Opinión

Última toma: top ten de pelis para abogados (Hollywood) / Cinefilia con derecho 

El buen cine busca influir, el mal cine lo hace de todas formas, su intertextualidad abre espacios que permiten la discusión y que abonan a la formación de la sociedad, dentro de todos los objetivos que puede tener una película (belleza, reflexión o simple entretenimiento) necesariamente se encuentra en todas, de forma explícita o implícita, el orden jurídico. Por ello, la columna partió allá en su primera aparición el 20 de septiembre de 2010, de usar al séptimo arte como un vehículo para contextualizar el orden jurídico y ensayar algunas ideas. Después de prácticamente nueve años y más de cuatrocientas columnas, se ve necesario cerrar y buscar un nuevo espacio. Por ello, me permito exponer mi top ten de las películas que considero esenciales para abogados, dividiendo en cine de Hollywood, mexicano y uno general. Vamos pues, con el vecino del norte. 

  1. And justice for all (1979), un joven e idealista abogado es interpretado pasionalmente por Al Pacino, trata los problemas que envuelven a los que operan diariamente el derecho, el más evidente el de los juzgadores: un juez conservador, otro muy profesional pero con desórdenes psicológicos (tendencias suicidas y además gusta tomar el lunch en la cornisa del cuarto piso de su oficina). Fotografía impecable, guion perfecto. Mi favorita.
  2. Matar a un ruiseñor (1962), un abogado blanco defendiendo a un negro acusado de violación en los años rudos del racismo norteamericano. Todos los listados sobre películas para abogados la incluyen, sin lugar a dudas es el drama judicial por excelencia, después de todo ¿qué jurista no admira y quisiera ser como el íntegro Atticus Finch? 
  3. Doce hombres en pugna (1957), obra maestra de Sidney Lumet. Una sala de discusión. Se debate la culpabilidad de un presunto asesino por el jurado. La cámara viaja de uno a otro, retrata semblantes, aspectos psicológicos, momentos álgidos, el clímax insuperable: la fuerza de los rostros apasionados en close ups. Sumemos a Henry Fonda, es fenomenal. 
  4. Spotlight (2015), periodismo de investigación de aquella vieja prensa forjada entre los ruidos de máquinas de escribir, cientos de tazas de café y miles de cigarrillos. Los reporteros se documentan sin fuentes digitales, construyen una verdad histórica con base en indicios: estalla el escándalo de abusos sexuales por sacerdotes, no sólo en EUA sino en el mundo. 
  5. Zoot suit (1981), el musical que nos recuerda el perenne drama de las minorías en el sistema penal: Cuatro pachucos acusados de un asesinato que no cometieron, un juicio plagado de discriminación, un perito que fundamenta la naturaleza sanguinaria de los mexicanos por su ascendencia azteca: el juzgar por lo que se es y no por lo que se hizo. 
  6. Yo soy Sam, I am Sam (2001), excelente trío actoral integrado por Dakota Fanning, Sean Penn y Michelle Pfeiffer; Sam es un discapacitado que ha cuidado durante siete años a su hija, cuando es despojado de ella por los sistemas de asistencia estatal, logra convencer a una prepotente y workaholic abogada para que lo defienda gratuitamente. Añadamos un homenaje a los Beatles y un excelente soundtrack y tenemos una deliciosa comedia judicial.  
  7. El proceso paradine (1947), la trama es sobre un abogado en un matrimonio común que defiende a la femme fatal acusada de envenenar a su marido. Démosle estas ideas a Alfred Hitchcock y tendremos una obra maestra.
  8. Howl (2010), la generación Beat acusada de inmoralidad, cine experimental en tres planos: Allen Ginsberg narrando en blanco y negro su poema; secuencias animadas recreando las estrofas; y un juicio contra la libertad de expresión, filmado a todo color. El defensor sobre el lenguaje soez: “¿Habría alguna libertad de prensa o discurso si redujéramos su vocabulario al eufemismo insípido o inocuo? Un autor debe ser real en el tratamiento de su tema y se le debe permitir expresar sus pensamientos e ideas en sus propias palabras”.  
  9. El expreso de medianoche (1978) película magistral articulada en todos los sentidos por auténticos artistas del celuloide: dirigida por Alan Parker (Pink Floyd The Wall) y escrita por el entonces joven Oliver Stone. Retrata la historia de un joven estadounidense que al intentar traficar drogas desde Turquía a Estados Unidos, es descubierto por la policía, detenido y sentenciado en un sistema totalmente injusto. 
  10. Batman (1989), El justiciero de la noche, el superhéroe por antonomasia, no puede faltar en una selección sobre cine y derecho. Y sí, el de Tim Burton. Y sí el de Michael Keaton. Y sí, el joker de Jack Nicholson. ¿Hay otro? 

 

rubendiazlopez@hotmail.com

 

The Author

Rubén Díaz López

Rubén Díaz López

No Comment

¡Participa!