CulturaOpinión

Entepola es mucho más que teatro, es comunidad / A escena

Con seis años de historia, el Entepola México ya es un festival que en agosto se espera con entusiasmo por parte de la comunidad de Aguascalientes. Esta edición estuvo integrada por más de una treintena de eventos, y como columna vertebral, el teatro, el cual ha llegado a lugares inimaginados, a colonias alejadas del centro de la ciudad, escuelas, parques y centros penitenciarios. En fin, donde sea invitado el Entepola México, o que se tenga la necesidad de que se vea teatro; ahí está, y vale la pena decir que no es cualquier obra de teatro la que se presenta, sino que el Entepola garantiza que el montaje tenga contenido social, que divierta, sí, pero lo principal sea dejar huella, un aprendizaje para llevarse una reflexión y mejorar nuestro entorno familiar y de medio ambiente. 

La frase “Entepola es mucho más que teatro, es comunidad” encierra tanta verdad y realidad y esa comunidad ya lo ha demostrado primero con un equipo profesional, entregado, que no ha parado de construir este sueño que hace 32 años inició un hombre ejemplar allá en Chile, David Musa: “Se va creando una fuerza, una sinergia con objetivos comunes y los más importante: redes humanas y con artistas latinoamericanos, eso es Entepola”. Un luchador incansable que encontró a otro similar, a Germán Romano en Argentina, y ambos construyeron esa red que empezó a crecer hasta llegar a tener el teatro comunitario que tanto soñaron: “El teatro comunitario es el teatro horizontal, donde no hay división, todos somos un cuerpo de trabajo en esta familia que así nos empezamos a sentir a través de los países. En esta edición estuvimos en la CACO, en instituciones, en la cárcel, es una invasión de teatro que otros eventos no tienen, se da un trabajo hormiga de ir a los lugares donde más hace falta, porque a donde no va la gente al teatro nosotros se los llevamos para abrir mentes, para abrir corazones, para canalizarnos, pero también para pensar”, señala German que con once años ha edificado el Entepola en Argentina.

Sin duda, el trabajo inició con estos dos importantes impulsores, pero después se hizo colectivo hasta formar comités de hombres y mujeres que luchan por ese teatro igualitario e incluyente y México se suma a este encuentro, por iniciativa del Instituto Municipal Aguascalentense para la Cultura (IMAC): “El proyecto sigue caminando, cada vez es un reto diferente, es estar con la preocupación de qué compañías van a venir, y es que hay países que tienen situaciones complicadas en este momento para hacerlo. La energía que se vive dentro del Entepola México sigue creciendo cada vez más, hay un hermanamiento. Esta vez tuvimos oportunidad de vivir distintas experiencias, como una compañía de mexicanos que vinieron de Estados Unidos y narraron la historia del paisano que se va para allá y se encuentra despatriado en algún momento; a su vez tuvimos una compañía de Yucatán que narró lo contrario, cómo regresar de Estados Unidos y volver a reencontrarse con la vida en México. La curaduría que hace el Consejo Ciudadano está muy bien hecha, y muy feliz de la experiencia completa”, señala el director del IMAC, Alejandro Vázquez Zúñiga.

La sede del Entepola en México es la ciudad de Aguascalientes y se han sumado más de cien voluntarios en estos seis años que tiene de realizarse: “El trabajo que se ha hecho en México es muy importante porque cada vez se está empoderando a un equipo de agentes culturales formando un comité que trabaja durante el año acompañando a la institucionalidad, que en este caso es el IMAC. Se da una unión entre el Estado, la empresa privada, los establecimientos independientes, eso hace la fuerza para que esta experiencia continúe”, puntualiza el fundador de Entepola, David Musa.

“Es un resultado que no se da de un día para otro, son meses de trabajo y dedicación, empezamos desde noviembre del año pasado a revisar la convocatoria, las fechas de publicación y el cierre de la misma, después la selección de los grupos, etcétera. Es un trabajo muy arduo pero muy bonito con unos compañeros maravillosos”, señala con entusiasmo el maestro Juan Manuel Bárcenas, quien forma parte del Comité de Entepola México. 

Itzel Acero, como representante de la difusión y promoción del Entepola México, opina también: “En este año fueron ocho los que conformaron dicho Comité, pero se unieron más voluntarios y gracias a ellos se hizo comunidad. Sabemos que la cultura siempre es la más alejada del presupuesto y el recurso económico es poco, por lo que hay que diversificar lo que se tiene. El apoyo del IMAC, de los voluntarios y del Comité ha sido muy enriquecedor y se ha visto la suma de personal e incluso de los lugares, este año se pudo concertar con más escuelas y secundarias de telebachillerato”.

