Opinión

Importancia de las áreas naturales protegidas

Movimiento Ambiental de Aguascalientes

 

La complejidad de los problemas ambientales que padecemos en la actualidad conducen a un análisis multifactorial de los hechos que han llevado a ellos, por lo tanto, se deben revisar, analizar, comprender y explicar cómo y de qué manera la especie humana ha transformado, o mejor dicho trastornado, el equilibrio ambiental que hizo posible la vida en este planeta. Muchos de los daños ocasionados en el mundo natural por nuestra especie apenas comenzamos a descubrirlos, no por curiosidad científica, sino porque se han hecho cada vez más evidentes debido al acelerado impacto de los seres humanos sobre los ecosistemas, mismos que han sido provocados por el desarrollo tecnológico que tuvo su inicio en el siglo XVIII y su auge durante el siglo XX. Sin embargo, para algunos investigadores el desajuste ambiental no es nuevo, ni tiene un origen reciente, sino que se remonta a la etapa en que los seres humanos dejaron el nomadismo por el sedentarismo, como lo señalan Carlos Vázquez y Alma Orozco.



En nuestra visión de la historia de la humanidad se nos ha enseñado a considerar el descubrimiento de la agricultura y la domesticación de algunos animales como grandes avances en el desarrollo de la sociedades humanas, pero hay algunos investigadores que no están totalmente de acuerdo con este punto de vista y basan su argumentación en criterios ecológicos y de salud humana, y opinan que esos descubrimientos marcaron el principio de la destrucción de las comunidades, la erosión acelerada de los suelos y la extinción inducida de especies, y en último término, permitieron la explosión demográfica, que llevó a la especie humana de decenas o centenas de miles a miles de millones de individuos (Váquez y Orozco [2002], La destrucción de la naturaleza, p. 19).

El descubrimiento y paulatino desarrollo de la agricultura así como la domesticación de algunas especies animales generó e hizo posible los primeros asentamientos humanos y con ello se generaron también los primeros cambios de uso de suelo. El crecimiento de las comunidades humanas exigió ampliar sus territorios sustituyendo los espacios naturales por zonas para la agricultura y la ganadería alterando con ello los ecosistemas. Los primeros espacios elegidos y los más óptimos para la siembra se encontraban en suelos planos y profundos en las vegas de los ríos, en lugares que contaban con un buen sistema de irrigación o que conservaban la humedad. Pero conforme la presión demográfica aumentó, comenzaron a utilizarse terrenos no aptos para la explotación agrícola y el pastoreo, lo que fue generando el deterioro de las condiciones de los suelos y, por lo tanto, una corta duración de su capacidad productiva, lo que provocó a lo largo de la historia que diferentes comunidades humanas tuvieran que emigrar a nuevos sitios o colapsar, como lo narra Jared Diamond (2013) en su libro Colapso.

La especie humana, además, no sólo agotó y transformó algunos espacios naturales, sino que también fue cambiando y alterando la distribución geográfica de plantas y animales, pues en su andar por el mundo llevó semillas, plantas y animales a otras latitudes generando profundos cambios en los ecosistemas.

No es necesario ir lejos para ver los trastornos que aquí se señalan, pues en nuestro estado la industria, la obra pública y las empresas inmobiliarias, auspiciadas por los gobiernos en turno, han sido responsables de acabar, en poco tiempo, con gran parte de los bienes naturales que durante miles de años hicieron posible que existiera en la región un equilibrio ecológico. Hoy en día ya no contamos con un cielo claro, éste se va pareciendo cada vez más al de las grandes metrópolis donde la visibilidad se reduce a distancias cortas producto del smog producido por el autotransporte y la industria, muestra de esto es que hemos tenido días que no alcanzamos ni siquiera a ver nuestro emblemático cerro del muerto desde el centro de la ciudad. A pesar de ello se sigue dando prioridad a los autos particulares alentando su uso a través de más pasos a desnivel y vías rápidas. Las ciclovías por el contrario, no alientan su uso debido a que son angostas, no están interconectadas y, lo principal, no hay una cultura de respeto para el ciclista. Se están haciendo cambios en el transporte público, y aunque aún no hay pruebas claras de su eficiencia, esperemos buenos resultados de éste en el mediano plazo y que esto contribuya a recuperar el cielo claro que hemos venido perdiendo.

