Opinión

Trump contra Irán / Taktika

Estrecho de Ormuz. 20 de junio de 2019. Un BAMS-D, versión naval del Global Hawk, sobrevuela las conflictivas aguas. De pronto, el dron es ubicado por las defensas antiaéreas de la Guardia Revolucionaria Islámica. En cuestión de minutos, un misil tierra-aire Khordad-3 derriba el avión no tripulado estadounidense, cuyo precio asciende a más de $ 200 millones de dólares. Al hacerse público el incidente, el comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria Islámica, Hossein Salami, comenta: “Esto es un claro mensaje para los Estados Unidos…Irán no está buscando la guerra con país alguno, pero estamos totalmente preparados para defender a Irán”.

Al día siguiente, y fiel a su costumbre, el presidente de los Estados Unidos Donald Trump tuitea: “Estábamos listos para atacar Irán en tres diferentes sitios cuando pregunté: “Cuánta gente morirá”. La respuesta fue la siguiente: “‘150 personas, señor’. Diez minutos antes del ataque, yo lo detuve”.

Las escenas arriba descritas sirven como prólogo al presente artículo, el cual pretende explicar por qué la reciente crisis provocada por el derribo de un dron estadounidense es el último capítulo en la larga y accidentada relación entre los Estados Unidos de América y la República Islámica de Irán.



Los iraníes -persas- tienen en su ADN colectivo un resentimiento histórico con los angloamericanos: En 1941, Irán fue ocupado por la Gran Bretaña y la Rusia soviética debido a sus simpatías pro-germanas. Al término de la contienda, en 1946, el líder soviético, Iósif Stalin, deseó apoderarse de la parte septentrional, pero la presión estadounidense logró el repliegue soviético.

En 1951, el parlamento iraní, el Majlis, aprobó una ley que nacionalizaba la industria del petróleo -hasta entonces en manos británicas-. Esta legislación fue obra del Dr. Mohammed Mosaddeq, líder de los nacionalistas. Esto provocó la ira de Londres, pero como el presidente Harry Truman no apoyó la propuesta del servicio secreto británico, el MI-6, de deponer a Mosaddeq, los británicos se quedaron rojos de coraje.

Siendo presidente Dwight Eisenhower, los estadounidenses dieron su visto bueno al proyecto británico para deponer a Mosaddeq. En agosto de 1953, la CIA, el MI-6 y los iraníes pro-británicos depusieron al líder nacionalista. Washington fue el principal ganador, debido al establecimiento de un consorcio petrolero angloamericano. De esta manera, los Estados Unidos se habían convertido en el principal actor en la política y en la industria petrolera del Medio Oriente1.

Bajo el reinado de Mohammed Reza Pahleví, mejor conocido como el Shah -“Rey”, en persa-, Irán devino, gracias a su postura proisraelí y anti-rusa, en una “isla de estabilidad en una esquina turbulenta del mundo” (Jimmy Carter dixit). La alianza iraní-estadounidense fue conmocionada, en febrero de 1979, por la Revolución Islámica, corriente liderada por el clérigo chiita ayatolá Ruhollah Jomeini. 

Entonces, Irán se convirtió en el principal enemigo de los Estados Unidos e Israel. Para evitar el avance iraní, la Unión Americana convenció al dictador de Irak, Saddam Hussein, de atacar Irán. La contienda terminó en julio de 1988 cuando -agotado por los ataques balísticos, las crecientes bajas en la guerra, la destrucción de la flota iraní y el derribo del vuelo 655 de Iran Air– el ayatolá Jomeini decidió beber “el cáliz envenenado”2 y aceptó el alto al fuego.

El maltrecho orgullo persa revivió gracias a dos eventos: en marzo de 2003, los angloamericanos invadieron Irak, país de mayoría chiita, lo cual permitió a Irán apoyar elementos subversivos que se oponían a la invasión. Luego, Teherán buscó desarrollar armas nucleares. Para evitar esta posibilidad, Alemania, China, los Estados Unidos y Rusia trabajaron durante más de una década en lograr un acuerdo. El convenio se logró en julio de 2015 y fue nombrado Plan de Acción Conjunto y Completo. El compromiso evitó que Irán desarrollara armas nucleares. A cambio, los europeos levantaron las sanciones económicas contra Irán. Mientras tanto, la Unión Americana no impuso más penas a Irán. 

El 8 de mayo de 2018, Donald Trump anunció el retiro del Plan de Acción Conjunto y Completo pues era “el peor trato de todos los tiempos”. La tensión se elevó en la primavera de 2019, debido a que varios buques tanque han sido dañados por minas submarinas o saboteados. Ante estos eventos, en mayo próximo pasado, Trump reforzó el despliegue aeronaval en la zona.

El escribano concluye: Trump canceló el ataque, pues sus principales asesores militares no quieren, después de las debacles en Afganistán e Irak, iniciar otra guerra en Medio Oriente. Asimismo, el equipo que prepara su reelección en 2020 se mostró hostil a cualquier aventura bélica en el Golfo Pérsico, pues afectaría sus posibilidades electorales; Rusia se opone a cualquier movimiento contrario respecto a Irán. Por ejemplo, su ministro de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, afirmó que las sanciones al liderazgo supremo de Irán “son alarmantes y envían una señal de que la situación se está desplegando bajo un escenario muy malo”. De igual manera se expresó el secretario de Seguridad, Nikolái Pátrushev, quien -tras reunirse por dos horas y media con el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, y el asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, John Bolton- comentó que “Irán ha sido y permanecerá nuestro aliado…por esto es inadmisible describir a Irán como una amenaza mayor a la seguridad regional y, más todavía, ponerlo a la par con el Estado Islámico o cualquier otra organización terrorista”3; Israel hará “todo lo posible” por evitar que Irán posea el arma nuclear y que establezca una presencia militar permanente en Siria; y, el conflicto de Trump con Irán le da un respiro momentáneo a México, tan presionado recientemente por el crótalo neoyorquino.

Aide-Mémoire.– Por favor, informar al Lic. Andrés Manuel López Obrador que México es un actor modesto, pero respetado en el concierto de las naciones y que la presencia del Ejecutivo Federal es necesaria en los foros internacionales.

 

1.- Meyer, Karl E. The Dust of Empire: The Race for Mastery in the Asian Heartland, New York, Public Affairs, 2003, p. 76

2.- Pollack, Kenneth M. The Persian Puzzle: The Conflict between Iran and America, New York, Random House, 2005, p. 233

3.- Russian security chief slams attempts to put Iran on par with IS as inadmissible https://tass.com/politics/1065448

 

 

 

 

 

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Soren de Velasco Galván

Soren de Velasco Galván

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