CulturaPortada

Una novela con carga homoerótica marcada por la búsqueda de identidad | Entrevista a Fernando Yacamán sobre Todos mis padres

  • Nos habla de la ausencia del padre, pero también está narrando la construcción de la identidad, en este caso

 

Luis es conocido por sus familiares como el “niño terremoto”, ya que nació el día del terremoto de 1985. Por esta razón fue desalojado del hospital, junto con su madre, que tuvo que llegar sola a la Unidad Habitacional en la que vivían sus padres, los abuelos de Luis. Hasta allá llegaría su padre en la noche, llevando los únicos dos regalos que le daría en vida a Luis: Una lata de leche Nido y unos aretes, porque pensaba que iba a tener una niña. 

“El Coyote”, como es conocido el padre de Luis, es un joven ochentero, desobligado, casado, con dos hijas, y vive en la casona que le dejó su madre, de quien se decía que era bruja, en Satélite. “El Coyote” sólo verá a Luis dos o tres veces más en su vida y cada una de ellas será más desastrosa que la anterior. Sin embargo, como todos sabemos, la figura del padre (ausente o no) determinará la construcción de la identidad que todos los seres humanos tenemos. Sofía, la mamá de Luis, por su parte, es una joven de clase media trabajadora, hija de un empleado de Pemex y de una ama de casa, que se enamora de “El Coyote” y espera poder darle a su primer hijo una familia normal. Y se esforzará por darle un padre a ese hijo que crece cada vez más intrépido, cada vez más curioso. Y para eso tendrá varias relaciones. Cada una de ellas más desastrosas que la anterior.

Todos mis padres, del escritor Fernando Yacamán (Ciudad de México, 1985), es una novela de temática gay, ambientada en la Ciudad de México entre la década de los años ochenta del siglo pasado y la presente década. Sin embargo, también podemos afirmar que por sus páginas observamos la búsqueda de la identidad de Luis, un joven que vive la noche gay de la ciudad, con todas sus tentaciones y todos sus peligros. Luis mantiene varias relaciones sexuales y afectivas: Con “El Centauro”, un profesor universitario de Geografía, que está casado y tiene un hijo, y siempre mantiene a Luis a distancia. Las relaciones de Luis casi siempre son con hombres mayores, hombres que en muchos sentidos también son crueles y violentos, un poco como su padre, como “El Coyote”. 

Sin embargo, Luis es un joven que se ha enfrentado a los estereotipos y a los deseos de su familia desde que es muy pequeño, y definirá su sexualidad desde muy joven, Una definición que contravendrá todos los estereotipos y prejuicios de su familia, de su madre, de “El Coyote”, ese padre ausente y lejano, siempre ejercerá una influencia perniciosa y cruel sobre Luis: “El tenis es deporte de homosexuales”, le llega a decir en alguna de esas ocasiones en los que invita a Sofía y a Luis a comer a un restaurante de comida árabe. Para Luis, el tenis es el único deporte en donde toda la responsabilidad recae en un solo jugador, por eso no entiende la opinión de ese padre que huele a tabaco, que tiene collares de oro en el cuello peludo, relojes de oro y autos deportivos. Ese padre, que después de fumarse varios cigarros, desesperado le pedirá a Luis que baje por su madre, antes de desaparecer otra buena cantidad de años. 

Fernando Yacamán es autor de los libros de cuentos Ya quiero despertar (FOC, 2014), La pócima del diablo (Viernes editores, 2015), El cuerpo de la noche (Abismos, 2017), además de que fue becario del FECA en Aguascalientes. Todos tus padres se publicó también en España en donde se hizo acreedor al 1er. Premio SinÍndice de Novela. Platicamos con el autor sobre su novela Todos mis padres, publicada por Ediciones Periféricas. 

Javier Moro Hernández (JMH): La estructura de los capítulos me parece muy interesante, porque empezamos escuchando o leyendo la historia cuando Luis es aún niño, para terminar el proceso de vida de Luis cuando es mayor, esa estructura enlaza las experiencias infantiles con la vida contemporánea. Quería preguntarte cómo fue el proceso de escribir cada capítulo.

