Opinión

Ciudadanía en Construcción / Debate electoral

Pudiera pensarse que las actividades electorales solamente tienen como destinatarios a la ciudadanía, y por ciudadano debe entenderse a todo aquel mexicano, por nacimiento o naturalización, mayor de 18 años y con un modo honesto de vivir; luego entonces, los niños y jóvenes menores de esa edad, teóricamente, estarían fuera del grupo objetivo de las elecciones.

Sin embargo, esa premisa resulta falsa, puesto que los niños y jóvenes resultan un grupo significativo para todas las cuestiones en materia electoral. En buena medida por lo numeroso: se estima que en Aguascalientes, las personas entre 0 y 19 años de edad representan alrededor del 37% de la población total del estado; hablando en cifras redondas, poco más de 520,000 habitantes de la entidad, no alcanzan la categoría de ciudadanos.

El hecho es que, si bien los niños y adolescentes no votan, a ellos van dirigidas las más importantes políticas públicas en el país, lo que los hace elementos indispensables dentro del ámbito político, pues finalmente son los destinatarios que más resienten los aciertos y las pifias gubernamentales. Lo paradójico del asunto es que ellas y ellos no tienen la capacidad jurídica para votar.

Uno de los pilares en que sustenta su accionar diario la autoridad administrativa electoral, amén de la organización de los comicios, es la construcción de ciudadanía. Me atrevería a decir que, incluso, resulta de mayor importancia ésta última por encima de la facultad constitucional porque, además de que es de manera permanente, se refiere nada más y nada menos a formar a las nuevas generaciones que harán de este país, seguramente, un mejor lugar para vivir en todo lo que ello conlleva.

Uno de los ejercicios más satisfactorios que se realizan por la institución electoral, es el trabajo con la niñez y la juventud. Cuando por suerte me ha tocado convivir con alumnos y estudiantes de niveles educativos desde primaria hasta universidad, el ambiente alejado de falsas poses se siente en el contacto con la niñez y juventud. Son pocas las veces que tenemos la oportunidad de realizar ejercicios para menores de 18 años, pero los que se concretan poseen la seriedad que se requiere desde el trabajo institucional. En esencia, es igual de importante una elección constitucional que la renovación de las mesas directivas de las sociedades de alumnos de las instituciones educativas.

Por esporádicos, resultan entonces muy valiosos este tipo de ejercicios. El día de hoy se presentan ante la sociedad los resultados de un ejercicio de carácter nacional, en el que orgullosamente existió la colaboración por parte del Instituto Estatal Electoral, se trata de la Consulta Infantil y Juvenil que se llevó a cabo en el año 2018. A través de ese ejercicio se procuró generar un espacio de participación y reflexión sobre aspectos relacionados con la perspectiva de género y los derechos de la niñez en la vida cotidiana.

Con estos resultados, se pretende que puedan ser utilizados como insumo para establecer acciones por parte de las instituciones, no solo electorales, sino cualquier ente público en general, incluyendo dependencias y organizaciones para fortalecer la cultura democrática, desde el punto de vista de las propias niñas y niños quienes contestaron una serie de preguntas relacionadas con sus espacios de convivencia y las condiciones para los ejercicios de sus derechos.

Se instalaron en la entidad 263 casillas en las que se recibió la opinión de alrededor de 45,000 niñas, niños y jóvenes de diversos municipios del Estado. La mayoría en centros educativos, algunas espacios públicos, módulos de atención ciudadana e itinerantes. Desde aquí, deseo expresar mi agradecimiento a los grupos de Scouts de Aguascalientes, quienes de manera desinteresada apoyaron operativamente en la consulta.

Este ejercicio, que cada vez que se implementa bajo la directriz del INE va perfeccionándose en su metodología e implementación, es un ejercicio razonado, elaborado por expertos en pedagogía, que permite que las preguntas vayan dirigidas a niñas, niños y jóvenes de acuerdo a los rangos de edad (6-9 años, 10-13 años y 14-17 años) y muestren sus respuestas de tal manera que, una vez sistematizadas, nos brinden un panorama sobre la situación actual de la niñez y juventud, su problemática y expectativas.

En el ámbito nacional, Aguascalientes se destaca, junto con Colima y la Ciudad de México, con la mayor participación relativa en el segmento de 10 a 13 años; un 96% de esa participación se hizo en la modalidad de boleta impresa. De ahí en más, los resultados, que amablemente invito a leer en la página web del INE y del Instituto Estatal Electoral, reflejan el parecer acerca de si hombres y mujeres deben dirigir en condiciones de igualdad el trabajo y en el hogar; la responsabilidad de cuidarse sexualmente o si existen condiciones detectadas de discriminación y violencia. Este último rubro presenta una diferencia considerable respecto de otras entidades, lo que obliga a poner especial atención.

Las niñas y niños y adolescentes tienen mucho que decir, y el espacio que se abrió puede resultar especialmente productivo, si nos damos a la tarea de poner debida atención y cuidado nada menos que al presente y al futuro de nuestra sociedad, a esa ciudadanía en construcción.

 

/LanderosIEE | @LanderosIEE

 

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Luis Fernando Landeros

Luis Fernando Landeros

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