La Nacional

El Estadio Azteca recibio a la NFL con una renovación de sus instalaciones

El icónico estadio Azteca estrenó rostro el lunes por la noche. Uno, que sus dirigentes esperan pueda cambiar la mala imagen que proyectó el año pasado, cuando problemas con el césped provocaron la cancelación de encuentro por primera vez en la historia desde que la NFL visita el sur de la frontera.

Con una renovada superficie, el “Coloso de Santa Úrsula” recibió el cuarto partido de temporada regular en su historia cuando los Jefes de Kansas City y los Cargadores de Los Ángeles midan fuerzas en encuentro con el que concluirá la semana 11 de la temporada.

El año pasado, la NFL tenía programada una visita para un partido entre Jefes y los Carneros de Los Ángeles, pero las condiciones del césped del estadio Azteca forzaron a la liga a tomar la decisión de mudar el encuentro de regreso al Coliseum de Los Ángeles desatando una ola de críticas con titulares en los diarios como Récord, que calificaron el hecho de “Colosal vergüenza”.



Se trató de un duro golpe para los dirigentes de Televisa, el gigante de las telecomunicaciones que es propietario del inmueble, que en un intento por modernizar al vetusto escenario inaugurado en 1966 cambió la superficie de pasto natural a un híbrido que, por la constante actividad aunado a una mala instalación, nunca pudo tener una forma óptima.

Para evitar otro desaguisado, los encargados contrataron a la empresa brasileña World Sports Solutions International, que fue la responsable del césped en los estadios del Mundial de Brasil 2014 y en junio de este año se cambió la superficie híbrida para regresar al pasto natural.

“La cancha está en muy buenas condiciones, luce espectacular y estamos muy contentos con el gran trabajo que se ha realizado”, dijo Arturo Olivé, director de la oficina de la NFL en México, quien informó que, desde enero a la fecha, la liga envió supervisores para evitar que se pudiera repetir un fiasco como el del año pasado y él mismo realizó visitas semanales para enviar un reporte de progreso. “La gente de la NFL no vino a juzgar lo que se estaba haciendo, sino más bien como parte de un equipo de trabajo aportando soluciones”.

Los administradores del estadio Azteca programaron menos eventos en el inmueble. Los encuentros de la liga femenil profesional se mudaron a las instalaciones de entrenamiento del club América en Coapa, al sur de la ciudad, y no se programaron conciertos en los días previos, como ocurrió el año pasado.

El último partido en la cancha fue disputado el sábado 2 de noviembre, lo que le dio a los cuidadores del campo tiempo suficiente para dejar respirar el césped.

Esta semana, Renato Luis Lauretti, responsable de los arreglos informó que fertilizaron el campo y lo regaron con jugo de naranja, vitaminas, carbohidratos y proteínas. Algunas imágenes de la compañía en redes sociales muestran el césped en perfectas condiciones.

El partido fue el cuarto de temporada regular luego de los disputados entre 49ers y Cardinals (2005), Raiders y Texans (2016) y Patriots ante Raiders (2017), aunque la liga previamente había visitado México en siete ocasiones desde 1978 para realizar encuentros de pretemporada.

Los Jefes disputaron uno el 5 de agosto de 1996 cuando vencieron 32-6 a los Vaqueros de Dallas.

Los Cargadores visitaron por primera vez México, un país donde, de acuerdo con la oficina de la liga en la Ciudad de México, son uno de los equipos con más aficionados, gran parte de ellos localizados en la fronteriza Ciudad de Tijuana, que está a 15 kilómetros de la antigua sede de ese equipo, que se mudó a Los Ángeles a partir de la temporada pasada.

No hay casualidades

Aunque en México el fútbol sigue siendo el rey, la afición por el futbol americano está estimada en 25 millones de aficionados, de acuerdo con la oficina de la NFL en México. Mucha gente se junta en sus casas, restaurantes, bares y hasta en el cine para ver las transmisiones. Es muy común ver aficionados en la calle usando jerseys de sus equipos y jugadores favoritos.

“Vine hace años al juego de los Raiders y había mucha emoción. Eso continúa. No veo que haya menos, veo una mejora”, dijo el ex jugador de origen mexicano, Anthony Muñoz, un miembro del Salón de la Fama.

“Los fans de la NFL son increíbles acá. Muchos piensan en México y creen que sólo les gusta el otro fútbol, pero no es así, conocen el juego y saben del juego, hay una gran base de fanáticos aquí”, comentó.

En el país hay dos sólidas ligas de futbol americano estudiantil que juntas albergan casi 40 equipos. Apenas el fin de semana pasado, la final entre los Burros Blancos y las Águilas Blancas abarrotó el estadio de la Ciudad de los Deportes con capacidad para 36 mil aficionados y fue transmitido en televisión abierta a nivel nacional.

“Un estadio con 35 mil personas para ver un deporte estudiantil es algo increíble”, dijo Rodrigo García, quarterback de los Burros Blancos, que se alzaron con el título.

“Eso te habla de la pasión con la que se vive este deporte en México”, explicó.

La NFL lleva años promoviendo el futbol bandera a nivel de las escuelas primarias, y la liga calcula que unos 3.3 millones de niños lo practican en más de seis mil equipos en 27 de los 32 estados del país.

El fútbol americano llegó a México en 1896, cuando estudiantes mexicanos regresaron al país luego de estudiar en universidades estadunidenses, mencionó Alejandro Morales, un historiador del deporte y fundador del Salón de la Fama del fútbol americano en México. El primer partido se realizó ese año en la ciudad de Jalapa entre estudiantes y sus amigos ante un equipo de marineros estadunidenses que estaban de paso en el puerto de Veracruz.

The Author

Redacción

Redacción

No Comment

¡Participa!