Opinión

Putin, el asiático / Taktika

Ulán Bator, Mongolia. 3 de septiembre de 2019. El mandatario de Rusia, Vladimir Putin, fija sus cerúleos ojos azules en su anfitrión, el presidente del Parlamento, Gombojav Zandanshatar. El dirigente ruso comenta: “Usted habla muy bien el ruso, lo cual es placentero para nosotros”. El jefe de Estado continúa: “Nuestra visita toma lugar dentro del marco de las celebraciones y eventos especiales marcando el aniversario de la victoria en la batalla de Jaljin Gol”.

Por su parte, el líder parlamentario agrega: “Como el gran comandante militar ruso Alexander Suvórov dijo: ‘La amistad es la sinceridad de las relaciones y la verdad en la comunicación’. Su visita y la participación de su personal en estas celebraciones muestra que el liderazgo y pueblo rusos colocan en gran valía nuestra amistad”.

La escena arriba descrita sirve como prólogo al presente artículo el cual pretende analizar y explicar por los movimientos diplomáticos realizados por el presidente de Rusia, Vladimir Putin, durante su gira por Mongolia y el Extremo Oriente ruso, la cual tuvo por objetivo demostrar que Rusia es una potencia asiática.

Con el ánimo de celebrar pretéritas glorias militares, reforzar la presencia de su extenso país en el flanco asiático, y disminuir los movimientos estadounidenses en la zona, el gobernante de Rusia, Vladimir Putin, dedicó la semana del 2 al 8 de septiembre de 2019 a visitar el continente más extenso y poblado del orbe.

En mayo de 1939, el Ejército de Kwantung, un agrupamiento de la Fuerza Imperial Japonesa, lanzó una ofensiva para capturar Mongolia, aliado de la Rusia soviética. Para detener a los nipones, el líder supremo, Iósif Stalin, nombró al general Gueorgui Zhúkov como jefe del Frente de Extremo Oriente. 

Después de cuatro meses de combates, Zhúkov venció a los nipones. Su victoria tuvo efectos inmediatos: en el plano militar, reafirmó “que Rusia es una liga geoestratégica entre Europa y Asia”1 y que el Japón imperial reorientaría su expansión hacia las colonias europeas en el sudeste de Asia; en el frente diplomático, el Pacto Molotov-Ribbentrop, firmado mientras Rusia combatía a los japoneses, suponía que la Alemania nazi había abandonado a su aliado asiático y que Rusia conseguiría, sin disparar un tiro, la mitad de Polonia y los países bálticos -Estonia, Letonia y Lituania-.

Putin viajó a Mongolia para lograr varios objetivos: primero, entrevistarse con el presidente, el primer ministro y el líder del Parlamento, quienes expresaron su interés de firmar un tratado de libre comercio con la Unión Euroasiática; segundo, signar memorándums de entendimiento en las áreas de finanzas e infraestructura logística.; y, tercero, celebrar el 80 aniversario del laurel soviético en Jaljin Gol.

El líder ruso festejó el triunfo en Jaljin Gol- conocido en Japón como Nomonhan- en los siguientes términos: “La victoria humedeció el ardor beligerante de los invasores, asegurando las fronteras de la Unión Soviética en el Lejano Oriente durante los años retadores de la Gran Guerra Patria”2

El festejo por la victoria lograda por la Rusia soviética sobre el Japón imperial fue la coartada perfecta para encubrir el verdadero objetivo de Putin: recortar la creciente presencia estadounidense en Mongolia. En julio del año en curso, el asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, visitó Ulán Bator; tres semanas después, el mandatario mongol Jaltma Battulg conferenció, en la Casa Blanca, con Donald Trump y, aprovechando el viaje, regaló un caballito mongol, famosos por su pelaje y resistencia, al hijo menor del mandatario norteamericano, Barron. Por último, el secretario de Defensa, Mark Esper, peregrinó hasta el país asiático para asegurar a los mongoles que los Estados Unidos son su “tercer frontera”. Esto es porque “Mongolia es un vasto país completamente rodeado por dos imperios anti-estadounidenses, China y Rusia”3.

El 4 de septiembre, Putin aprovechó la plataforma proporcionada por el Foro Económico de Vladivostok para reforzar los lazos con la India en las esferas educativa, científica y cultural, económica, y militar. Sin embargo, lo más significativo es que “Rusia y la India reafirmaron sus posturas cercanas en asuntos globales y regionales clave”. Además, ambos países se comprometieron a coordinar “sus posiciones de políticas exterior en los foros internacionales como la ONU, el G20, la Organización de Cooperación de Shanghái y los BRICS”4

Al día siguiente, Putin sostuvo una serie de reuniones privadas con los primeros ministros de Malasia, Mahatir Mohammed, y Japón, Shinzo Abe, respectivamente. No obstante, la importancia de estas tertulias, el cenáculo clave ocurrió con el vice primer ministro de China, Hu Chunhua, a quien el líder ruso solicitó transmitir un saludo cordial al presidente de China, Xi Jinping, debido a los “intereses geopolíticos comunes”5.

El escribano concluye: Putin viajó para demostrar que Rusia, a pesar de su preocupación por Ucrania y Siria, es una potencia asiática y que ve con suspicacia los movimientos estadounidenses en Mongolia. Asimismo, la reunión con la India evidenció que Rusia, no obstante, su alianza estratégica con China, no desea poner todos sus huevos en la canasta del dragón chino.

Aide-Mémoire.- Los Estados Unidos están aplicando la táctica del “política bueno y el policía malo” en el tema migratorio: por una parte, el vicepresidente Mike Pence reconoce que “México ha hecho más que los demócratas para asegurar la frontera”; por otra parte, el comisionado interino de Aduanas y Protección Fronteriza, Mark Morgan, afirma que la Unión Americana utilizará “todas las herramientas disponibles” porque “el juego ha cambiado”.

 

1.- Goldman, Stuart D. Nomonhan, 1939: The Red Army´s Victory that Shaped World War II. Annapolis, Naval Institute Press, 2012, p. 153.

2.- Press statements following Russian-Mongolian talks, https://bit.ly/2ktFlJ8

3.- Kaplan, Robert D. Imperial Grunts: The American Military on the Ground. New York, Random House, 2005, p. 92.

4.- Press statements following Russian-Indian talks, https://bit.ly/2m01K17

5.- Meeting with PRC State Council Vice Premier Hu Chunhua, https://bit.ly/2kFTq62

 

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Soren de Velasco Galván

Soren de Velasco Galván

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