibir, resguardar y en su momento, contar los votos en cada una de las 1,630 casillas que habrán de ser abiertas, poco más o menos, a partir de las 8 de la mañana.

Por eso, vamos a votar. Te invito. Este domingo seremos testigos presenciales de uno de esos pocos momentos donde todos, mujeres, hombres, estudiantes y empresarios, amas de casa y campesinos, desempleados y pequeños empresarios, primeros votantes y votantes tradicionales, simpatizantes y militantes de cualquier partido, todos, hacemos algo a la vez y en igualdad de circunstancias. Tenemos el poder en nuestras manos y acudir a la urna nos hará ejercerlo. Definir quién gana.

Puedo entender que aún existan personas desencantadas con la forma en que se hacía democracia antes de la ciudadanización y posterior profesionalización de los órganos electorales. Aquellos que siguen pensando que los muertos votan, que hay más de una boleta por elector, que no es necesario presentar la credencial para votar, que en los oscuros sótanos del poder ya se determinó con anticipación la candidatura que obtendrá el triunfo. Lo que no puedo entender es que los nuevos signos de la evolución de los procesos electorales no los hayan hecho cambiar de parecer.

Afortunadamente, la nueva generación a la que pertenecemos ha desterrado el fraude electoral en la casilla, hemos adquirido el compromiso de participar, nos interesa la cosa pública y ejercemos nuestro voto en las condiciones y bajo las circunstancias que nos ordenan las leyes. Pero por encima de todo, lo hacemos por convicción.

¿Qué se viene después de votar? Además de la satisfacción de haber hecho algo positivo por la comunidad, debe reinar la prudencia. Se viene un proceso mediante el cual la autoridad valida que las condiciones en las que fue emitido el voto hayan sido las que los principios en la materia obligan. Que se haya dado en las circunstancias de libertad y secrecía que se exigen. Los resultados preliminares serán emitidos el mismo día de la jornada, pero los oficiales se conocerán a partir del miércoles siguiente cuando se lleven a cabo los cómputos municipales.


La elección exige, pues, seriedad, compromiso, nuestra participación, un amplio y profundo respeto a las leyes y a las instituciones, mesura en el triunfo y en la derrota. No debemos pasar por alto que, sea cual sea el resultado, al día siguiente de la jornada y de que finalicen los cómputos, seguiremos viviendo en esta buena tierra, de agua buena, cielo claro y gente buena. La democracia no termina el domingo, sino que apenas comienza. Por eso ¡Todos a votar!

 

/LanderosIEE | @LanderosIEE

 


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