Opinión

Laura Esquivel y A Lupita le gustaba planchar / Alegorías Cotidianas

Todos recordamos a Laura Esquivel por su novela Como agua para chocolate, pues su narrativa y metáforas visuales la llevaron al cine y con ello al estrellato, se vendieron miles de ejemplares y la película además de ser ganadora de 10 premios Ariel, también fue reconocida como la más taquillera en Estados Unidos en 1992. Pero no es Como agua para chocolate lo que nos trae aquí, sino su novela publicada en 2014 A Lupita le gustaba planchar

Sabemos que Laura Esquivel es una escritora que cautiva con cada uno de sus guiones y novelas, por casualidad llegó a mi resguardo una serie de libros entre los que sobresalió A Lupita le gustaba planchar, me intrigó su rosada portada y el nombre de Laura Esquivel, cuando lo abrí desconfié, como siempre lo hago de la denominación best seller, me cuesta mucho leer best seller o libros traducidos al español de la lengua inglesa, en fin, revisé la pila de libros, los clasifiqué y ordené por pares e hice una sección de los que leeré, el que me cautivó y más curiosidad me dio fue ese pequeño libro rosado quien en el título ya nos cuenta cuál es una de las cosas cotidianas que disfruta la protagonista: planchar, el porqué tenía que descubrirlo.

De inmediato pensé que A Lupita le gustaba planchar estaba relacionado con la virgen de Guadalupe, y es que para nosotros como mexicanos es un nombre icónico que más allá de la religión representa la fusión entre la cultura mesoamericano y la española en un símbolo de unidad y paz, pero conforme las primeras páginas me fueron envolviendo olvidé mi premisa.



A penas había pasado dos o tres páginas ya no podía soltarlo, y mientras realizaba otras actividades pensaba en la fascinante continuación de lo que había leído. La narrativa de Laura Esquivel me había capturado.

Creemos que para generar un cambio tiene que llegar un héroe a hacerlo. Una persona con súper poderes o capacidades superiores a las humanas, y claro está con un cuerpazo y cara de bombón, eso es lo que hemos aprendido gracias a la evolución de la mercadotecnia en el cine, la televisión y los medios de información.

Nunca imaginamos que los verdaderos héroes son personas como usted y ello, lo que nos diferencia de ellos es su tenacidad, desapego, generosidad entre algunos otros valores que podemos enlistar.

Y es que héroes podemos ser todos sin que en algún momento de nuestras vidas hayamos decidido hacerlo, pues las circunstancias, nuestras elecciones y manera de reaccionar a las situaciones pueden llevarnos a apoyar a una persona, una comunidad o bien el destino de un país.

La verdad es que tampoco imaginamos que una historia que tiene por destino Iztapalapa pueda ser por demás interesante y sobre todo trascendente. No creemos en que en ese lugar puedan ocurrir historias fantásticas, pues lo cotidiano se hace invisible y no logramos percibir esa delgada línea entre una nota roja más y lo que hay detrás, generado por los actantes, involucrados, testigos, mirones y de más.

El primer giro inesperado de la novela es justamente ese, que el lugar donde se desarrolla no es paradisiaco ni fifí, sino cotidiano y que además usted y yo escuchamos hablar de él casi a diario en las noticias.

Lo que nos queda claro es que Iztapalapa es una delegación muy grande con muchos más habitantes que nuestro terruño y que tiene una fe que cada año vemos confirmarse y florecer en su viacrucis monumental.

Hablando de este último, gracias a la novela A Lupita le gustaba planchar me sensibilicé con los actores, pues es una representación muy larga y agotadora físicamente, donde hay un gran número de personas participando como maquillistas, peinadoras, staff para que usted y yo podamos verlo en vivo y a todo color una y otra vez. Además de que recibir vituperios y estar colgados por varios horas es algo difícil ¿no lo cree usted?

Volviendo a la novela que hoy nos tiene aquí conversando, como lo anticipa el título, Lupita es la protagonista, una policía joven, con mucha experiencia de vida y poca oportunidad de crecer en su regimiento.

Divorciada y con el recuerdo de su hijo fallecido, Lupita se deja llevar todos los días por los placeres mundanos de sus circunstancias y vive a penas, no por el salario, sino por su situación emocional.

Una mañana de Semana Santa Lupita es testigo del asesinato del delegado quien muere trágicamente en sus brazos. Y es allí donde la investigación y el tiempo certero hacen que la vida de Lupita de un giro de 360 grados para no sólo resolver el crimen sino también su propia existencia.

Lo más fascinante de esta novela es ver como una protagonista débil emocionalmente y sin aparentar ser buena en su trabajo gracias a sus vicios y estilo de vida logra esclarecer uno de los asesinatos más emblemáticos del año, donde en cada paso ella madura y se empodera hasta renacer después de llegar al origen del todo.

Detalladamente, la novela nos muestra lo que todos vemos a distancia en las noticias, los testigos y héroes se convierten en víctimas de los grupos organizados, así como de la política donde son perseguidos, difamados, lastimados con tal de evitar que hablen y la verdad haga justicia.

La historia de Lupita es la de muchas mujeres que son torturadas, asesinadas o encarceladas con por el simple hecho de estar presentes en el momento adecuado en x o y situación donde hay intereses creados de por medio.

A Lupita le gustaba planchar es una novela breve a la que no hay que dejarla pasar, si usted la ve en la librería no dude en llevarla, pues será uno de los libros más representativos de su colección por narrativa, originalidad, destreza pues leemos muchas historias pero pocas son como esta.

A Lupita le gustaba planchar, y a usted ¿qué es lo que le da paz y lo vuelve al centro de la vida?

 

Laus Deo

@paulanajber

 

The Author

Paula Nájera

Paula Nájera

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