Opinión

La mano que mece la cuna / Opciones y decisiones

Del ejercicio personal de deliberación, que inicié en mi anterior entrega, recapitulo su encuadre básico. En primer lugar, el argumento que puedo invocar como hipótesis de base.

La evidente desigualdad tanto económica como de hegemonía pragmática de los Estados Unidos sobre México, hace posible a la par que insoslayable, afrontar la cruda imposición o amenaza de aplicación de aranceles mercantiles progresivos, a partir de un 5.0% hasta sumar 25% -en término de 5 meses consecutivos; bajo la doble condicional de que México cumpla o no una decisiva acción migratoria, de doble vía, -cabe sus fronteras Norte y Sur-.   

1) Disminuya significativamente el flujo migratorio centroamericano que pasa por territorio mexicano, para solicitar asilo en ese país; y 2) Aceptar la residencia temporal de (la actual masa migratoria) tanto de los que ya son solicitantes en territorio estadounidense, y que serán reinternados a México; como de aquellos que están por llegar de sus países de origen y que persiguen el mismo objetivo y destino final.



En este punto de partida, dejé establecida una acotación. El acuerdo, cuya simulación formal de pacto entre cancillerías y secretarías de estado disfraza evidentes medidas intervencionistas instaladas en la mesa de negociación por el presidente Donald Trump, cuya explicación dice una relación directa con dos evidentes y resonantes fracasos de pretendidas políticas ejecutivas internas, del mismo Trump, sea:

  1. a) Las restricciones inmigratorias de los EE.UU. acentuadas contra solicitantes de asilo, principalmente de origen musulmán provenientes de países en guerra caliente; extensivas a los migrantes de países latinoamericano incluyendo México, a los que se suman los ya residentes como “dreamers” sub conditione, por un lado;
  2. b) Por otro lado, el rotundo fracaso de la Casa Blanca ante el Congreso norteamericano de autorizar cuantiosos recursos para costear un pretendido cierre de fronteras con México, mediante la construcción del famoso muro. Que motivó al propio presidente a declarar la emergencia de seguridad nacional en esta frontera, y así sacar de la deliberación y concesión del congreso la cesión de los fondos financieros pretendidos; y reeditar este requerimiento a fondos especiales asignados a las fuerzas armadas.

El siguiente resonante fracaso, en la política interior de la presente Administración de Trump consistió en el amago político de trasladar contingentes de migrantes ya estacionados en sus centros de detención y control fronterizo, llegados ya a puntos de saturación, para reubicarlos discrecionalmente en las reconocidas “ciudades santuario” de la propia unión americana, cuyos alcaldes emitieron airadas y rotundas respuestas negativas, en contra de dichas arbitrarias e insostenibles medidas del Ejecutivo federal.

Afirmo, pues, que tales intentonas del supuestamente omnipotente titular de la Casa Blanca, a nivel interno, se estrellaron contra un muro de férrea constitucionalidad nacional. Y como bien sabemos, el empaque sibilino de la personalidad de Trump, no tolera adjudicación alguna de fracaso, se urdió un lógico traslado de esos patentes fracasos a un espacio externo, exógeno a su sistema político, que pudiera dar cuerpo y forma a este “impasse” de la Política Interior a los EE.UU.

El nuevo objetivo y espacio exógeno, propicio a cumplir sus planes de poder político se concretizan, sí, en México. Por la simple razón de ser el país vecino de su larga frontera sur, y el territorio a través del cual y desde el cual le llegan las oleadas de migrantes, tanto latinoamericanos como inclusive de países allende el océano, principalmente de África. Este drama humanitario, con origen en el hemisferio de América y países de crisis económica y social generalizadas y crónicas, situados en la frontera sur de México, hace pasar por verosímil la imputabilidad de acción de parte de México, y como una ampliación de su responsabilidad hemisférica.

Ergo, había que -desde la cosmovisión hegemónica de los Estados Unidos- obligar a México a hacerse cargo de dicha crisis humanitaria, tope donde tope su capacidad real de administrar dicha crisis, obviamente, en suplencia de y por imposición del país hegemónico central que se la asigna.

No importó que el multicitado tratado de libre comercio de Norteamérica T-MEC, estuviera ya -este mismo mes de junio- en los respectivos Senados y Parlamento de los tres países signantes para su ratificación; mas, para hacerse prevalente y predominante la formal amenaza de imposición de aranceles estadounidenses a las importaciones globales mexicanas, bajo la ya expuesta doble condicional de acciones de Inmigración por parte de México.

En esta grave coyuntura política, yo concluía que dicho mecanismo tramposo de acción, nada tiene que ver ni con causalidad científica ni técnica, sino que constituye la aberración de pretender insertar una espina de salmón en el hueso de un peje-lagarto -siguiendo la analogía del Ing. Kaoru Ishikawa: the fishbone/el Diagrama de pescado-, y a esto llamarle éxito, gloria y triunfo. Lo que lleva a identificar una disimetría tecno-científica que muestra una dislocación de la personalidad, un vudú ilusorio, sólo posible bajo la careta del poder presidencial, que sí ejerce a discreción pragmática-cínica.

