OpiniónPortada

Carta al presidente del Colegio de Arquitectos / Agenda urbana

Hace algunos días, el presidente del Colegio de Arquitectos del Estado de Aguascalientes (CAEA), Alberto Sepúlveda Montemayor, emitió una serie de declaraciones a favor del proyecto de Gobierno del Estado de transformar Segundo Anillo en un circuito de flujo continuo (ver: https://bit.ly/2TnQzLY). Uno supondría que el presidente de una organización de profesionistas supuestamente especializada en asuntos urbanos, explicaría con argumentos sólidos su defensa del proyecto; sin embargo, las declaraciones del presidente del CAEA no parecen ser más que suposiciones. Veamos.  

Primero, el arquitecto asegura que “apoyarán todas las acciones que conlleven elevar la calidad de la vida de la sociedad, que en este caso se cumplen con la mejora de la movilidad, un derecho fundamental del ser humano”. ¿Según qué el circuito de flujo continuo elevará la calidad de vida de la sociedad? ¿Para quiénes se cumpliría el derecho a la movilidad? El presidente del CAEA olvida que, según el Plan Estatal de Desarrollo 2016-2022, sólo el 33 por ciento de los viajes en la ciudad se realizan en automóvil, mientras 31 por ciento se hacen en autobús, 22 por ciento a pie y 4 por ciento en bicicleta. El proyecto podría beneficiar -por un tiempo- a un grupo reducido que cuenta con automóvil propio para desplazarse, pero no así a quienes circulan diariamente a pie o en bicicleta -quienes incluso se verán seriamente afectados-; ni a quienes se desplazan en transporte público, pues los autobuses se encuentran impedidos de utilizar los pasos a desnivel. ¿Por qué concentrar de manera desproporcionada la inversión pública en infraestructura para el automóvil? ¿Por qué no promover con más decisión y recursos la transformación del transporte público y la movilidad no motorizada? 

Segundo, el presidente del CAEA apoya “las intenciones de las autoridades estatales de combatir el tráfico vehicular y los problemas que de éste se derivan”. El arquitecto parece ignorar lo que la evidencia ha demostrado ampliamente en el mundo (por ejemplo: https://goo.gl/TzxErX y https://goo.gl/AyDmhz): una mayor capacidad vial puede generar e inducir un nuevo y creciente tránsito de vehículos que, en el mediano y largo plazo, no hará sino mantener o elevar los niveles de tráfico, y, con ello, los accidentes y la contaminación. Lo anterior se debe a que el aumento de la capacidad vial hace que las vialidades se utilicen en mayor medida, porque en el corto plazo disminuye el costo de utilizar un automóvil, al reducir tanto tiempos de traslado como el consumo de combustible. Esto hace que las personas manejen cada vez más, con lo cual, en el largo plazo, las vialidades, nuevas o viejas, se vuelven a saturar -véanse las largas filas de automóviles que existen ya en algunos pasos a desnivel-. Bien decía Lewis Mumford: “Agrandar las vialidades para reducir el tráfico vehicular, es igual que agrandar el cinturón para reducir la obesidad”. ¿Por qué replicar los errores que tantas ciudades ya cometieron y esperar resultados diferentes? 

Tercero, el arquitecto Sepúlveda Montemayor asegura que la construcción de nueve pasos a desnivel como parte del circuito de flujo continuo, “se soporta en el ahorro de tiempo de hasta 40 minutos en el recorrido completo del Segundo Anillo…” ¿Según qué los automovilistas se ahorrarán 40 minutos de tiempo? ¿Por cuánto años? ¿A qué costo? Por un lado, el presidente del CAEA olvida que la inducción de un mayor tránsito vehicular puede hacer que el supuesto ahorro de tiempo disminuya a medida en que continúe en aumento el uso de los automóviles en la ciudad. En 2010, por ejemplo, los kilómetros-vehículo recorridos (KVR) en la Zona Metropolitana de Aguascalientes ascendían a 2.9 mil millones, es decir, eran ya 500 por ciento más que los niveles de 1990. Esta tendencia preveía que los niveles de KVR en 2015 llegarían a 4.5 mil millones, o sea, 800 por ciento más con respecto de 1990 (ITDP 2015). La ausencia de alternativas de movilidad de calidad con seguridad sigue contribuyendo a que en Aguascalientes se maneje cada vez más, algo que el circuito de flujo continuo no sólo no resolverá sino que incluso inducirá -la supuesta solución al tráfico, por tanto, será limitada-. Por otro lado, Sepúlveda Montemayor evita mencionar que la eliminación de semáforos, retornos, accesos y cruces peatonales en Segundo Anillo, motivará a los automovilistas a conducir a mayor velocidad, y, con ello, a que aumente la probabilidad de accidentes. La velocidad no es exclusivamente un asunto de educación vial, sino también del diseño de la infraestructura, pues la configuración física de las vialidades puede inducir o inhibir la velocidad. ¿Qué propone el presidente del CAEA para controlar la velocidad en el circuito de flujo continuo?  

