Sociedad y Justicia

Iniciativa conservadora de Aguascalientes sin fundamento jurídico, pero peligrosa en lo simbólico

  • Entrevista con Laura García, directora ejecutiva de la organización civil nacional Fondo Semillas
  • La defensa de los derechos de las mujeres es difícil en todo el país
  • Ningún derecho humano ha sido regalado ni concedido por el Estado

 

Laura García es directora ejecutiva de la organización civil nacional Fondo Semillas, la cual tienen 30 años financiando y acompañando a grupos de mujeres en la República Mexicana para lograr la igualdad de género y la defensa de sus derechos. 

Hasta el momento, recibieron el apoyo del Fondo más de 600 organizaciones a lo largo de su vida institucional en más de mil proyectos distintos que van desde los derechos laborales de las mujeres trabajadoras de la maquila, las trabajadoras del hogar, las jornaleras agrícolas y casos de feminicidios y en defensa de las víctimas; madres que buscan a sus hijos desaparecidos: aquellas que pugnan por la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo y les dan acompañamiento; empoderamiento económico de las mujeres; todos temas relacionados con la igualdad de género en México.

Laura García estuvo varios días en la ciudad de Aguascalientes para compartir un seminario con varias jóvenes interesadas en el activismo; su presencia coincidió con la presentación por segunda ocasión de la Ley de protección a la vida desde la fecundación, con base en el seguimiento que ha dado en otras entidades donde fue aprobada, al respecto externo: “Cuando una iniciativa no es representativa de los intereses de la población, así la meten, en Oficialía de Partes, no por los canales formales. Lo que hacen es que de botepronto aparece en el Congreso que se fraguó en lo oscurito con la iglesia y para evitar que la sociedad civil se resista. Normalmente lo que hacen es lo que sucedió en Aguascalientes”.

La activista lamentó esta manera de operar por parte de los legisladores del ala conservadora, ya que lo considera un actuar poco democrático y porque mantiene a la sociedad civil haciendo un trabajo muy complicado, con muy pocos recursos y tiempo para defender los derechos de la población, ya que los diputados no realizan esta labor que finalmente es la que les corresponde, finalmente son los ciudadanos organizados los que trabajan para que se garanticen los derechos de toda la población.

“Esto debería pasar normalmente, pero Aguascalientes no es el único estado donde sucede esto. Ya son 20 entidades en donde se aprueba esta ley. En la de Aguascalientes es realmente un intento simbólico, carece de validez jurídica, práctica y concreta. Los derechos de las mujeres en realidad no son violentados de forma concreta, pero a nivel simbólico es muy poderoso porque van metiendo la idea de que en realidad de que cigoto, el feto, tienen derechos por encima de las mujeres. En lo jurídico es un desperdicio de recursos públicos”, manifestó Laura García.

 

El peligro de lo simbólico

Consideró que en lo simbólico resulta muy peligroso que se siga avanzando sobre ideas desinformadas, de una biología mal construida, poco científica, por parte de los legisladores, con bases incluso que están tergiversando los argumentos jurídicos de las convenciones internacionales y del marco internacional de los derechos humanos.

“Me parece muy importante que haya sociedad civil fortalecida en todos los estados, para que cada vez que intenten meter una iniciativa, aunque no tenga validez jurídica, hagan un llamado de rendición de cuentas a los legisladores, y demuestren qué es lo que pretenden hacer con esa propuesta, pues parece que pretenden hacer a través de esto una trampa para dejar de garantizar los derechos que ya existen, como la aplicación de la Norma 046”, expresó la activista.

Respecto a la lucha por la defensa de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, la represente de Fondo Semillas dijo no poder señalar qué estado del país ha resultado más complicado, ya que por un lado están las entidades donde es fuerte la presencia del crimen organizado, donde las defensores de estos y otros derechos atraviesan una situación en la que se vuelve prácticamente imposible trabajar, a tal grado que varias organizaciones se han visto en la necesidad de cerrar, aunque en el caso del Bajío mexicano el avance de los derechos es debido a la labor principalmente de la iglesia católica: “Depende de dónde estemos, lo que te puedo decir es que no hay un sólo estado donde sea fácil la defensa de los derechos de las mujeres, ni siquiera con la entrada esperanzadora de un gobierno de izquierda en México se ha garantizado un espacio seguro para las defensoras, ni un comino cierto para seguir avanzando en los derechos de las mujeres”.

