Opinión

Frente a la Guardia Nacional: alternativas de paz/ Matices

Esta semana iniciaron los trabajos de la Guardia Nacional, sobre ello, creo pertinente generar una agenda alternativa de construcción de paz y plantear un delineado colaborativo de las acciones a seguir para construir la paz. Convencido que la Guardia no es el camino. 

El camino de la paz se construye desde el arte y la cultura. Por ello se debe hacer una convocatoria masiva y nacional para la promoción del arte y de la cultura en todos los espacios, el gobierno, en todos sus niveles, debe reflexionar sobre su agenda presupuestal en la materia, pero más aún sobre la agenda de promociones artística y cultural en espacios populares, en cada uno de los rincones de este país, cómo hacer para que el arte y la cultura sea un detonador en las comunidades más afectadas del país. Tlajomulco, en Jalisco, lo intenta con La Base, un espacio de promoción artística y cultural en uno de los barrios más complejos de la ciudad. 

Uno de los mejores Ted Talks que he visto es sobre cómo las acciones culturales, artísticas y personales que implementó el gobierno de Colombia desarmó a cientos en las FARC, mucho más efectivo que la acción del ejército, por medio de mensajes que navegaban por el río, llenos de luces, en Navidad, se enviaron a los guerrilleros imágenes y mensajes de su familia, lo que los llevó a desarmarse, la estrategia no era la violencia, sino un mensaje de paz a través de alguna expresión cultural. 

Los medios de comunicación tienen el reto de poner más énfasis en al agenda cultural y artística que en otras como la de Seguridad, no porque no sea importante, sino porque debemos contrarrestar los discursos de guerra y paz, el símbolo y mensaje que mandan las portadas con AMLO enviando a la Guardia Nacional significan mucho en el inconsciente de los lectores y la ciudadanía, apostemos por más portadas con arte y cultura; hay múltiples estudios y análisis sobre el impacto del arte en estados mentales: apostemos por el arte para apostar por la paz. 

El camino de la paz también se construye por el deporte y los espacios públicos. Como gobierno se deben dignificar el 100% de los espacios públicos, unidades deportivas y parques. No podemos vivir en una ciudad donde exista un parque sin luz, sin condiciones dignas para ejercitarse o con instalaciones descuidadas. El tejido social se debe construir desde la experiencia cotidiana de convivir, no sobre los asuntos políticos o públicos, sino sobre los asuntos cotidianos como la recreación. El deporte como un canal para construir la paz debe ser prioridad de los gobiernos. 

El camino de la paz se debe construir desde la cultura cívica y de la participación ciudadana, quizá ese es el reto más grande de todos, desde la implantación de una idea básica: podemos dialogar y construir juntos, podemos solucionar nuestros problemas por vías democráticas y pacíficas. La cultura de la paz debe construirse a través del diálogo y de la verdad con exigencia hacia los gobernantes. Estas actitudes cívicas deben ser primordiales para vencer la guerra. 

La inclusión, la libertad, la igualdad, la pluralidad, el diálogo, la verdad, el debate, la colaboración, al solidaridad; son actitudes que se deben promover para buscar la paz. En México quienes tienen asignadas esas facultades son los organismos electorales, debemos redoblar esfuerzos, con la idea clara de que la participación ciudadana sí es un factor que colabora a construir la paz en nuestro país. 

Cuando se dice que se votó por la paz y no por la guerra se tiene razón, yo voté por la paz, no creo en alguien que haya votado por la guerra. Sin embargo, el camino y la visión de esa paz es distinto para cada quien, hay quienes están convencidos en que la guerra se vence con guerra, me parece una necedad, Alejandro Madrazo lo ha comprobado. Yo voté por una camino lento de paz, un camino donde las soluciones integrales que tengan que ver con el arte y la cultura se impongan, las soluciones que ayuden a recuperar los espacios públicos y reconstruir el espíritu comunitario mediante la participación y educación cívica. Esto implica un elemento clave: la cercanía con el otro. Desde el gobierno con la sociedad, desde el vecino con el vecino, desde los padres con el hijo. Recuperar la paz en este país pasa por la cercanía que pueda tener un gobierno de la sociedad, unos padres de sus hijos unos vecinos de sus vecinos: estoy convencido de que no hay mejores canales para construir esa cercanía que el arte, la cultura, el deporte y la participación ciudadana: ése es el camino que yo quiero creer y que debemos abonar a construir. 

 

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Carlos Aguirre

Carlos Aguirre

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