Opinión

Cincuenta lunas / De imágenes y textos

1969, el último año de una década que cambió el rumbo de la humanidad, sin duda los acontecimientos marcan generaciones, dejan huella en cada uno de los habitantes de este planeta que el tiempo no puede borrar y que es obligado el aprendizaje para poder continuar. La Guerra Fría entre la extinta Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas y los Estados Unidos de América acapararon la atención de los reflectores, traduciéndose, entre otras cosas en una batalla por la conquista del espacio y obviamente por el satélite natural de nuestro planeta. 

Intensa la actividad espacial entre esas dos naciones a lo largo de 1969, el 5 de enero la Unión Soviética lanzó su sonda espacial (no tripulada) llamada Venera 5 con destino a Venus con el fin de trasmitir datos desde la atmósfera de dicho planeta, cinco días después lanzaron la versión 6 de la misma sonda la cual logró transmitir información por 51 minutos, Misión cumplida. Uno-cero, favor los soviéticos. 

Pero no satisfechos con los 51 minutos de transmisión desde la atmósfera de Venus, cinco días después, es decir el 15 de enero estos camaradas lanzan la misión tripulada Soyuz 5, la tripulación, menos famosa que Armstrong, Collins y Aldrin; comandante Boris Volynov, ingeniero de vuelo Aleksei Yeliseyev y el especialista científico Yevgeny Khrunov y un día después realizan con éxito el primer acoplamiento de dos naves espaciales tripuladas, Soyuz 4 y 5. Dos-cero, favor los soviéticos. 



Y mientras, en México el 8 de febrero cerca de Allende, Chihuahua, cae el meteorito conocido como Allende, se especula que su tamaño era similar al de un “vocho” y viajó a más de 15 kilómetros por segundo, obvio entró a la atmósfera y se desintegró, pero eso ocasionó que sus restos se esparcieran a través de una superficie amplia. Eso fue lo más cercano que estuvimos en aquel 1969 de participar en la carrera espacial… 

Los vecinos del norte se ponen las pilas y el 3 de marzo hace una prueba de su módulo lunar a través del Apolo 9, regresa el 13 de marzo con éxito. Dos-uno favor los soviéticos.

Pero el 16 de mayo los soviéticos hicieron aterrizar la sonda espacial Venera 5 en la superficie de Venus, nada despreciable para la época sobre todo sí tomamos en cuenta que este planeta se convirtió en el favorito de los participantes en la carrera espacial para su exploración, en una de esas los soviéticos afirmaron haber encontrado vida en Venus, nada confirmado de manera oficial. Tres-uno favor los soviéticos. 

Sin embargo, dos días después desde Cabo Cañaveral los vecinos del norte hicieron despegar el Apolo X y el 21 de mayo se acercaron tan solo a 15 kilómetros de la luna, además dos de sus tripulantes hicieron una caminata espacial. Tres-dos, favor los soviéticos. 

Y el 13 de julio los soviéticos mandaron la sonda (no tripulada) Luna 15 directo a nuestro satélite natural, el objetivo era recabar muestras de polvo lunar, sin embargo, esto nunca ocurrió, en 21 de julio la sonda se estrelló en la superficie lunar a una velocidad aproximada de 480 km/h. 

Y a partir de ese momento el panorama cambió, fue como cuando los Patriotas de Nueva Inglaterra en la NFL se convirtieron en un equipo ganador haciendo uso de todo tipo de artimañas, el 16 de julio desde Cabo Cañaveral despegó con éxito el Apolo XI, la tercera misión tripulada con destino a la luna, la tercera fue la vencida. Tres días de viaje según cuenta la historia; yo me hubiera clavado con la idea de Luna 15 y su fatal destino, pero como apenas tenía 2 meses 15 días de nacido y no era astronauta, sigo con la relatoría, aquellos valientes astronautas lograron ponerse en órbita lunar el 19 de julio para proceder al abordaje al día siguiente. 

Cuenta la leyenda que de la cápsula donde viajaban Armstrong, Aldrin y Collins se desprendió un módulo llamado Eagle, Collins se quedó para cuidar el vehículo que los regresaría a casa, no fuera que un alienígena con ascendencia mexicana les quisiera bajar el estéreo, los otros dos a explorar el satélite tan codiciado por las dos naciones protagonistas de tan peculiar gesta; fue así como a las 02:56 horas terrestres, según la franja horaria internacional UTC, Niel Armstrong pisa la superficie lunar con la ya conocida frase “un pequeño paso para el hombre, un gran salto para la humanidad”, y los soviéticos desaparecieron del mapa…

Hace unos días un buen amigo y Maestro me comentó que él vivió ese acontecimiento en una comunidad alejada a lo que llamamos civilización, los habitantes no creían lo que la radio trasmitía, era una verdadera mentira cómo un hombre iba a llegar a la luna sí para empezar ellos no veían a nadie en el satélite, además un ser humano no cabía en esa esfera tan pequeña…

La percepción del resto de la humanidad, de los habitantes de países como el nuestro, de las potencias que estaban en franca competencia por la conquista de la carrera espacial, las otras naciones europeas que seguían con los conflictos sociales que parecía no desaparecerían por buen rato, la noticia espectacular que opacó a todos los demás sucesos que cambiaron el rostro de la humanidad. Nosotros no llegamos a la luna, pero sí inauguramos la primera línea del Transporte Colectivo Metro, el 4 de septiembre en la mismísima México Tenochtitlan, los amantes del rock celebraron el nacimiento de la primera banda de “heavy metal” como tal; sin duda Led Zeppelin marcó el camino para el género estridente y las voces agudas que a la fecha perduran, 12 de enero para ser exactos, un día después los Beatles lanzaron Yellow Submarine.

Si llegaron o no a la luna, es lo de menos, lo que si es verdad es que durante los 365 días de ese 1969 nacieron una buena cantidad de amigos que a la fecha frecuento y que hacen de este mundo un mejor lugar para vivir.

Felices 50 a todos.

ericazocar@hotmail.com | @ericazocar

The Author

Eric Azócar

Eric Azócar

1 Comment

  1. Daniel
    01/08/2019 at 20:36 — Responder

    Saludos profe…y sii somos del 69

¡Participa!