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El enfoque de perspectiva de género en programas educativos en México no es una graciosa concesión

  • Grupos conservadores insisten en preservar su idea confusa
  • Educación sexual integral empodera para tomar decisiones conscientes y responsables

 

La coordinadora de la asociación civil Cultivando Género, Elena Anaya Villalpando, recalcó que el incluir la perspectiva de género, la educación sexual y los enfoques de los derechos humanos y la diversidad en los planes y programas educativos no es una graciosa concesión, sino una obligación para el Estado que se señala en el tercero constitucional. 

Grupos conservadores insisten en preservar su idea confusa respecto a lo que ellos denominan como “ideología de género”, al desconocer que la perspectiva de género se trata de una herramienta científica y analítica que permite identificar las desigualdades sociales entre los géneros que afectan el ejercicio pleno de los derechos humanos: “La perspectiva de género abre un panorama impresionante para analizar cuáles son las desigualdades y diferencias en las relaciones socioafectivas, biológicas y otras que hombres y mujeres vivimos. Entonces la oposición de que se incluya en los planes y programas educativos no es más que ignorancia respecto a lo que realmente significa”, señaló Anaya Villalpando

A partir de este año el artículo tercero de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos incorpora como parte de sus criterios de planeación y ejecución de la vida educativa, la perspectiva de género, el enfoque de los derechos humanos y el de diversidad: “De esta manera todos los órdenes de gobierno, en todos los órganos y entidades públicas habrán de trabajar en favor de una educación sexual laica, diversa y con perspectiva de género, lo cual no es una concesión graciosa ni una ocurrencia, sino que a partir de la reforma constitucional es una obligación que contrae el Estado mexicano a partir de la firma de acuerdos internacionales que consideran a la educación sexual como parte integral de la formación de los individuos”, señaló Anaya Villalpando.

Consideró que además de la información errónea de los grupos conservadores respecto a la perspectiva de género está el prejuicio en temas como el de la diversidad sexual, ya que creen que la educación sexual laica promueve el libertinaje, cuando es todo lo contrario, ya que está demostrado que una educación sexual integral empodera a las personas para tomar decisiones conscientes y responsables, en respeto de su propia dignidad y que permita que en sus relaciones se respeten los derechos humanos.

 

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Claudia Rodríguez Loera

Claudia Rodríguez Loera

Reportera en La Jornada Aguascalientes.

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