Opinión

Pepe Pagés, Rafael Bernal y la Soberanía Nacional (4) / Cátedra

Neoliberalismo. Definir este término es complicado y resbaladizo hasta para los economistas. Como yo no escribo para especialistas porque tampoco lo soy, trataré de exponerla en mi versión personal buscando siempre facilitar la comprensión de la idea de una manera sencilla.

  1. Cristóbal Colón realizó su primera travesía del Océano Atlántico en 1492 partiendo de España hacia Occidente, con la idea de llegar a las costas de China para restablecer, por Occidente, el comercio que los turcos habían obstruido en 1453 al capturar Constantinopla, estación final de la ruta oriental de la seda por donde entraban los productos asiáticos. 
  2. El mundo, global. Poco después Américo Vespucio concluyó que los territorios a los que había llegado Colón constituían un continente desconocido para los europeos. Pero no fue sino hasta 1522 cuando Sebastián Elcano, habiendo regresado por Oriente a Sevilla con los restos de la expedición marítima que había partido tres años antes del mismo lugar pero hacia el Poniente -bajo el mando de Fernando de Magallanes quien murió en el trayecto- cuando quedó demostrado científicamente que el mundo era redondo. 

Este hecho marcó el fin de la Revolución Agrícola que duró 10 mil años; su última expresión, el feudalismo, estaba en agonía para dar lugar al principio de la Revolución Industrial, al venirse abajo los esquemas primitivos de la forma y funcionamiento del mundo y de la vida y se empezó a romper la camisa de fuerza que impedía la difusión de los descubrimientos científicos que se mantenían ocultos, terminando por convertirse en una verdadera revolución contra el absolutismo para conquistar el derecho a pensar y expresarse con libertad sin ser excomulgados, sometidos a tormento o condenados a la hoguera; el derecho de transitar con libertad, sin ser forzados a trabajar como siervos del señor feudal sin retribución alguna y, en fin, el derecho de buscar la forma de vivir cada quien su vida, sin tener que darle explicaciones a nadie mientras se condujera con honradez y respeto.

  1. El Gobierno democrático. En este momento aparece un libro clave: “El espíritu de las leyes”, del famoso barón de Montesquieu, relativo a la forma en que se debe organizar el Estado como una República con un gobierno equilibrado por la distribución del poder en tres áreas: Legislativo, Judicial y Ejecutivo. 

La Soberanía. En el absolutismo la soberanía recaía en una sola persona: el monarca, consagrado por la Iglesia. Cuando se establece la democracia liberal esa soberanía fue entregada al pueblo, el que designa como como sus representantes a los integrantes del gobierno mediante elecciones libres. Con base en este principio, se da una abundante producción de obras que estimula la organización de todo un movimiento sobre el tema, particularmente en lo que se da por llamar mundo “occidental”.



  1. La Enciclopedia. El producto fue el inicio de la publicación, en Francia, de esta obra producida por grandes pensadores europeos, en la que se reunió y sistematizó el conocimiento acumulado por la humanidad para difundirlo en todo el mundo en un gran esfuerzo libertario que dio como resultado las novedosas revoluciones democráticas:
  2. Estados Unidos de América. Primera República que nació bajo el signo de la libertad de comercio, con el liberalismo económico basado en la obra La riqueza de las Naciones de Adam Smith. 

1789 La República Francesa, bajo el conocido lema en el que se pretendió concentrar el contenido del gran cambio que se pretendía establecer para hacer de éste un mundo libre, pacífico y justo:

“Libertad, igualdad, fraternidad”, que es a donde necesitábamos llegar para entender la doctrina liberal en su esencia. 

Logros. Por principio de cuentas, cabe aclarar que en ningún país del mundo se ha logrado conquistar el derecho de todos sus habitantes a disfrutar de los tres ideales. En el que más se ha avanzado es en el derecho a disfrutar de algunas libertades en diferentes grados según el país, e incluso en un mismo país según la región; en el derecho a la igualdad se ha avanzado muy poco y en el derecho a la fraternidad prácticamente nada en ninguno.

Libertad. Incluso el derecho a disfrutar este concepto que se divide en derecho a la libertad política, a la libertad económica y a la libertad social, el que más ha avanzado pero en forma negativa, es el del derecho a la “libertad económica” y sobre todo en su aspecto mercantil, porque la verdad es que siempre salen ganando los ricos y perdiendo los pobres gracias a los mecanismos tramposos que permiten la acumulación de la riqueza en pocas manos o, lo que es lo mismo, impiden la distribución justa de la riqueza. Lo que se suele llamar con gran pompa “libre comercio” o “libre mercado” es, en la inmensa mayoría de los casos, una “libertad” convertida en libertinaje explotador. 

Liberalismo. Si lo analizamos sin apasionamiento, el lema de tres conceptos acabó aplicándose más en el sentido económico en su aspecto comercial y financiero que, como ya dijimos, favorece al rico y desfavorece al pobre; y en el sentido político ocurre algo parecido. Pero el título del lema completo terminó llamándose pomposamente Doctrina Liberal y por tanto carente de equilibrio, por ser muy pobre en Igualdad y absolutamente ayuna en Fraternidad. En conclusión, fraudulento. La tarea de equilibrarlo queda para el futuro, porque podría ser la clave para la salvación de la humanidad, amenazada por su malsano “progreso”.

