Opinión

Niños de la calle / Alegorías Cotidianas 

Cada vez hay más niños haciendo malabares en los semáforos sin que, de un modo u otro, se vea que se hace algo al respecto.

La dinámica es la misma, un niño de entre siete y nueve años sube sobre sus hombros a uno más pequeñito quien lanza al aire dos pelotas, atrapándolas, al tiempo que espera no caigan al piso, después de unos segundos baja rapidísimo y se disponen a pedir dinero entre los coches. La pregunta es, ¿nuestra lástima es lo que alimenta estas mafias?

En un recorrido que hicimos el fin de semana encontramos cerca de diez parejas de niños ejecutando ese insípido acto circense en las avenidas de la ciudad, hasta dos parejas en un alto en Colosio e Independencia, pero como minutos antes habíamos visto ese mismo acto durante nuestro trayecto entonces la curiosidad me hizo reflexionar en que no se aplican las políticas públicas adecuadas para evitar ese acto de crueldad infantil.

Aunque hay niños que prefieren estar en la calle que en los hogares, por la situación familiar, también debemos reconocer que existen mafias que lucra con los menores, pero si en un trayecto de 20 minutos vemos el mismo acto de niños pidiendo dinero entre los autos, con las mismas características entonces podemos suponer que hay alguien que los entrena para tal acto y que se aprovecha de ellos incurriendo en explotación infantil.

¿Qué pasaría si el DIF llegara y los llevara a un albergue? Donde recibirían alimento y terapias mientras se resolviera su situación, quizá los encargados de los pequeños intentarían dar mordida para que los dejaran a su cargo de nuevo o algunos los dejarían ahí y conseguirían otros niños que los suplantasen, pero sea cual fuere la realidad, el aumento de la explotación infantil es más que notable en estos días.

Esos niños que hacen malabares en las calles deberían de ir a la escuela y ser mantenidos por sus padres, no al revés, sin embargo, cada vez hay más pequeños trabajando ilegalmente en las calles sin que alguien haga algo al respecto.

Me llamó la atención que una de las pequeñitas que subía en los hombros de su compañero estaba muy divertida. Le calculo unos 4 añitos y entre sonriente y chiveada disfrutaba sus malabares, quizá eran sus primeras proezas en el semáforo pues bajo dando un gran salto, para su edad, y se quedó parada entre los vehículos mirando de un lado al otro hasta que le indicaron que caminara y extendiera la mano. Me pareció sumamente peligroso el que no supiera que hacer, tan chiquita apenas logra verse y está a merced de la buena visibilidad de los conductores.

¿Qué es lo que hacen otros países para que no ocurra la explotación infantil en las calles? Es una pregunta difícil de responder pues depende de cómo es que las leyes se hayan concebido en favor de los menores y de su correcta aplicación.

¿Por qué la niñez no es prioridad en los gobiernos? Si los menores fueran prioridad entonces tendríamos mejor nivel educativo, mayor apoyo para las madres lactantes, infraestructura en ludotecas y castigo para quienes lucraran con ellos.

¿Qué pasaría si no les diéramos monedas a los niños de la calle? Quienes solos se van a las calles desistirían, por no obtener recompensa, mientras que quienes los explotan buscarían encontrar otra manera de lucrar con ellos, quizá sea un ciclo que parezca que no tiene fin sin embargo, si en otros países no hay menores en las calles tenemos la esperanza de que también pueda ocurrir aquí.

¿Qué pasaría si se invirtiera en la niñez? Si nos aventuráramos a dar todo por ellos, aplicar las políticas como es debido en un experimento de 20 años con una generación. Con unos pequeños cuidados, enfocados al estudio, a ser emprendedores y autónomos quizá el rumbo de México cambiaría drásticamente, el índice de violencia descendería y el producto interno bruto se solidificaría para que el ingreso per cápita aumentara y no tuviéramos de ejemplo a Finlandia, sino a nosotros mismos.

Pero mientras tenemos sueños de educación e inversión en pequeños mexicanos la delincuencia y el crimen organizado crece y nos deja a merced de lo que las políticas no aplicadas tienen como consecuencia.

Desde ese día que vi a tantos niños ejecutando el mismo acto para conseguir unas monedas y que hasta el día de hoy se ha repetido estoy en la disyuntiva de darles unas monedas o dejar de pactar con el maltrato infantil.

Sabemos que si no les damos monedas se los surten, como se dice vulgarmente, pero si accedemos a ello entonces necesitamos estar conscientes de que ese peso que demos contribuirá a que sea una historia sin fin de maltrato infantil pues no hay nadie que los rescate y suponemos, de alguna manera, que pocos logran sobrepasar ese modo de vida para iniciar uno más humano y con mejores oportunidades.

Si de verdad existiesen los superhéroes necesitaríamos uno para salvar a todos esos pequeños condenados a vivir en la calle por el estilo de vida de sus padres y porque tocar el corazón de las personas es un negocio que deja muchas ganancias.

Si no se lucrara con la sensibilidad de las personas muchas cosas serían diferentes en nuestro mundo, porque estaríamos más conscientes de lo que es conveniente y no, por lo que al pensar dos veces las cosas evitaríamos muchísima violencia.

Pero mientras sean peras o manzanas tenemos, como sociedad, que tomar una postura a favor o en contra de dar unas monedas por un acto denigrante de explotación infantil en el semáforo o por limpiar el parabrisas mientras sabemos que ese dinero no es para los niños sino para sus “managers” quienes viven del trabajo de ellos y creen que los pequeños son tiernos y por ello, a como dé lugar, se lucra pues finalmente no hay nadie que vele por ellos.

Laus Deo

 

@paulanajber

 

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Paula Nájera

Paula Nájera

2 Comments

  1. Lucia Galvan
    30/07/2019 at 09:34 — Responder

    Mientras haya gente que suelte la moneda, seguirá dándose.
    Solo multiplique la moneda por el número de semáforos y el tiempo que están pidiendo en ellos.

    Se llevan de $400 a $800 pesos diarios.

    La gente buena confunde la caridad, con el fomento del dinero fácil o la pereza, hay muchos lugares establecidos y seguros, asilos, orfanatos etc. En donde se puede llevar ayuda en especie.

    Ejemplo
    Dando $5 pesos diarios aquí o allá en semáforos son $150 pesos al mes. Una caja de frijol.

    La moneda del semáforo no sabemos en donde para. Hay las mafias que no imaginamos.

  2. Beatriz
    30/07/2019 at 09:36 — Responder

    Y en donde está el DIF? Y en donde está la autoridades viales para que lo prohíba?.
    Representa un gran riesgo para ellos como para el conductor.

    ???

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