Las imágenes no son ociosas. Bien visto también asemeja un “vudú ilusorio”, es decir, una acción mágica a distancia. La acción en un sistema (hueso de salmón -Economía Fiscal) afecta o tiene efecto en otro sistema (hueso de peje-lagarto –Política migratoria) ¡? Los nuevos aprendices de hechiceros en la Casa Blanca, sí entienden sus resonancias. Y así lo transmiten a sus auditorios respectivos de base.

Y, precisamente, para evitar lecturas paranormales o de Efecto Mariposa (un leve aleteo -dentro de un sistema dinámico caótico- en este continente, puede provocar un huracán en otro continente, por ejemplo), deseo añadir a mi deliberación, la importancia del contexto que envuelve a los sujetos agentes e interactuantes de dichas negociaciones, que establecen un tal acuerdo.

Por la parte estadounidense. Mike Pompeo, el primero de su clase en West Point, editor de la revista jurídica Harvard Law Review, empresario, congresista y director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA). (Fuente: https://bit.ly/2X13vfV ) Ahora, agrega a su hoja de servicio, jefe de la diplomacia de Estados Unidos, y quien sucede a Rex Tillerson. Expresa sus convicciones más profundas: “Dijo que el Departamento de Estado “ha de ser el modelo de lo mejor de Estados Unidos para el mundo”, y tratará de cumplir con “las metas del presidente en política exterior con una diplomacia incesante en lugar de enviar a la guerra a hombres y mujeres jóvenes”. “Si nosotros no lideramos los llamados en favor de la democracia, la prosperidad y los derechos humanos en el mundo ¿quién lo hará?”, preguntó.

Mike Pence, actual vicepresidente número 48º, quien asumió el puesto desde el 20 de enero de 2017. Miembro de la Cámara de Representantes en 2001, por el Partido Republicano y de orientación conservadora. Se desempeñó como presidente de la Conferencia Republicana de la Cámara de 2009 a 2011. Gobernador de Indiana el 14 de enero de 2013 a 2017, y compañero de fórmula con Donald Trump (2016). Nacido y criado en Columbus, Indiana, se graduó de Hanover College y obtuvo una licenciatura en derecho de la Facultad de Derecho Robert H. McKinney de la Universidad de Indiana para luego dedicarse a la práctica privada. Fue un presentador de programas de radio y televisión de orientación conservadora entre 1994 y 1999. (Fuente: https://bit.ly/2L40XX8 ) Se ha descrito a sí mismo como un “conservador de principios” y partidario del movimiento Tea Party,​ afirmando que es “un cristiano, un conservador y un republicano, en ese orden”.​ Se ha manifestado y promovido políticas en contra del aborto, de los derechos LGBT, del control de armas​ y en contra de las energías renovables.

Por México, sólo destacó la participación del canciller Marcelo Luis Ebrard Casaubón (nacido el 10 de octubre de 1959, 59 años de edad, Ciudad de México, México). Estudió Relaciones Internacionales en el Colegio de México y se tituló en 1984 con la tesis “Congreso y Democracia en México”, posteriormente estudió su especialidad en administración pública la Ècole Nacionale d’administration en París, Francia. (Fuente: https://bit.ly/2FqEG27 ). Es un político mexicano que, desde diciembre de 2018, se desempeña como Secretario de Relaciones Exteriores de México.​ ​Está afiliado a Morena desde 2018. Fungió como Secretario General de Gobierno en 1992, durante la administración del entonces regente del Distrito Federal, Manuel Camacho Solís. Y pasaría a ser luego Jefe de Gobierno de la Ciudad de México (2006–2012). En 2012 fue nombrado Presidente de la red global de Ciudades Seguras por el programa ONU-Hábitat. Durante 2009 presidió el Consejo Mundial de Alcaldes para la Acción Climática debido a su interés en los asuntos del cambio climático en su administración como Jefe de Gobierno.

Estas, con sus equipos, fueron las partes negociadoras, de lo que se avizoraba como un pacto de imprevisibles soluciones. Para México campeaba un horizonte nada halagüeño y el acceso a una cumbre negociadora verdaderamente empinada y plagada de tropiezos. Los días previos al fin de semana que abriría el lunes 10 de junio, exudaban amargura y acidez. El tono áspero fue puesto por el Vicepresidente Pence quien anticipó… dígase lo que se diga, ¡los aranceles van! Y, sin embargo, para el domingo se anunció el resultado: – los aranceles se suspenden indefinidamente, y México emprende de inmediato acciones migratorias decisivas.

Y como final de carrera parejera, yo enfatizo el hecho de que las cosas no están separadas; visión folklórica muy común. Hay una vinculación estratégica profunda entre los gestores de la negociación y sus think-tanks de análisis, sean, primordialmente los equipos de inteligencia a nivel internacional, CIA y Pentágono. En apariencia es el presidente Trump el productor de estas “ocurrencias”, disparatadas y de conciencia dislocada; pero, no su origen obedece a tareas de análisis prospectivo y de coyuntura en el más alto interés de la potencia hegemónica. Lo restante, lo encubren los fuegos fatuos de los medios de comunicación y propaganda a modo.

 

franvier2013@gmail.com.

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Francisco Javier Chávez Santillán

Francisco Javier Chávez Santillán

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