Fernando Yacamán (FY): Lo primero que escribí fue una crónica sobre “El Coyote”, en un taller que tomé, es una crónica en donde vemos la perspectiva de Luis sobre su padre cuando ya está en la universidad, y fue lo primero que escribí, pero cuando pasaron los años y retome ese proyecto, pues me di cuenta de que quería retomar esas dos partes, y eso me dio una base sólida para escribir la novela, porque sabía más o menos para donde quería ir, aunque en el camino fui quitando personajes o situaciones, y estas dos partes lo que intentan hacer es ver el capítulo como si fuera un juego, porque desde el título de capítulo hay referencias a do momentos de la historia, por ejemplo, el primero que se llama Leche hace referencia al regalo que le hace “El Coyote” a la mamá de Luis cuando él nace, un bote de leche Nido, pero también hace referencia al semen de los amantes mayores que tiene Luis cuando ya es mayor, y en todos los capítulos trato de jugar con eso, que las dos partes tengan algo que ver y se entrelazan. 

JMH: Es una novela que en primera instancia nos habla de la ausencia del padre, pero que también nos está narrando la construcción de la identidad, en este caso, la identidad de Luis, la necesidad que tiene de encontrarse y de construirse. 

FY: Es la ausencia paterna y cómo esa ausencia despierta en el protagonista su personalidad, que va descubriendo un poco, a partir de varias cuestiones, pero por ejemplo, esta fijación que tiene con los hombres mayores es algo que creo que se despierta en el primer encuentro que tiene con “El Coyote”, en donde se cuenta de que de alguna manera él admira eso que su padre representa y quiere tener eso, sus pelos, sus cadenas, creo que es una novela que habla de la construcción de cada persona, en este caso de Luis, y que el padre de alguna manera va dejando huella y se va reafirmando en lo que no quieres ser. 

JMH: La relación de Luis con los hombres maduros, que de alguna manera, son violentos y manipuladores, es decir, los hombres con los que Luis se relaciona también cumplen con un estereotipo que sigue los pasos de su padre ausente. 

FY: Luis va teniendo patrones de su padre, aunque está ausente, las pocas veces que lo ve son traumáticas, y creo que busca como él, aunque Luis también tiene cosas de él, también miente con tal de salvar el pellejo, o estar cómodo, o vivir ciertas cosas, por lo que no le importa mentir o engañar a otras personas, como lo hace “El Coyote”, o como lo hace esos hombres con los que relaciona, creo que es una cadena que va repitiendo. 

JMH: Quería preguntarte por la madre de Luis, que creo que es un personaje muy necesitado de cariño también, que toma como pretexto darle un padre a Luis y crear así una familia, pero que en realidad está tratando de llenar su vacío. 

FY: Creo que Sofía vive en una gran soledad, pero también busca mucho el ideal de familia, que es papá, mamá e hijo, busca eso para su hijo, hay varias partes en donde el protagonista le dice que ellos solos ya son una familia, pero la respuesta de la mamá parece siempre decir que ella quiere el otro, el ideal, el estereotipo de una sociedad, pero es un personaje más construido, más complejo, tiene más espejos, más caras de lo que en un primer momento podría llegar a pensar. Es un personaje complejo, tiene sus rasgos de soledad, pero también cuando termina con su última pareja, el gringo, creo que nos muestra algo que el protagonista no logra comprender, porque siempre había visto a la mamá como una mujer más independiente, a pesar de que tiene relaciones con otros hombres, entonces al verla en esta última relación, pues el protagonista se sorprende porque ella nunca se la pasaba encerrada, comiendo pizza, a lo que ella le contesta que pues es algo que no entiende pero que está bien así, que es lo que quiere, fue un personaje más complejo, porque por ejemplo “El Centauro” va en una línea, Sebastián por ejemplo es masoquista, es decir, está más encajonada en algo, y Sofía es más humana. 

