Opinión

Arborización o arboricidio en Aguascalientes

  • Movimiento Ambiental de Aguascalientes A.C.

 

Antes que todo quiero especificar que reforestar y arborizar no son sinónimos. Arborizar de acuerdo con la Real Academia de la Lengua Española significa “poblar de árboles un terreno”, dicho coloquialmente plantar árboles, ¿dónde?, ¡donde sea! No necesariamente en un bosque (forest), puede ser en un parque, en una avenida, en un sitio abandonado. Esta actividad de arborizar se ha promovido y realizado durante las últimas semanas en nuestra entidad, tanto desde el ámbito estatal como municipal. No me atrevo a decir que sean campañas de rearborización, sino simplemente de arborización porque, seamos realistas, en Aguascalientes no tenemos bosques (forest), me refiero a la ciudad, si acaso, y con todas las reservas que el caso lo amerita, podríamos decir que la Pona era un bosque hace algún tiempo, pero que la mancha urbana y la voracidad comercial fue minando, sin tomar en cuenta la importancia ecosistémica del sitio; por el contrario, se puso muy por encima de este valor, el valor económico, comercial, lucrativo de un empresario que seguramente prometió crear fuentes de empleo, frase mágica que autoriza y valida en automático la destrucción de la naturaleza. Ya construido el espacio comercial, locatarios, casi ninguno local, más bien franquicias transnacionales que explotan y pagan muy mal a sus empleados, adquieren sus espacios para montar grandes locales que sirven de beneplácito a los paseantes, que al no tener nada mejor que hacer, van a pasear y llenar sus mentes de aspiraciones creadas por los aparadores, modelos de vida que difícilmente podrán alcanzar la gran mayoría de los que ven las vitrinas o en el interior de las tiendas. Ahora la gente se pasea en el espacio de la tienda, pero nunca antes se pasearon en ese mismo espacio que alguna vez estuvo arbolado. El otro caso de “bosque” es el bosque de Los Cobos, sitio en el que recientemente se han hecho declaratorias de conservación bajo la figura política de “área natural protegida”, pero sólo de unos terrenos que eran de propiedad estatal, no de todo el sitio. Recientemente el Cabildo de la ciudad ha hecho algo análogo, ha declarado la protección de un área también de propiedad estatal.

En la emblemática Pona y el polémico bosque de Los Cobos se han llevado a cabo varias campañas de arborización. Dos cosas tengo que decir al respecto: la primera es que está bien rearborizar y arborizar estas áreas, un árbol nunca está de más en esos lugares, pero en nuestra ciudad, cada familia debería tener un árbol fuera de su casa, en especial todos aquellos que tienen auto, pues su árbol se encargaría que absorber las emisiones de su vehículo, al menos durante el tiempo del encendido y arranque antes de que el conductor parta a realizar las actividades cotidianas, y a su regreso. Por supuesto que no sería éste el único servicio ambiental de ese árbol, sino muchos más. Si todos hiciéramos esto en nuestra ciudad no tendríamos tantas islas de calor, pero como se ha privilegiado tanto el uso de los vehículos y los árboles son un estorbo para su libre tránsito, lo mejor ha sido arrancarlos, matarlos, exterminarlos para contar con avenidas más amplias que sólo fomentan el aumento del parque vehicular antes que desestimularlo. En este sentido cabe señalar que, para justificar el derribo de árboles en Segundo Anillo para construir los pasos a desnivel del tránsito vehicular, se emplea un lenguaje eufemístico y se dice que éstos se van a retirar y van trasplantarse, pero la realidad es que muchos de ellos tendrán una muerte lenta y dolorosa.



Pero el derribo de árboles no es una práctica exclusiva de los gobiernos en turno, la ciudadanía tumba árboles para permitir el libre acceso de su auto en su cochera, los locatarios para poner su estacionamiento, a quienes solicitan su derribo porque ensucian la calle con sus hojas, y el típico que el árbol está levantando la banqueta. El caso es que siempre hay “justificaciones” para deshacerse de los árboles.