El siglo XIX liberal. Ahora bien: aplicando la teoría al desarrollo histórico, vemos que el primer imperio global, porque tuvo colonias en todos los continentes, fue España; pero a pesar de haber inaugurado la Revolución Industrial, también fue el último imperio con gobierno conservador, feudal y católico en sus tres siglos de existencia -del XVI al XVIII- porque no pudo adaptarse al nuevo régimen a pesar de haber contribuido a construirlo, porque tanto en España como en sus colonias los conservadores no fueron sustituidos por los revolucionarios, los señores feudales no fueron sustituidos por los burgueses y tampoco se estableció el Estado Laico, lo que no significa suprimir a religión alguna, sino sólo su participación en las funciones de gobierno; el cambio en el terreno de la fe consistió en que la Iglesia Católica dejó de ser la única religión autorizada y al ciudadano se le otorgó el derecho de elegir el culto que más le agradara.

Así pues, al pasar de la Revolución Agrícola a la Revolución Industrial hacia el año 1500, las viejas monarquías medievales van dejando el lugar a las nuevas repúblicas democráticas; pero algunas que se resistieron a desaparecer incorporaron límites al poder absoluto para convertirse en monarquías constitucionales y parlamentarias, compartiendo así la soberanía con el pueblo; solo desaparecieron las que no se adaptaron a este esquema.

Al inicio del siglo XIX la poderosa flota naval española es destruida por la monarquía constitucional de la Gran Bretaña y el propio reino español es ocupado por Napoleón, quien aspiraba a apoderarse de sus colonias en América; pero Napoleón es derrotado por la Gran Bretaña en 1815, que se convierte en el segundo imperio global, imponiendo el liberalismo económico como instrumento de explotación de sus pueblos y del saqueo de sus colonias. 

Los sindicatos obreros. La reacción de los trabajadores no se hizo esperar. Como consecuencia de su organización para reducir las condiciones esclavistas a que los sometían los dueños de las fábricas, se crearon los sindicatos que llegaron a conformar uniones nacionales y luego internacionales.

Los partidos. Consecuencia de lo anterior fue la creación de partidos políticos que exigían cargos para los obreros en el gobierno, todo ello en Europa. Así apareció la ideología del Anarquismo y la del Socialismo Utópico.

Todo este fenómeno fue estudiado por Carlos Marx, creador del Socialismo Científico, quien difundió el término “capitalismo” en su Manifiesto del Partido Comunista publicado en 1848.

Ese Partido Comunista es el instrumento con el que Marx anunciaba la superación de la explotación provocada por el Liberalismo Económico y su consecuencia el Capitalismo, mediante la revolución que realizaría la clase obrera para eliminar la desigualdad social y distribuir la riqueza de acuerdo con las necesidades de cada quién.

Siglo XX. La Revolución rusa. El anuncio de Marx se materializó en 1918, con la revolución popular que bajo la dirección de Lenin exterminó el Imperio de los zares y constituyó la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), con el propósito de fomentar la misma revolución en el mundo entero, cosa que no sucedió. 

1945 Estados Unidos, primera potencia. Los Estados Unidos, que después de establecer el sistema capitalista en todo su territorio al ganar el norte industrial la guerra al sur agrícola (1861-1865) se desarrollaron sin obstáculos y se fueron preparando para convertirse en la primera potencia mundial después de las dos grandes guerras que en el siglo XX protagonizaron las potencias europeas, lográndolo en 1945.

  1. Neoliberalismo. Después de experimentar diversas escuelas, en el mundo capitalista resurge una antigua tendencia a restablecer las reglas del Liberalismo clásico bajo el nombre de neoclasicismo liberal o Neoliberalismo. Pero después de tratar de entender todos los recovecos interpretativos, lo único que queda en claro es que se trata, básicamente, de reducir las funciones del Estado a su mínima expresión, después de entregar todas sus instalaciones y recursos productivos a los grandes capitales privados para sean ellos los que manejen cuanto se relacione con la economía, que se resume en todo cuanto se pueda comprar y vender, tanto bienes como servicios. Los bancos, las casas de bolsa, las grandes aseguradoras y todas las empresas que manejan el dinero del mundo están en sus manos.

Foro Económico Mundial. Es precisamente en el año de 1971 cuando se reúne por primera vez y cada año, en la ciudad de Davos, Suiza, este Foro integrado no por funcionarios públicos sino por los más poderosos financieros del mundo, para disponer la forma en que se deberá manejar la economía el año siguiente, a fin de que los gobiernos les faciliten la tarea.

Privatización. Esto es lo que conocemos tan bien los mexicanos como privatización, procedimiento establecido por Carlos Salinas de Gortari desde el sexenio de Miguel de la Madrid hasta el de Enrique Peña Nieto, en los que se estuvo entregando el patrimonio acumulado históricamente por el esfuerzo de nuestros trabajadores, a capitalistas privados nacionales y extranjeros, con el que se han enriquecido y se siguen enriqueciendo escandalosamente, dejándonos solo con una deuda criminal que desangra permanentemente a la República, mientras el pueblo parece no darse cuenta todavía de lo que pasó y continúa pasando.

Esto es, en esencia, lo que el Papa Juan XXIII calificó como “capitalismo salvaje”, que ha padecido en su más perversa expresión la clase más pobre y desamparada de la humanidad, que es la mayoría.

Pero lo más curioso es que los conservadores, que en el siglo XIX eran enemigos de los liberales, ahora también son neoliberales.

Nota: Imposible concluir esta serie. Espero que el próximo sí sea el final. Gracias.

Por la unidad en la diversidad

Aguascalientes, México, América Latina

 

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Netzahualcóyotl Aguilera R. E.

Netzahualcóyotl Aguilera R. E.

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