Tampoco contamos con agua clara y, al paso al que vamos, en unos pocos años ni agua tendremos, pues los ríos fueron y siguen siendo contaminados con descargas de empresas irresponsables que no invierten en sistemas de tratamiento de sus aguas de manera que puedan reutilizarla. Muchas de éstas son las responsables de la contaminación del río San Pedro y mientras no se les controle y se les ponga un límite seguirán haciéndolo.

¿Tierra buena? ¡Menos!, pues las empresas inmobiliarias siguen devastando zonas naturales aledañas a nuestras ciudades, desmontan sin ningún cuidado los terrenos donde construirán viviendas eliminando toda la flora nativa y ésta es suplantada con plantas y árboles exóticos que ofrecen pocos o nulos servicios ambientales, ya que no regeneran los suelos, ni retienen agua, como lo hacen los mezquites y huizaches, e inclusive generan plagas que acaban con la fauna original, todo esto en detrimento del equilibrio ecológico armónico que allí existía. ¡Y qué decir de las nuevas tecnologías verdes! Sólo dese una vuelta rumbo a Ojuelos para que vea la devastación que se está provocando con la instalación de campos de paneles de celdas voltaicas. No olvidemos la industria minera que recientemente regresó a Aguascalientes, ella sola es capaz de contaminar agua, tierra y suelos a gran escala.

¿Qué nos queda? La gente buena. Es momento de demostrar que podemos trabajar unidos por el bien de nuestra naturaleza, porque al promover éste se garantiza el nuestro. Por ello, celebro y felicito la decisión que se tomó de declarar una parte del Bosque de Cobos como área natural protegida. Este es un bastión ecológico muy importante porque es el último pulmón y zona de recarga de agua en la cercanía de la ciudad de Aguascalientes. Si éste se pierde, producto del crecimiento de la ciudad a través de desarrollos habitacionales o industriales, los problemas de contaminación de aire, de recarga de agua y de pérdida de tierra serán más graves. Este paso dado por el gobierno no hubiera sido posible sin el trabajo realizado por asociaciones ambientales (Guardias del Bosque de Cobos y Movimiento Ambiental de Aguascalientes) que se encargaron de defender por casi una década este sitio. Cabe decir que aún se seguirán haciendo esfuerzos para acrecentar el área protegida, pues, con la declaración hecha, sólo se cubre una tercera parte del Bosque de Cobos, quedando latente la amenaza de la parte restante. La defensa y declaración de este sitio es una prueba clara de que, aunque ya no tengamos el cielo claro, el agua clara y la tierra buena, orgullo de Alejandro Topete del Valle, al menos podemos decir que queda gente buena dispuesta a trabajar para que la naturaleza recupere algo del bienestar que le fue arrebatado por nuestra especie.

 

vhsalaza@gmail.com

 

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Victor Hugo Salazar Ortiz

Victor Hugo Salazar Ortiz

2 Comments

  1. Patty Villaneda
    16/06/2019 at 10:48 — Responder

    Bien por el artículo! solo creo necesaria una observación y una pertinente aclaración; habría sido muy ilustrador plasmar detalles del esfuerzo ciudadano que finalmente desembocó en la declaratoria de ANP para una sección de Bosque de “Los Cobos” considero el acontecimiento integró, que este marca un parteaguas en la defensa del Patrimonio Natural en nuestro Estado y en mucho valdría que la sociedad lo pudiera conocer y de manera objetiva reconocer; con esta misma intención veo prudente mencionar que la organización pionera es Guardabosques de “Los Cobos” y su trabajo en la Sub Cuenca Cobos-Parga-San Francisco se remonta a 15 años atrás, tiempo después se sumaron otras buenas voluntades a esta noble y trascendente lucha.

  2. MARIO
    17/06/2019 at 18:07 — Responder

    Jajajaja palabras y mas palabras
    terreno BALDIO e INUTIL.

    Fraccionamientos EN TODOS LADOS
    Desde Ajedrecistas hasta Pargas y Frente Pargas hasta Nissan.

    NO existe 360 de proteccion ni 24×365 la mancha hara de Cobos un Cedazo Plus.

    La Pona que tanto protegian y cacarean esta completamente URBANIZADA.

¡Participa!