Opinión

XV Encuentro Internacional de Música de Cámara Aguascalientes 2019 / Que surja la música

El pasado domingo 7 de julio dio inicio la decimoquinta edición del ahora llamado Encuentro Internacional de Música de Cámara que surgió con el nombre de Festival de música de cámara Aguascalientes, ahora, obedeciendo a ciertas necesidades logísticas cambia de nombre pero no de esencia, sigue siendo uno de los grandes atractivos del verano mexicano convocando a música de toda la geografía nacional e incluso con participantes del extranjero, en este caso de Estados Unidos y Costa Rica, incluso, si nos damos cuenta, con el cambio de nombre adquiere el estatus de internacional, y eso, más que una etiqueta sí lo viste de gala, digamos que no es una etiqueta pero sí lo viste de etiqueta en el panorama nacional de la gran música de concierto.

Como cada una de las anteriores catorce ediciones, el Encuentro inició con el protocolo de inauguración y las autoridades que dan albergue al evento, en este caso el Instituto Cultural de Aguascalientes y del director artístico del Encuentro, el maestro Rafael Machado que durante nueve de los 15 años que tiene de existencia esta gran fiesta estival dedicada a la música de cámara, ha fungido como su director artístico, pero más allá de eso, fue él finalmente quien lo fundó y luchó contra toda adversidad y venció cualquier obstáculo para el éxito y consolidación del ahora llamado Encuentro Internacional de Música de Cámara. La arquitecta Claudia Santa-Ana, directora general del Instituto Cultural de Aguascalientes, con es investidura, fue quien dio el discurso y declaró formalmente inaugurado el décimo quinto Encuentro Internacional de Música de Cámara y con la frase “que surja la música” inició el concierto inaugural que en esta ocasión le fue encomendado al M5 Mexican Brass Quintet, excelente ensamble de metales.

De hecho, una de las cosas que han hecho de este uno de los mejores festines del verano es la calidad de músicos que han venido, entre ellos, y para hacer un rápido repaso, podemos contar al Cuarteto Latinoamericano, uno de los mejores del continente, sin la menor duda, el Turtle Island Quartet de San Francisco, California, El Cuarteto de Cuerdas Penderecki, el cellista Jesús Castro Balbi, la participación durante muchos años del mejor musicólogo mexicano, el maestro Juan Arturo Brennan con sus muy interesantes conferencias, en fin, algunas de las mejores luminarias de México y el mundo en términos de música de cámara han estado agendados en el Encuentro Internacional de Música de Cámara y muchos más que ahora se me pasan.

Pero bueno, el objetivo de las presentes líneas no es hacer un recuento de los quince eventos estivales de música de cámara que podemos contar hasta este momento, sino compartir contigo, amigo melómano, el extraordinario concierto ofrecido el pasado domingo 7 de julio en el concierto inaugural y la invitación para participar en todos los conciertos.

El concierto ofrecido por el Mexican Brass Quintet Quinteto Mexicano de Alientos estuvo dividido en dos partes, y no me refiero exclusivamente a la obvia división del intermedio, sino a los contenidos de cada una de esas dos partes, el inicio del concierto estuvo marcado por obras de corte académico y arreglos para el quinteto, dos trompetas con sus diferentes tesituras interpretadas por Alexander Freund y Oscar Villegas Miranda, El corno por Juan Carlos Quintero, el trombón ejecutado por Roberto Carlos Cruz y José López Juárez en la tuba. En la primera parte de su presentación escuchamos música de Kevin McKee, Vuelta de fuego, después de Johann Sebastian Bach con una arreglo de un concierto de Vivaldi, se trata del Concierto BWV 972, un excelente arreglo para esta dotación instrumental de la obertura de la ópera El barbero de Sevilla de Rossini y que nos sirve para entrar en ambiente a lo que sucederá al final del verano en Aguascalientes. Después disfrutamos de la Bendición de la ópera Hansel y Gretel de Engelbert Humperdinck para terminar con las variaciones sobre una canción alemana Der Alte Peter en donde hacen un recorrido por todas las etapas de la música desde el barroco hasta la época contemporánea.

La segunda parte del concierto, en donde, por cierto, los integrantes del quinteto se quitaron la solemne vestimenta negra para dar lugar a los colores de su nuevo atuendo, más ligero obedeciendo quizás al repertorio que habrían de interpretar. La primera obra fue la obertura de la Zarzuela La boda de Luis Alonso, finalmente se considera a la Zarzuela como un género menor. Algo de dixieland para continuar, en este caso con la pieza High Society y en el mismo tenor jazzístico ejecutaron St. James infirmary Blues. Los infaltables Beatles fueron también convocados al concierto con un exquisito arreglo de su canción Michelle. Después disfrutamos Hora Staccatu, obra de Grigoras Dinicu. María de Leonard Bernstein y Libertango de Astor Piazzola y un prolongado encoré para agradecer las muestras de entusiasmo del público asistente al concierto inaugural.

La noche del lunes disfrutamos del concierto ofrecido por el violinista Simón Gollo y el pianista Eduardo Rojas con música de Frank, Brahms, Beethoven y Sarasate, esto lo comentaremos en nuestra próxima entrega. Los conciertos continúan todos los días a las 20:30 horas en el Teatro Morelos, hoy martes tenemos al Trío Madrigal: soprano, clarinete y piano. En el mismo escenario se celebra el concierto de clausura el domingo 14 de julio, a las 12:30. Por ahí nos veremos, si Dios no dispone lo contrario. 

 

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Rodolfo Popoca Perches

Rodolfo Popoca Perches

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