Sociedad y Justicia

Devaluado y estigmatizado, el cine documental 

  • La ficción entra en una estandarización y el documental ha experimentado todos los temas de forma más libre 
  • Es necesario que se hable del documental y se difunda como el fenómeno social que es 

 

El género de documental cinematográfico se encuentra muy devaluado, resalta en el libro Conmoción, contemplación y mutación. Tiempo y narración en el cine contemporáneo, el coautor, Armando Andrade Zamarripa; señaló que es una narrativa muy estigmatizada por los espectadores y por las mismas distribuidoras de cine porque las exhibidoras normalmente pretenden relacionar los documentales con actos de la vida real o con temáticas que son para el espectador en su vida cotidiana.

“Eso siempre ha sido muy doloroso para el espectador ver este tipo de cine y sobre todo que se relaciona mucho con los documentales de las televisoras como Discovery Channel, Natgeo; y justamente el documental es más escurridizo, es más libre porque ha utilizado, desde la modernidad del cine, que viene de los sesenta hasta ahora, recursos que la ficción no se ha permitido”, subrayó el también cineasta local.

Armando Andrade refirió que a diferencia de la ficción que entra en una estandarización de diversas cosas, el cine documental ha experimentado de manera vasta e interesante en todos los temas, por lo cual es necesario que se hable de él y que se realice, “como una posibilidad de reencontrarnos con el cine, que no nació para una sola cosa o para una forma de verlo, sino surgió así de raro como fue con la película de los Lumière o las películas que hicieron”.

Andrade Zamarripa explicó que el documental ha pasado por etapas muy interesantes, donde se objetivó tanto lo que mostraba, que los espectadores creían que era real y verdadero lo que narraban esas imágenes; en esta trayectoria también ha habido etapas de autorreferencialidad y la autobiográfica del realizador, o de quien aparece en esas historias.

Precisó que todo esto ha alimentado al cine documental contemporáneo y pone en juego las referentes que tiene el espectador, porque si reconoce el hecho histórico que se está abordando tiene una lectura distinta de lo que se está hablando en esa película, y si no lo conoce, a través del cine se entera y puede contar con más datos del mismo.

El cineasta recalcó que es necesario categorizar el cine como documental para abrir el debate, que si ya existe esta distinción, que se hable y que se vaya dilucidando y también diluyendo los límites que tiene la ficción del documental.

“Tiene una función múltiple, polifónica diría yo, que no tiene el cine de ficción o que ha dejado de tener el cine de ficción en su momento y que es valiosísimo y necesario resistir a que sólo se hable de un solo tipo de cine, sino que hablar y difundir; por eso me atreví en el libro a hablar de cine monstruo, que es todas las posibilidades que tiene este fenómeno social que es el cine, y que de alguna manera utiliza todos los recursos habidos y por haber dentro del artificio del arte cinematográfico”, enfatizó Andrade Zamarripa.

El libro editado por la Universidad Autónoma de Aguascalientes fue presentado al mediodía de este lunes; Brenda María Antonieta Rodríguez Rodríguez y Salvador Plancarte Hernández son también coautores de Conmoción, contemplación y mutación. Tiempo y narración en el cine contemporáneo.

The Author

Adriana García Campos

Adriana García Campos

Reportera en La Jornada Aguascalientes.

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