JMH: Es una novela con una fuerte carga homoerótica, pero que está marcada por esta búsqueda que tiene Luis de encontrarse, en esta búsqueda puede arriesgarse mucho, se expone mucho a ser lastimado, Luis tiene rasgos excesivos, puede jugar con el riesgo. 

FY: No mide las consecuencias y está dispuesto a vivir ciertas experiencias, aunque a veces ni siquiera sabe hasta dónde va a llegar, como con Sebastián con quien jamás pensó que fuera a ocurrir lo que sucede en la novela, creo que es parte de su personalidad, medio irresponsable, a veces un poco ingenuo, confía en las otras personas. 

JMH: Quería preguntarte del papel que juegan las redes sociales en la novela. 

FY: Fueron elementos que me hicieron un poco de ruido, que tuve que trabajar, sobre todo en el tema espacio-temporal en el que está situada la novela, porque en un principio pensé que como la novela es de otra época podría hablar de chats, pero tampoco como que me gustaba esa parte, y sí pensé en la forma en la que nos relacionamos ahora, porque a la mejor es un tema trillado, ya se ha hablado de él, pero lo cierto es que  ya no vamos a ligar al antro, al final decidir poner Facebook, Grindr, porque la mayoría de las personas las usamos diario, vamos en el camión y vemos cómo las personas están ahí, forman parte de nuestra vida y las relaciones tienen mucho que ver, y yo creo que en ese aspecto, en la novela cumplen con las funciones de las que quería hablar. 

JMH: Es una obra que se puede incluir dentro de una tradición de la literatura gay, pero creo que en tu novela Luis da un paso más allá, puesto que se acepta tal como es desde muy joven, algo que además le funciona para enfrentarse a su padre. Luis ya es un personaje gay contemporáneo, ya no sufre por su sexualidad. 

FY: El protagonista, Luis, se da cuenta desde niño de esta atracción que siente por los hombres y hablarlo tan abiertamente en la historia lo hace diferente a otras historias que están sobre el tema gay, y es algo que a mí me interesaba analizar, ver cómo los niños viven su sexualidad, unos más reprimidos, otros quizás no, y cómo los adultos reprimimos esa sexualidad, tratamos de que no pase o simplemente lo ignoramos, aunque es un tema que me parece muy importante. 

JMH: Luis desde pequeño tiene la conciencia de que no es como la sociedad le dice que debe ser, y eso se enlaza con el tema de la estructura de los capítulos, hay una línea vital de Luis, que lo lleva a aceptarse como es y a jugar con estos riesgos de los que platicábamos antes. 

FY: Desde niño Luis toma riesgos cuando juega con uno de sus amigos al doctor, o cuando ve a los hombres en las regaderas del deportivo donde entrena tenis, creo que va formando parte de su personalidad desde niño, este asunto de las miradas, que en la calle si a él le gusta un hombre no le importa nada y lo enfrenta, es algo de su personalidad, y es algo que por lo que aposté ahí, es un tema que me apasiona mucho el del contacto físico en la sociedad, , la forma en la que miramos en la calle, la forma en la que te ve un hombre puede significar dos cosas: me va a ligar o a chingar, no hay como otras opciones. 

JMH: Esta novela ganó el Premio SinÍndice en España. ¿Se publicó en España pero esta versión publicada en México es idéntica?

FY: Son prácticamente idénticas, lo que sucedió es que yo ya la había pensado esta novela para que se publicará con Ediciones Periféricas, pero la había metido a concursar y los resultados salieron a principios de este año, y yo ya no me acordaba que la había metido a concursar, entonces la fui trabajando con el editor de Periféricas, y pues la versión que tenían en España era diferente, era la versión original, entonces mandé la versión que ya había trabajado acá, pero cambian cosas, cada editorial tomó sus propias decisiones con respecto a la corrección de estilo, por ejemplo, entonces tiene cambios muy leves de puntos y comas, pero es la misma historia, pero también cambian las fotografías de las portadas, donde me involucré un poco más, no las tomé yo, pero tenía la idea y traté de que siguieran un mismo estilo.

 

The Author

Javier Moro Hernández

Javier Moro Hernández

No Comment

¡Participa!