Sociedad y Justicia

El rastrojo no se debe quemar: Sociedad Mexicana de la Ciencia del Suelo

  • Con la quema del rastrojo se propicia la erosión del suelo
  • Ante falta de herramientas, los agricultores prefieren quemar el rastrojo
  • La quema de la selva amazónica podría propiciar el exceso de sargazo en el Caribe mexicano

 

Javier Castellanos Ramos, vicepresidente de la Sociedad Mexicana de la Ciencia del Suelo, afirmó que la única forma de hacer inservible el suelo es perdiéndolo mediante la erosión y la pérdida biológica del mismo propiciada por la quema del rastrojo. 

Según Castellanos Ramos, inclusive la contaminación con hidrocarburos puede ser eliminada del suelo mediante la ingeniería genética para crear microorganismos que sean capaces de comerse el carbono de estos químicos, es decir, aplicar la llamada biorremedación: “Me parece que los suelos siempre son rescatables, yo no estoy de acuerdo en que los suelos son inservibles para siempre”. 

La única manera en la que se puede dejar inservible un suelo, apuntó el vicepresidente, es que el suelo literalmente se pierda por erosión, gracias a las sequías seguidas de fuertes precipitaciones que son los fenómenos que han causado gran parte de la degradación del suelo en México.

Una manera de proteger al suelo contra la erosión, señaló Javier Castellanos, es tener suficiente materia orgánica que afiance la tierra, la cual se puede obtener de los propios residuos de los cultivos como el rastrojo: “Habiendo suelo siempre hay una esperanza de recuperarlo con materia orgánica que se obtiene de los propios residuos de los cultivos”. 

Los fertilizantes, aclaró el investigador, no son contaminantes como se suele señalar, al contrario, son una extraordinaria fuente de abasto para que las plantas crezcan mucho y que a la vez se produzca mucho rastrojo que mantenga el suelo en los terrenos cultivables. 

Sin embargo, el abuso de los fertilizantes, explicó el representante de la Sociedad de la Ciencias del Suelo, puede generar contaminación en los ríos y mares. Según las últimas publicaciones de la revista científica Science, tal parece que la crisis que se vive hoy con la sobrepoblación del sargazo en el Caribe mexicano es producto de una devastación que se realizó en la cuenca del Orinoco en Brasil, donde se quemaron cientos de hectáreas de selva para producir soya a la que se aplican fertilizantes que terminan en el río.  

Los suelos que quedaron tras el incendio de la selva, detalló Castellanos Ramos, fueron erosionados y las lluvias acarrearon nutrientes propios del suelo selvático, entre los que se encuentran fosfatos que llegaron al mar y sirvieron de alimento para el sargazo.

Los nutrientes del Amazonas llegaron al llamado Mar del Sargazo y gracias a ello y al calentamiento global, hubo una excesiva producción de esta alga. El crecimiento del sargazo del mar fue tal que éste llegó a otra población de esta alga ubicada más al norte y ambas lograron cruzarse creando un híbrido.

Este híbrido, continuó el investigador, es aún más productivo que sus progenitores y es tanta su población que ha alcanzado a llegar de manera constante a las costas de México: “La investigación nos da los resultados necesarios para que se pueda entender el problema, manejarlo y tratar de que tenga menos impacto”. 

Con lo anterior, lamentó Javier Castellanos, se espera la llegada de cientos de miles de toneladas de sargazo a las costas del Caribe mexicano, sin embargo, este material puede ser utilizado como fuente de materia orgánica.

Aunque el problema de la quema de materia orgánica que generaría el problema del sargazo pareciera tan lejano como Brasil de México, lo cierto es que en este país del norte del continente también se queman las parcelas, aunque está prohibido por ley esta práctica. 

Pese a que según el investigador ha habido un crecimiento importante en la toma de conciencia por parte de los productores agrícolas y se ha reducido muchísimo el problema de la quema de rastrojo, esta práctica persiste: “Es un tema que debe de reducirse, el gobierno debería tomar acciones más drásticas, con multas más fuertes o incluso acciones penales para que la gente detenga esto”. 

Sin embargo, es necesario, afirmó el vicepresidente de la Sociedad, que el gobierno les brinde la tecnología necesaria para que puedan sembrar en condiciones de una alta presencia de rastrojo en el suelo, ya que el sembrar en un suelo sin rastrojo es muy sencillo, mientras que sembrar en el suelo con mucho de este material orgánico requiere de maquinaria especializada, mayores habilidades, asesores técnicos, y extensionismo agrícola de alta calidad: “Si el agricultor contara con esto, le aseguro que lo haría porque al quemar agota la cantidad de materia orgánica y eso perjudica al suelo, es un error gravísimo no incorporar ese rastrojo”.  Sistema de justicia, deficiente en atención a violencia contra la mujer

  

 

The Author

Carlos Olvera Zurita

Carlos Olvera Zurita

Nada, sólo 28 años de vida. Reportero en La Jornada Aguascalientes.

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