Opinión

Señores, a portarse bien / De imágenes y textos

“Es que dicen, el presidente no debe desacreditar a los medios, ah, los medios sí pueden desacreditar al presidente, y el presidente no se debe ofender, se tiene que quedar callado. Eso sí no, voy a ejercer mi derecho de réplica, con respeto”. Andrés Manuel López Obrador, 15 de abril de 2019, conferencia de prensa matutina.

Entiendo yo que las instituciones de educación superior atienden la demanda de la sociedad con relación a la profesionalización de cuadros que detonen, desarrollo, crecimiento y prosperidad para una nación, y casi todas, en su misión señalan que formarán personas integrales, ofreciendo educación de calidad, para así egresar profesionistas competitivos y listos para enfrentar los retos que demanda la cotidianeidad no solo a nivel nacional sino en un entorno global. Eso suena fantástico, pero de verdad, estimado lector, con todo respeto el comentario, pareciera que las instituciones compran plantillas para diseñar misiones, todas alineadas para certificarse ante Fimpes, la Federación de Instituciones Particulares de Educación Superior, sí, esa mera. 

Y entonces, los egresados de las instituciones particulares y públicas se mezclan en el día a día de la vorágine laboral, comparten experiencias y momentos que los hacen crecer en su profesión, en la que ellos hayan elegido; sin embargo, y al calor de los trancazos, todos buscarán la bandera que los representa; hablemos del caso concreto del periodismo, curiosamente son pocas las universidades que imparten como tal la licenciatura, una de ellas y quizá la más reconocida en el ámbito nacional es la Carlos Septién García, las demás ofrecen la licenciatura en comunicación con todas las variantes que se pueda imaginar en el nombre de la oferta educativa, el caso es que nuestros periodistas, los actuales, no los de hace 150 años, representan a un medio de información o comunicación, según sea el caso, eso los orilla a seguir una línea editorial, un perfil que ofrece a la opinión pública, a la sociedad en general una tendencia de pensamiento, de reflexión, genera polémica sana y discusión que alimenta la reflexión y abre espacios para que esto funcione, me refiero a la democracia, a la liberta de expresión y de prensa, al libre pensamiento y como consecuencia a la libertad de la nación. 

A raíz de que México tiene un candidato eterno que a su vez es vocero del presidente que por cierto es él mismo, la relación con la prensa no ha sido la mejor que digamos, y todo parte, creo yo, de la visión que tiene este personaje del concepto democracia, en estricto sentido se refiere a la existencia de partidos políticos, la libertad individual, obviamente la distribución del poder en diferentes actores sociales, la representatividad, la alternancia en el poder, el sufragio libre y secreto, la limitación del poder de los gobernantes, igualdad ante la ley, el apego al Estado de derecho “garantizado” en nuestra Carta Magna y por supuesto la libertad de expresión y de prensa; y de aquí se desprende tal vez uno de las discrepancias más agudas entre los de la 4T y el resto de los mortales o por lo menos entre los reporteros, periodistas, editorialistas y columnistas de todos los medios, que, desde la óptica del candidato-vocero-presidente no se portan bien. 

Entonces, sí no se portan bien, eso quiere decir que en sus universidades no fueron bien formados, qué tal que son hijos del método Montessori o de Pierre Faure, en una de esas rompieron con el paradigma de la educación prusiana, al parecer la favorita de don Andrés; o cómo, qué quiso decir con eso; se refiere a la línea editorial de los medios de información y comunicación, a sus adversarios que tienen las narices metidas en todos los sectores de la sociedad, qué quiere decir.

No son las instituciones de educación superior de donde egresaron los integrantes de nuestro ejército de reporteros y periodistas, no son los medios y su línea editorial, es el presidente de la República que no acaba de entender que la democracia no solo es la alternancia del poder, los medios no desacreditamos su gestión, su proceder; se le reconocerá lo que se le tenga que reconocer cuando algo haga bien, pero hasta ahora han sido pocas las cosas que le han sumado puntos a su boleta de calificación, por cierto, una de ellas las constantes felicitaciones vía Twitter que manda el vecino del norte por el trabajo que se está haciendo para disminuir el número de migrantes indocumentados que intentan cruzar la frontera norte de nuestro país; fuera de eso no encuentro logros así de relevantes aun, y sí los tienen, pues a cacarearlos, señor candidato-vocero-presidente, deje de defenderse de todos y por todo, la democracia no es sólo la alternancia, ejerza su derecho de réplica pero como un presidente de una república tan importante como ésta. Vamos a portarnos bien pues; ya lo dijo atinadamente y con una contundencia clarísima Arturo Rodríguez de la revisa Proceso “No es papel de los medios portarse bien, presidente, con alguien.” 