¿Qué se hace entonces? Pues el gobiernos en turno busca sitios para plantar árboles donde no molesten, no estorben, no causen daños a los ciudadanos, no obstruyan la obra pública. Para ello se arma una gran campaña publicitaria y se invita a los ciudadanos, que sí quieren árboles en la ciudad, a rearborizar un sitio elegido por el gobierno para rearborizar y se cree que ¡listo!, ya se cumplió, se plantan los árboles, se cuidan por un tiempo breve y luego se abandonan a su suerte. ¡ATENCIÓN! no son seres inertes lo que se planta en estas campañas, SON SERES VIVOS QUE REQUIEREN NUESTRA ATENCIÓN Y CUIDADO, EN ESPECIAL DE QUIEN LO PLANTÓ.

Se hace mucho ruido por un padre o madre que abandona a sus hijos, pues el mismo ruido se debería de hacer por aquel que planta un árbol y no lo cuida, no regresa a regarlo, a podarlo, a acompañar su crecimiento. He visto en estos trabajo de arborización, promovidos desde el gobierno, a familias, niños, ancianos todos unidos e ilusionados plantando retoños, y eso se ha hecho en repetidas ocasiones, administración tras administración gubernamental y no vemos los miles de árboles plantados. En estas convocatorias se invita a familias, pero debería obligarse a las empresas del ramo inmobiliario y franquicias nacionales e internacionales a hacer este trabajo en pro de la restauración ambiental, ya que ellas son las principales responsables de la destrucción de la naturaleza y no las vemos reconstruyendo los ecosistemas que directa o indirectamente destruyen.

Lo segundo que tengo que decir, o más bien solicitar al gobierno en turno, es que haga las mismas megacampañas para invitar a las personas a que regresen a acompañar a su árbol, a tutorear su crecimiento: podarlo, a llevarle agua, especialmente en tiempo de sequía, protegerlo de plagas, en fin, que no los abandone. Escuchamos en todos los medio de comunicación que se han plantado miles de árboles, el próximo año, antes de promover otra campaña de arborización, pido que se nos diga cuántos de los árboles que se plantaron siguen vivos y cuánto crecieron. Espero que las megacampañas de arborización de este 2019 cumplan con su objetivo de ser baluartes de vida, más que un nuevo y lamentable arboricidio.

 

vhsalaza@gmail.com

 

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Victor Hugo Salazar Ortiz

Victor Hugo Salazar Ortiz

3 Comments

  1. Mario
    18/08/2019 at 07:59 — Responder

    Ahora que se HAGA REALIDAD el FRACCIONAMIENTO en COBOS seran invitados todos a plantar sus pinches matas jajajaja.

    Q tonteria 2 anp’s en medio de un fraccionamiento o zona hotelera comercial ?…
    (Que sospechosamente… Nadie se anima a expropiar…).

    Lo que le faltaba al nuevo fraccionamiento. ser Patrocinado x “La Onu” jajajaja. El ambientalista al crear su “Area protegida en medio de zona habitacional y comercial. Si no tiene intereses ocultos. no se estara pegando un tiro en la cabeza ?…

  2. Patricia
    18/08/2019 at 18:57 — Responder

    Me he dado cuenta que mucha gente es indiferente a cuidar los arboles porque ni por casualidad les hechan una cubeta de aguaen esos días que el calor es extenuante.Quiero comentarles que sería bueno hacer una campaña de adopta un àrbol que no sea el de su casa con el fin de que las personas se consientice y les demos (agua) un poco de lo mucho que nos dan los árboles de la calle.

  3. Josefina
    18/08/2019 at 19:52 — Responder

    Si se plantara un árbol por habitante que tiene Aguascalientes tendríamos más de un millón de nuevos árboles.

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