¿Adoptar o no adoptar una mascota? / Alegorías Cotidianas – LJA Aguascalientes
15/08/2020


Resulta que ahora podríamos tener limitado el número de mascotas en casa y menciono “podríamos” porque en la realidad eso no es muy factible debido a que el amor a las mascotas sugiere en el corazón de las personas, en ocasiones, tener más de dos.

Por ejemplo, en casa tenemos una gatita recién adoptada de 4 meses, en casa de mamá hay dos gatas muy adultas y un perro de mediana edad pero mi hermana la mayor tiene dos perritos y dos gatitos y si a eso le sumamos que una vecina tiene dos hurones, tres cuyos y tres perritos, la cuenta entre unos pocos conocidos se hace larga.

Comprendo perfecto que en ocasiones no todas las mascotas están bien cuidadas en un aspecto u otro, por ejemplo, cuando fui al refugio a conocer a nuestra gatita vi un pequeñito de tres meses, el cual ya no tenía el ojo derecho cuando su salvadora se los quitó a unos niños que jugaban con él y sádicamente estaba atado a una caja de cerillos de pólvora, por lo que el gatito de haber permanecido en manos de esas criaturas malévolas hubiera perdido no únicamente el ojo, sino la vida entera en una muerte muy dolorosa.

Creemos que los gatos son los animales que sufren más muertes trágicas y dolorosas, sin embargo, todos los animales corren el mismo peligro. En ocasiones creo que los perros son más maltratados, pues por su naturaleza no se quejan, aguantan y aguantan sólo por conseguir una caricia. Pero de eso hablaremos en otra ocasión.



En fin, los reglamentos pueden restringir el número de mascotas en casa mientras que en la realidad el corazón sobrepasará el límite.

Tener una mascota es ampliar los miembros de la familia así como la responsabilidad y el presupuesto. Contar con más miembros en la familia no necesariamente significa humanizar a las mascotas, sino que en el día a día la compañía, los juegos, cuidado y responsabilidades aumentan, y cuando se pierden o fallecen, lo sentimos profundamente como pues perdimos un ser querido.

Vi una publicación de una asociación de mascotas donde proponen no comprar sino adoptar perros o gatos de los refugios para Navidad, una opción discutible por aquello de que después de las fiestas es cuando más se busca refugio para los animales donde sus dueños no pudieron adaptarse a sus nuevas obligaciones, limpiar, lavar, alimentar, sacar a pasear, etc.

La esterilización es también un tema discutible. Muchos dueños de mascotas están contra la esterilización, humanizan el tema y se anteponen en lugar del perro, tal como si fuera una extensión de sí mismos: si capo a mi perro es como si me lo hiciera a mí, ¿a ti te gustaría que te pasara sin que te dieras cuenta? Sin comentarios.

El grave problema de no esterilizar a las mascotas es que, si los dejamos salir a la calle pueden tener crías dos veces por año y muchas veces no encontramos familias responsables para que los mantengan con vida bien y durante mucho tiempo o se quedan en casa con uno, luego con otro y así hasta que ya mayores es más difícil colocarlos. 

La pregunta más grande es ¿por qué la gente prefiere no adoptar?

Quizá la primera condición podría ser que adoptar, en la mayoría de los casos refiere a llevar a casa a un perro o un gato mayor, lo que complica las cosas si no tenemos la experiencia suficiente en adiestramiento.

De alguna manera lo ideal sería que eligiéramos a un animal ya adiestrado para caminar, ir al baño y no subirse a la cama sin embargo, esto no sucede y se convierte en un grave problema.

Pensemos entonces que pocos gatos son ferales y pocos perros son salvajes por lo que en la mayoría de los casos si damos un perro en adopción porque creemos que no se adaptó a nosotros quizá sea porque, no sabemos cómo hacerlo y por tanto fracasamos en nuestro intento, en caso de llegar a hacerlo.

Los entrenamientos cuestan, no únicamente dinero sino también esfuerzo y necesitamos un experto que nos eche la mano para lograrlo. Todos los días necesitamos dedicar tiempo a que nuestras mascotas sean como esperamos que sean.

Nuestro deseo inicial de tener una mascota no debe ser momentáneo pues hablamos de una vida y años de compañía. El impulso que nos lleva a adoptar es para compartir nuestra vida con un ser que nos dará cariño, dolores de cabeza y momentos inolvidables de por vida.

Diríamos que no hay infancia sin mascotas y adultez tampoco, pues el animal que elijamos nos acompañará como en el matrimonio, en las buenas y en las malas, en la salud y en la enfermedad hasta que una puerta abierta o la muerte nos acompañe.

Ahora pienso que debería de haber más grupos para entrenamiento de mascotas y grupos de apoyo para compartir técnicas sobre la sana convivencia y adiestramientos de nuestros animales de compañía.


Si está decidido a regalar una mascota visite los refugios, están llenos de hermosos ejemplares gustosos de amar a un humano y, debemos reconocer que algunos están sufriendo visitas constantes de Municipio y viven en riesgo de ser cerrados por lo que es importante apoyar adoptando, llevando alimento o como hogar temporal.

¿Adoptar o no adoptar una mascota? Ése es el dilema. No sé, usted, pero yo prefiero aventurarme en un compromiso largo de compañía, un amigo de cuatro patas cariñoso por muchos, muchos años.

Laus Deo

 

@paulanajber

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