Opinión

Alcaldía en transición / Agenda urbana

El nuevo periodo administrativo para el que fue reelecta la alcaldesa de Aguascalientes será una nueva oportunidad tanto para superar la frivolidad mostrada en su primer periodo como para transitar de un gobierno publicitario a otro con una visión coherente, sofisticada e integral de la ciudad. Esperemos, pues, que, más allá de los intereses políticos y electorales de la alcaldesa, realice un gobierno responsable que contribuya a mejorar las necesidades reales de nuestra ciudad. En ese contexto, el Instituto de Política de la Universidad de Harvard imparte cada año un seminario sobre el proceso de transición para alcaldes electos, en el que se discuten recomendaciones para iniciar de mejor manera un gobierno municipal. ¿Cuáles son esas recomendaciones? 

Primero, el proceso de las campañas suele movilizar una gran cantidad de temas que fácilmente puede dispersar la atención de los alcaldes e impedir que concentren su tiempo y su energía en los asuntos más importantes. Por lo tanto, los nuevos alcaldes deben identificar las prioridades de mayor relevancia no sólo para su administración, sino principalmente en cuanto a las necesidades más apremiantes de la ciudad. Ese proceso permite organizar desde un comienzo las actividades, el tiempo y el esfuerzo de los alcaldes, así como asignar a cada prioridad una persona con la capacidad suficiente para guiarla, y establecer cronogramas con metas claras para medir el progreso. 

Segundo, los nuevos alcaldes deben analizar qué iniciativas pueden ser políticamente complejas, cuáles requerirán un mayor apoyo público y qué sectores o actores deben involucrarse en el proceso de implementación para garantizar el éxito. En ese sentido, desde un inicio los alcaldes deben construir coaliciones sólidas para movilizar el apoyo necesario a las iniciativas de mayor complejidad. Esas coaliciones deben asegurar el apoyo del mismo gobierno municipal, incluyendo a los propios funcionarios públicos y a quienes integrarán el nuevo cabildo; igualmente, las cámaras empresariales, entre otras organizaciones del sector privado, deben formar parte, pues pueden influir en la creación de apoyo público o participar en iniciativas de carácter público-privado. Por otro lado, organizaciones comunitarias con frecuencia inciden en el éxito o fracaso de las iniciativas de gobierno, por lo cual, los alcaldes deben gestionar su apoyo para aumentar la receptividad a sus iniciativas. Por último, una coalición en el gobierno debe considerar también a los medios de comunicación, especialmente para informar a la población acerca de las decisiones e iniciativas de la administración, mismas que deben resultar de un proceso de análisis sólido e informado.

Tercero, los nuevos alcaldes deben evaluar qué personas están mejor calificadas para ocupar los puestos de gobierno, de manera que no sólo recurran a quienes apoyaron la campaña, sino también a personas con experiencia en los temas que serán centrales de su administración, incluyendo funcionarios públicos de otros niveles de gobierno y líderes o expertos de organizaciones privadas y sociales, entre otros. Ese mismo sentido, los alcaldes deben identificar y apoyar continuamente a funcionarios talentosos que puedan crecer posteriormente a roles de liderazgo a mediano y largo plazo, lo que ayudaría a fortalecer la capacidad institucional de la administración pública municipal, y a mantener la curva de aprendizaje en caso de posibles rotaciones o remociones en el equipo de gobierno. 

Cuarto, los nuevos alcaldes deben administrar estratégicamente su tiempo, de manera que asistir a eventos, entrevistas o reuniones no afecte su responsabilidad de gobernar. En otras palabras, los nuevos alcaldes deben considerar cuidadosamente qué actividades están relacionadas o son imperativas para lograr sus objetivos, pues el tiempo que se pasa en cada aparición pública, aunque tentador, es tiempo que no se pasará gobernando realmente la ciudad. Mantener presencia pública desde luego es importante, pero también utilizar el tiempo de manera estratégica para lograr resultados claros en el gobierno. Finalmente, los alcaldes deben destinar tiempo suficiente a construir relaciones intergubernamentales, pues pueden ser sumamente importantes para el éxito de su administración, especialmente en sistemas en los que los municipios son considerablemente dependientes de niveles superiores de gobierno.

En resumen, esperemos que la alcaldesa de Aguascalientes se plantee encabezar un gobierno municipal de mucha mayor calidad, y que en verdad se comprometa a atender necesidades reales de la población y la ciudad. Esperemos también que sepa priorizar los asuntos verdaderamente importantes por encima de otros más bien populistas; que tenga la capacidad para construir coaliciones para gobernar; que integre equipos capaces para guiar y ejecutar sus iniciativas; y que sepa administrar su tiempo para mantener presencia pública sin descuidar su responsabilidad de gobernar.  

 

fernando.granados@alumni.harvard.edu | @fgranadosfranco

 

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Fernando Granados

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