Opinión

Edith González ¡Una luchadora incansable! / La escena

Con más de 45 años de trayectoria, Edith González (1964-2019) dejó una historia de profesionalismo histriónico. Actriz de teatro, televisión y cine, nació en Monterrey, Nuevo León, y desde pequeña tuvo el carisma y el talento para desarrollarse como actriz. Su primera intervención fue en Siempre en Domingo e interpretó un pequeño papel junto con el primer actor Rafael Baledón, tiempo después fue invitada a participar como actriz infantil en los Televiteatros.

Sus estudios en la actuación los realizó en el extranjero: Nueva York, Londres y París, siendo las academias de Lee Strasberg, Neighborhood Playhouse y el Actors Institute, así como el Centro de Danza Du Marais los que le dieron las tablas para la profesionalización. Estudió inglés e historia del arte en la Universidad de la Sorbona y Jazz en Gran Bretaña.

La incursión en cine fue en los años 70, algunas de esas cintas: El rey de los gorilas (1976) y Cyclone (1977). Con Salón México (1996) también tuvo una brillante actuación como “La Jaibita”. De sus últimos filmes: Poquita ropa (2010) y Deseo (2013).

Fue reconocida por el público en la televisión, primero como actriz joven en Los ricos también lloran (1970) y Soledad (1980), y como actriz protagónica en Corazón salvaje (1993), en la cual alcanzó éxito internacional en el papel de Mónica y con Doña Bárbara, en el 2008, tuvo proyección por parte de Telemundo Networks. Su última participación fue en Tres familias en el 2018. Participó en algunas series como Mujeres asesinas (2009); Mujer, casos de la vida real (1989-1996) y Papá soltero (1986).

Entre sus premios en televisión fueron: Mejor Actriz antagónica (Mundo de fieras), Mejor Actriz protagónica (Mujer de madera, Salomé, Nunca te olvidaré, Corazón salvaje). Premios People en la serie Mujeres asesinas y en la telenovela Doña Bárbara. Por parte de la Asociación de Periodistas Teatrales (APT) fue Nominada a Mejor Actriz con la obra Un día particular en el 2017.

En teatro, una de las obras que la marcó como protagonista fue Aventurera, bajo la producción de Carmen Salinas (1997-1998, 2005, 2008), en la cual destacó su forma de bailar con estilo y elegancia, lo cual le dio un toque especial a una mujer de la vida fácil. Tiempo después, en el 2010, compartió escenario con la actriz Rosa María Bianchi en la obra Buenas noches, mamá, en este montaje su personaje no era una solterona: “No tiene nada que ver ni con la pareja ni con la madre, sino que la obra trata sobre la falta de comunicación y la existencia, sobre las preguntas esenciales como seres humanos”, comentó la actriz.

En la obra Entre mujeres recordaba el significado de la palabra sororidad, que se deriva de la hermandad entre mujeres; y aplaudió que “cada vez las mujeres están comprometidas con el género”. Por otra parte, la actriz no aceptaba cualquier papel pero con Made in Mexico fue diferente: “A partir de un buen título sabes si tienes un buen libreto (…) y esta obra tiene mucho qué decir. Por su parte, en la obra Un día particular, González señalaba: “Es una obra muy sensible, profunda, dulce y entrañable”.

Una de las puestas en escena en la que han participado varias actrices ha sido Monólogos de la vagina, en la que Edith González intervino con algunas funciones y señalaba: No debemos estar bonitas siempre, este mensaje le debemos transmitir a nuestras niñas también, de que todas merecemos respeto y es importante denunciar, hablar lo importante que es jamás quedarnos calladas ante alguna situación en contra de nosotras”. De la obra Purgatorio exponía: La historia tiene mucho qué ver si un país puede perdonarse todas las situaciones que se vivieron en esa época”

Estos testimonios y más son los que quedan en la historia de una mujer que luchó en el escenario y en la vida. Descanse en paz.

 

Teatrología

 

The Author

Julieta Orduña

Julieta Orduña

No Comment

¡Participa!