Pues mire, si nos vamos a aquella corriente funcionalista de la teoría de la comunicación, entonces los medios están obligados a informar, entretener y educar, falta agregar, de acuerdo a la postura y criterios del gobierno en turno, y entonces sí, señor presidente, tire línea. 

Sí ya casi no lee la revista Proceso, al pueblo informado y sabio, al que le aplaude cuando se avienta un dicho coloquial, ¿cree que le interesa saberlo?, como dice don Andrés, con todo respeto, alguien de los asistentes a sus mítines sabrán que existe esa revista, alguna otra publicación, ¿leerán?, ¿le conviene al señor presidente que leamos, que nos informemos?, eso de predicar todas las mañanas contrarresta la necesidad de buscar otra fuente, sí claro, si nos vamos a lo que dicen los clásicos él es la fuente principal aunque sus datos no estén confirmados o sean verdaderos. 

Para qué queremos reporteros mal portados si la verdad absoluta flota en el ambiente todas las mañanas mientras nuestra patria se deteriora lentamente con el paso del tiempo.

Dije que ya no iba a gastar pixeles y tinta en el señor presidente, pero de plano la tripa me gana…

ericazocar@hotmail.com | @ericazocar

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Eric Azócar

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1 Comment

  1. Jose Manuel Alcudia
    26/07/2019 at 02:16 — Responder

    Toda Persona de Cualquier Parte de la tierra Tiene que Portarse Bien, sino Le Va Mal. En algún Momento de su Vida, cada Individuo, Decide Portarse Bien. Lo dice la Sabiduría Popular “El Golpe, Enseña” .
    Los padres Le dicen a sus hijos: Pórtate Bien, Que Nada Te Cuesta. En ocasiones, para lograrlo, los Amenazan, Asustan, Castigan u ofrecen Premios, si cambian sus Conductas. Cuando son Adultos, los Hijos, dicen que estubo Bien lo que Hicieron sus Padres Para Corregirlos.
    En México, Casi Todos los Medios de Comunicación, Han sido Corrompidos por el Gobierno en Turno, quizás por que son Empresas que deben generar utilidades, Para Pagar A Sus Trabajadores y al No Hacerlo, se tienen que Vender. El Gobierno las a Rescatado Inyectándoles Dinero, que se Disfraza mediante Publicidad De sus Programas de Gobierno o Cualquier otro tipo de Trabajo; ¿Quién va a Portarse Mal Con Este Cliente?, Si Aporta Varios Millones Anual
    mente. pues, Nadie, al Contrario se le Apapacha. Ya lo dijo el Gran López Portillo: “No Pago, para que me Peguen”; y con la Amenaza de Quitarles Todo Pago del Gobierno, Sino se Portaban Bien, los Alineó. Ni Más Ni Menos. Actualmente, Dueños de Medios de Comunicación, Han Expresado, que les Duele La Disminución de Sus Ingresos, al no Recibir La Misma Cantidad de Dinero Gubernamental.
    Cómo se interpreta Que Los Periodistas. se Porten Bien:
    1) Todos los Periodistas Deben Escribir con Veracidad, No Dar Noticias Falsas.,
    2) Tener Conocimiento del Asunto que Tratan, es decir, Sustentarlo con Argumentos Verídicos.
    3) Ser Respetuosos, Lo Cortés, No Quita Lo Valiente.
    4) No Recibir Dinero a Cambio de Escribir Mentiras.
    Los Periodistas son Comprados Por El Gobierno o Por El Sector Privado, Dándoles Plazas Que No Trabajan, Contratando A Sus Familiares, Becas para que Sus Hijos Estudien en Escuelas Particulares, etc., etc., Si Investigan Las Percepciones Económicas de los Periodistas, se Darían Cuenta Que Su Nivel De Vida No Corresponde a sus Ingresos, Se Han Enriquecido Inexplicablemente.
    El Pueblo Mexicano, Respeta a Los Periodistas, Los Quiere, Los Admira, pero No Les Cree , No Les Hace Caso: Es Más Ni Sus Directores, y en el Colmo de la Ignominia Ni ellos Mismos Creen en lo que Escriben

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