Opinión

Los medios de comunicación, la mejor oposición/ La columna J 

“Un buen periódico es una nación hablándose a sí misma”, Arthur Miller.

En los tiempos de la confusión y cuando existe incertidumbre política en cualquier lugar del mundo, es más que necesario que puedan existir los contrapesos. La historia ha dejado la reseña más exacta de que en los lugares en donde se concentra y se acumula el poder, la verdad se empieza a tergiversar, y en esa proporción el poder tiene una verticalidad malsana. La comunicación es un ejercicio natural del ser humano, en todo momento comunicamos, sin embargo, los mensajes, tienen interpretaciones distintas.

La configuración establecida en la ilustración por Rousseau, Montesquieu, Locke y en la digresión del tiempo por Hobbes y demás autores, dejo el precedente para que las sociedades tuvieran equilibrio, los tres poderes dejan una figura consolidada para la distribución del poder de facto y su aplicación, pero en un sentido más trascendental están los medios de comunicación, el cuarto poder.

Los medios de comunicación son la parte loable de la información, son el constructo de la investigación y la voz que clama el pueblo. Se encuentran entre la sociedad y el gobierno, entre la mayoría y la minoría, evidentemente perteneciendo a los dos. Existen entre la complejidad de la verdad, la realidad y la interpretación; y para punto de equilibrio, nuestro momento histórico los centra en la era de la información, pero en un contexto social en donde la gente cada vez es más ajena de los temas evidentemente torales y de importancia. 

México es un país complejo para quien dedica su vida a los medios de comunicación, ya que es uno de los países más peligrosos para ejercer el oficio del periodismo. La organización Reporteros Sin Fronteras sitúa al país en el sitio 144 de 180 países en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2019.

En el 2018, ocho periodistas mexicanos fueron asesinados y fue el segundo país con mayor número de asesinatos por debajo de Afganistán. Según datos de la organización defensora de los derechos de periodistas, 99.3% de los asesinatos de periodistas no se investiga de manera exhaustiva, imparcial y objetiva. (Datos obtenidos del periódico El Economista).

Existen muchos ejemplos de personas que han realizado investigaciones que han dado a la luz pública verdaderas cloacas de corrupción y de asuntos inadmisibles, Lydia Cacho es un claro ejemplo del valor que se debe de tener para enfrentar a un exgobernador como Mario Marín. También existen ejemplos de personajes que a lo largo de su vida hicieron equilibrios a través de los medios de comunicación, y que estuvieron dispuestos a entregarlo todo por la causa. El caso de Julio Scherer García se ve reflejado en su libro “La terca memoria”, su vocación lo llevó a crear un medio (Proceso) que se caracteriza por evidenciar con argumentos y al mismo tiempo realizar una investigación en actos que han roto la línea de permisibilidad, en cuanto a política se refiere. Los hermanos Flores Magón, también dejaron un legado histórico, su estadía por la cárcel no fue en balde. 

“Intentar entender al otro significa destruir los clichés que lo rodean, sin negar ni borrar su alteridad”, Umberto Eco.

Gracias a la investigación que realizaron un equipo de periodistas norteamericanos en el reconocido periódico Boston Globe se dio a conocer un escándalo que sacudió a la Iglesia Católica del país referido, la investigación realizada por el equipo llamado “Spotlight” describe el modo sistemático en el que se detalla un patrón de comportamiento entre autoridades, gracias a esa investigación se pudo tener un alcance de justicia en casos tan delicados como lo fueron el abuso de niños inocentes.

Cuando en México se viven tiempos de improvisación gubernamental, cuando la sociedad está siendo sometida a ocurrencias mediáticas, la mejor oposición que puede existir son los medios de comunicación, su relatoría tiene más peso y trascendencia que los discursos opositores de los actores políticos, ya casi nadie cree en los políticos. Pero los medios de comunicación aún tienen la voz de la convicción. Los medios digitales son más rápidos que las estrategias de contención, el cuarto poder tiene la gran oportunidad de hacer un equilibrio que nadie más está haciendo.

 

In silentio mei verba. La palabra es poder.

 

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Roberto Valdés Ahumada

Roberto Valdés Ahumada

1 Comment

  1. Evelin Silverio
    13/02/2020 at 22:32 — Responder

    Pienso que cualquier medio de comunicación atrae problemas, ya sea por la mala interpretación que le damos, por lo ignorantes que somos y por no ser concientes de nuestras acciónes.

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