En cuanto a los poderes legislativos locales, Laura García percibe que la situación es complicada en todas las entidades, no importa el partido político, ya que ningún organismo abandera de manera efectiva las causas feministas; inclusive hay algunos que más están en contra y replican los valores patriarcales y conceptos clericales.

 

El derecho a la interrupción legal del embarazo 

Para Laura García ningún derecho humano ha sido regalado ni concedido por el Estado sin una lucha y una ganancia por parte de los movimientos sociales, que lo empujaron contra la pared y al cual no le quedó de otra hasta que quedó garantizado este derecho, por ello el trabajo de esta organización es financiar a las pequeñas asociaciones civiles para que cuenten con los recursos necesarios, no sólo económicos, sino también protección en caso de riesgo y oportunidades para que se vinculen con otras organizaciones.

“Es para que ellas, desde el terreno donde estén trabajando puedan seguir exigiendo los derechos que nos pertenecen a las mujeres, incluyendo el aborto legal, gratuito y seguro. En el caso de Aguascalientes apoyamos a Morras Help Morras, que hacen un trabajo extraordinario y son un botón de muestra de heroínas que México necesita para empujar los avances de las mujeres y que al estado no le quede de otra más que garantizarlos”, destacó nuestra entrevistada.

 

–¿Cuántas heroínas y caminos se necesitan para lograr esos derechos?

–Estamos financiando actualmente a 130 organizaciones en todo el país, en 28 estados de la República. Faltan muchas más organizaciones por financiar, pues no tenemos el dinero suficiente para todos los proyectos feministas ni todas las organizaciones, por supuesto, pero hacemos una gran labor al dar financiamiento a esas colectivas nuevas que emergen y que no están en el radar de otras organizaciones.

 

Explicó que en México la filantropía es muy conservadora, ya que no es una cultura que intente sacar de raíz los problemas del país, sino que el objetivo es poner “curitas” para que los privilegios no estén realmente amenazados; esto significa que el avance de los derechos no es prioridad para las fundaciones nacionales que sólo financian causas asistencialistas: “No digo que no sean importantes, pero no provocan un cambio real, las que cambian las cosas son organizaciones como Morras Help Morras que buscan cambios estructurales, de raíz, para que las mujeres puedan vivir mejor”.

Recalcó que para que las mujeres logren la igualdad y la efectividad de sus derechos no existe otro camino más que tirar el patriarcado, al ser éste el que regula y propone este tipo de iniciativas en los congresos.

 

Tres pasos para adelante y dos hacia atrás

Ante una realidad en el que de la mano de la filantropía asistencialistas están aquellas otras que promueven la idea de la vida desde la fecundación, la activista reconoció que la labor se vuelve muy ardua, por eso las activistas saben que se avanzan como los cangrejos: “Tres pasos adelante y dos para atrás”.

 

–La lucha no va terminar, el mundo no va a cambiar en su totalidad cuando terminemos de vivir en él. Nos faltan muchas generaciones de lucha, pero si no comenzamos hoy entonces estaríamos perdiendo el tiempo.

–¿Se habrá llegado a la mitad del camino al menos?

–Yo creo que hay muchos avances, yo creo que todos ellos son sustentados por la lucha de otras feministas que nos anteceden, de nuestras ancestras, de generaciones anteriores. Ahora yo puedo ser directora de una organización, tú periodista, tenemos una educación, esos son derechos garantizados, algunos por fortuna ya no se cuestionan como el que las mujeres tengamos una carrera, aunque por supuesto hay algunas resistencias culturales. No me gustaría pensar que vamos a la mitad porque creo que aún nos falta muchísimo para podamos ser libres, felices y tener garantizados nuestros derechos sociales, económicos y culturales, sexuales, reproductivos, humanos: tampoco creo que podría decir que estamos en cero porque tampoco es cierto.

 

Laura García continuó su labor de formación e informativa con el grupo de jóvenes que, al mismo tiempo de este encuentro, tuvieron que enfrentar, luego de seis meses, nuevamente la intención de los grupos conservadores y los partidos de derecha para que fuera aprobada la reforma constitucional al Artículo 2 buscando “la defensa de la vida desde la fecundación”, misma que finalmente no se presentó en el Pleno en la última sesión ordinaria en el Congreso del Estado, lo cual no significa que no habrán de insistir en su aprobación de nueva cuenta.

 

The Author

Claudia Rodríguez Loera

Claudia Rodríguez Loera

Reportera en La Jornada Aguascalientes.

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