Cuarto, el presidente del CAEA menciona que con las obras de los pasos a desnivel, “no habrá afectaciones al medio ambiente y se realizarán priorizando la seguridad para peatones…” Resulta interesante que como arquitecto, Sepúlveda Mayor desconozca que, aún asumiendo que los árboles que se remuevan subsistan la replantación, la ubicación de los árboles sí importa, pues pueden cumplir funciones específicas según donde se encuentren, como reducir el fenómeno de islas de calor en zonas con superficies amplias de concreto; proveer sombra para facilitar la movilidad peatonal; absorber agua de lluvia en sitios donde suelen presentarse inundaciones o encharcamientos; o simplemente aumentar el atractivo de un lugar. ¿De qué sirve remover los árboles de la ciudad para concentrarlos en un gran parque o en un conjunto de viveros? ¿No se necesitan servicios ambientales en toda la ciudad? En relación con la seguridad de los peatones, el presidente del CAEA prefiere omitir que quienes caminan se verán seriamente afectados, no durante, sino al finalizar la construcción, pues, según se ha anunciado, se instalarán aún más puentes peatonales en Segundo Anillo, los cuales no buscan priorizar la movilidad de los peatones sino removerlos de las vías para facilitar el tránsito vehicular, o sea, es infraestructura vehicular disfrazada de infraestructura peatonal. Impedir que los peatones crucen la calle de manera eficiente obligándolos a subir puentes peatonales, no prioriza la seguridad, comodidad y rapidez de sus traslados.

Quinto, Sepúlveda Montemayor menciona que la ciudad de Madrid, España, “cuenta con una infraestructura similar a la que se plantea para Aguascalientes”, pues “tiene su anillo de circunvalación subterráneo. En un inicio, cuando se construyó, generó algunos inconvenientes, pero ahora es una obra galardonada.” El presidente del CAEA se refiere al polémico proyecto Madrid Río, el cual, con un costo aproximado de 9 mil 400 millones de euros (El País, 05-10-2017), consistió en el soterramiento de la carretera M-30 junto al río Manzanares, para dar paso a una “intervención a lo largo de casi ocho kilómetros, una superficie de 1 millón 200 mil metros cuadrados justo en el centro de la ciudad, la rehabilitación o construcción de 32 puentes y pasarelas, más de 33 mil árboles plantados y 429 nuevas hectáreas de zonas verdes. Y mucho espacio para caminar, montar en bici, ir con los niños, hacer deporte, tomar el sol o darse algún remojón en verano (El País, 15-04-2011)”. ¿En qué, según el presidente del CAEA, se parecen Madrid Río y el Segundo Anillo? 

Sexto, la construcción de ciudad requiere procesos continuos de debate y negociación para conciliar de manera creativa las distintas visiones de nuestra ciudad. Por lo tanto, si bien es positivo que se contrasten opiniones acerca del circuito de flujo continuo, uno esperaría que el presidente de una organización de profesionistas por lo menos realice una defensa argumentada, de manera que la ciudadanía pueda valorar distintas ideas para definir su propia visión. ¿Cuáles son entonces los argumentos del presidente del CAEA?

 

fernando.granados@alumni.harvard.edu | @fgranadosfranco

 

The Author

Fernando Granados

Fernando Granados

1 Comment

  1. Alonso
    15/08/2019 at 12:00 — Responder

    El Colegio de Arquitectos solo piensa en las “chambas” que les puedan caer a sus agremiados. Soslaya el interés general

¡Participa!