Cierre de temporada/ Orquesta Sinfónica de Aguascalientes - LJA Aguascalientes
25/09/2022

Con este quinto concierto celebrado el pasado viernes 28 de febrero termina la primera temporada de conciertos del año 2020 de la Orquesta Sinfónica de Aguascalientes, una temporada breve debido, seguramente al compromiso con la ópera El barbero de Sevilla del inmenso belcantista Gioachino Rossini que habrá de celebrarse, conforme lo planeado los próximos 27 y 29 de marzo en el Teatro Aguascalientes, pero además por la temporada de conciertos didácticos realizados durante marzo a los que asiste cualquier cantidad de niños de diferentes escuelas del estado.

Pues bien, una vez terminada la temporada resulta interesante echar un vistazo y hacer una evaluación, superficial tal vez, de estos primeros cinco conciertos del año. Fue un temporada en donde contamos en cada unos de los conciertos con un director diferente, el primer concierto con la presencia del titular de nuestra Sinfónica, el maestro José Areán, después nos visitó Juan Carlos Lomónaco, Lanfranco Marcelletti, Ludwig Carrasco y finalmente Iván López Reynoso, si nos damos cuenta, la Sinfónica fue dirigida por algunos de los mejores directores mexicanos vigentes, y un brasileño, el maestro Marcelletti, pero al que ubicamos en el contexto nacional de la gran música de concierto. 

Como sabemos, Beethoven fue el hilo conductor, aunque no en todos los conciertos tuvimos al genio de Bonn, y algo muy importante, en cada una de las cinco fechas tuvimos teatro lleno o por lo menos tres cuartos de sala, esto, por supuesto, son buenas noticias y nos queda claro que al público sí le gusta asistir a los conciertos, solo hace falta hacer un buen trabajo de promoción y difusión y ahí se ven los resultados, es evidente.

El concierto del pasado viernes con el que se cierra la primera temporada 2020 es un programa formado por obras que no requieren la participación de un solista, aunque en el caso de Petrushka de Stravinsky, el protagonismo de diferentes instrumentos o secciones de la orquesta lo hacen ser casi, así me lo pareció, un concierto para orquesta, quizás no tan definido como el de Bartok o Lutoslawski pero el protagonismo del diferentes instrumentistas es incuestionable.

La gran fiesta musical que representa un concierto inició con el delicioso, íntimo e intenso Adagio para cuerdas de Samuel Barber, continuamos con el poema sinfónico No.6 Mazeppa de Franz Liszt y después del intermedio disfrutamos de una majestuosa y muy solvente ejecución de Petrushka de Igor Stravinsky. Como ya lo hemos comentado líneas arriba, el director fue el maestro Iván López Reynoso, actualmente director adjunto de la Orquesta Filarmónica de la UNAM y durante una temporada fue director adjunto de la Orquesta Sinfónica de Aguascalientes, justamente antes de que el maestro José Areán fuera nombrado titular de nuestra máxima entidad musical. 

El trabajo del maestro López Reynoso fue irreprochable, ya conocemos su potencial con la batuta y nos consta su alto nivel de exigencia, no sorprende, y conforme a su estilo, sacó lo mejor de la OSA. Es de esos directores que identifican con asombrosa facilidad las fortalezas y debilidades de la orquesta con la que va a trabajar y sabe sacar todo el potencial que tiene, no fue ahora la excepción y nuestra Sinfónica se escuchó majestuosa. 

Delicada, sutil, profunda, intensa en el Adagio para cuerdas de Barber; poderosa, casi sonriente, llena de vigor en el poema sinfónico de Liszt y atrevida, como debe de ser con tan exigente partitura, lúdica y libre en Petrushka de Stravinsky.

Esta última obra, como ya lo apuntamos anteriormente, es una obra que exige la participación protagónica de diferentes instrumentos o secciones de la orquesta, específicamente el piano, no habitual en la música sinfónica salvo cuando se trata de un concierto para este instrumento. En el caso de Petrushka el piano es convocado para sumarse a la masa orquestal y recibe una dosis muy alta de responsabilidad. Me sorprendió ver en este instrumento al maestro Daniel Romo, muy joven pero con una trayectoria de peso en la música en Aguascalientes, es director y fundador del coro Amicitia y maestro de la Escuela Diocesana de Música Sacra entre otras actividades musicales que lo ocupan de tiempo completo.

Ya conozco los alcances del maestro Daniel Romo como pianista, también conozco su irrefrenable pasión por la música, suele presentar obras de gran formato con su coro y una orquesta de cámara que él mismo organiza, de esta forma presentó hace más o menos un año una excelente versión del Réquiem de Mozart, sí, todo eso lo hace muy bien, pero aquí se trataba de presentarse con una orquesta profesional, por cierto, una de las mejores de México, con una obra de un muy alto nivel de exigencia en general, pero específicamente para el piano y con un director que batea en las grandes ligas de la música a nivel internacional, pues nada de esto inhibió al maestro Daniel, sacó la casta, nos enseñó de qué está hecho y respondió con puntual solvencia a este compromiso que desde cualquier perspectiva es para gente grande. Felicidades, maestro Daniel Romo, excelente trabajo.


Como ya comentamos, la Orquesta Sinfónica de Aguascalientes prepara ya la próxima serie de conciertos didácticos y por supuesto, la ópera el Barbero de Sevilla de Rossini, estaremos al pendiente de las actividades de nuestra máxima entidad musical.

 


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