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Trámite de orden de protección para mujeres es revictimizante

  • El trámite sigue siendo un proceso complicado, especialmente para quienes lo solicitan solas
  • Aunque es obligación del MP entregar documentación por oficialía, se obliga a mujeres a acudir al C4 y se les hacer esperar hasta 10 horas

 

 

A pesar de que aseguran que las órdenes de protección a mujeres violentadas por parte del Ministerio Público son concretadas en menos de tres horas, en la realidad sigue siendo un proceso complicado, especialmente para quienes lo solicitan solas, se les pide llevar ellas mismas el documento al C4 y se les hace esperar hasta diez horas, cuando es obligación del MP entregarlo por oficialía, señaló Paulina Romo, del Observatorio de Violencia Social y de Género en Aguascalientes (OVSG).

Detalló que ante una situación en que una persona sufre de violencia y desea una orden de protección, en teoría basta con acudir ya sea al Ministerio Público instalado en el Palacio de Justicia o al que está en el Centro de Justicia para las Mujeres, exponer la situación de violencia y solicitar el trámite, mismo que en teoría debería concederse en menos de tres horas, situación que no siempre es así: “Las últimas órdenes que nosotras hemos acompañado hemos estado mínimo desde las 12:00 horas hasta las seis o siete de la tarde para solicitar una sola orden de protección. Para una orden de restricción implica otras seis o siete horas más en lo que la jueza nos atiende”.

Una orden de protección garantiza la seguridad de una persona en situación de peligro ya sea por algunas horas o como máximo 90 días, esto con apoyo de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal; mientras que la de restricción, a pesar de poderse ampliar por más tiempo, el máximo que hasta ahora el OVSG ha registrado es por dos meses: “Acaba siendo un trámite muy tortuoso, especialmente para las mujeres que tienen que trabajar y llevar a la escuela a los niños, estar a cargo del hogar, y además velar por su propia seguridad e integridad física”.

El tener que solicitar a un Ministerio Público una orden de protección o de restricción acaba siendo para las mujeres que lo solicitan una situación, además de dolorosa, revictimizante, ya que les hacen las mismas preguntas una y otra vez cuatro personas distintas, en donde tienen que volver a contar la historia y mostrar las heridas.

La activista destacó que las mujeres que solicitan a la autoridad un mecanismo de protección no son de un solo nivel socioeconómico, ya que la violencia no distingue este tipo de situaciones y se da en todos los estratos sociales.

 

The Author

Claudia Rodríguez Loera

Claudia Rodríguez Loera

Reportera en La Jornada Aguascalientes.

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