Sin duda el talento de comunicadores se hace presente y el equipo del IMAC también ha aportado a esta sinergia: “Los medios de comunicación ubican más lo que es Entepola México, hemos trabajado a la par con el comité para dar conocer los que es el teatro comunitario y creemos que este es ya una marca que cada vez la ubica más la gente, para que se entienda más el espíritu de este festival que es hacer comunidad”, puntualiza Adriana Hernández, encargada del área de prensa del IMAC.

Sin duda, el Entepola México hace milagros y así lo visualiza el maestro Germán Romano desde su visión como creativo: “Felicito a Aguascalientes, no podría ser en otro lugar mejor que aquí, quiero felicitar a la comunidad artística que está empoderada y unida; en otro momento, la crítica o la mezquindad aparece en los sectores pero Entepola junta esfuerzos, sueños, junta estas ganas de hacer teatro con un esfuerzo enorme como actores que han recorrido varios países para llegar hasta acá y la gente que  se viene de las comunas para ver teatro acá, quizá a otro evento no viene porque tiene que pagar una entrada, y esta facilidad que ofrece el comité organizador de llevar el teatro a lugares inhóspitos de esta ciudad maravillosa, es digno de aplausos”.  

El director del IMAC dio también estas observaciones: “El Teatro Morelos llenó todos los días, la segunda fase en la CACO también tuvo muy buena respuesta. Tuvimos presentaciones nocturnas todos los días, talleres en las mañanas, así como itinerancias en escuelas, y hasta llegar al cereso femenil al que por cierto se llevó la obra Los pájaros mojados, originaria de Chile, y fue una experiencia muy bonita. (…) Quiero comentar que ahí tenemos un centro de exploración artística en el cual las mujeres hace dos años obtuvieron el primer lugar en dramaturgia, ganaron un concurso nacional de teatro penitenciario con una pastorela, además tuvieron la oportunidad de convivir con los artistas e intercambiar algunas inquietudes acerca del teatro. Es muy bonito ver cómo la gente empieza a preguntar por el Entepola México, es una pesada cuesta pero gracias a la retroalimentación que hemos recibido de las dos sedes hermanas (Chile y Argentina) es que estamos creciendo muy rápidamente y eso augura que tendremos Entepola México el año que entra”.

En el comité se encuentran: Ana Castillo, encargada de las compañías nacionales; Paola Barona y Gonzalo Quiroz, de las compañías locales; Fernanda Aldán, de las compañías internacionales; Itzel Acero y Paola Barona, de promoción y difusión; Martín Layune, como director artístico; Ana Campos en hospedaje, y Juan Manuel Bárcenas como apoyo en todas las disciplinas. Participó por supuesto la mayoría del personal del IMAC. 

Luego de echar una mirada a las entrañas de este Entepola México 2019, destacar varios puntos que notamos a lo largo de la semana de actividades: efectivamente, cada vez es más el público que acude a las diferentes sedes, especialmente niños y adultos mayores, algo que definitivamente se agradece. La puntualidad en el inicio de las presentaciones es otro acierto, eso facilita tanto las labores de prensa como de los organizadores y por supuesto del público. El cálido recibimiento que tienen para con los grupos invitados también es de reconocerse, la oportunidad que les ofrecen al convivir entre ellos y el público es invaluable, y los talleres y los diferentes conversatorios que se realizan, abren el horizonte a nuevas formas de hacer y de ver el teatro. Esta sexta edición del Entepola México ayudó no sólo a consolidar todavía más a un equipo de trabajo, sino también a reforzar los lazos entre amigos y camaradas.

Teatro reluciente con butacas llenas, espacios alternativos como cafés o bares con espectadores ansiosos de ver una función escénica, niños jubilosos de ver una historia escenificada en parques, mujeres privadas de su libertad pero no de sus sueños al ver una historia que les llena el alma, estudiantes que dejan a un lado su rutina académica haciendo partícipe al arte en su quehacer de formación, familias curiosas que ven anunciada una función a unos cuantos pasos de su casa, en una colonia alejada del ajetreo del centro de la ciudad. Todo esto y más es Entepola México, un festival que brilla con luz propia y que deja en quien lo vive una ilusión de volverlo a hacer. Por ello esta es primera llamada, primera llamada para el Entepola México 2020, ¡y que viva el teatro!      

 

The Author

Julieta Orduña & Miryam Almanza

Julieta Orduña & Miryam Almanza

No Comment

¡Participa!