Opinión

Es tiempo de reflexionar / La columna J 

“La mente es más caótica que la propia realidad”.

El mundo está siendo devastado por un virus que atenta contra la salud, pero sobre todo atenta contra la dinámica de interacción social que permea en el mundo. Existen diversas y extensas hipótesis sobre el origen del “coronavirus”, los primeros datos espurios, es decir que carecen de sustento lógico y científico son; la profecía de Nostradamus, la cual ni siquiera existe un modo de atribuírsela y del mismo modo es tan simbólica que pudiera interpretarse como un poema de Sabines. Existe otra teoría de que es la venganza de China por la guerra comercial que tiene con Estados Unidos desde hace meses y que un profesor de Harvard fue a China a desarrollar el virus. Palabras más, palabras menos. Como bien extiende la ciencia, el ser humano no puede comprobar causalidad, pero en lo aspiracional es la ciencia y sus demonios.

Existe una situación de suma precaución en países como España, Italia, Chile, Argentina, Rusia, Canadá, sin embargo, la sociedad desinformada comienza a tomar medidas poco lógicas y fundadas en el temor. Existe una afección por el temor. En México se han presenciado compras de pánico en donde la gente adquiere artículos que resultan innecesarios ante la crisis que se enfrenta. Por consiguiente, existirá una gran demanda de productos y un desabasto de muchos más, la industria farmacéutica genera grandes ingresos, los hospitales y centros médicos igual, productos de la canasta básica tendrá una demanda mayor, pero la realidad es que los sectores económicos se verán afectados en su generalidad. Desde una perspectiva optimista, esto resultará en una gran oportunidad.

“Se mide la inteligencia de un individuo por la cantidad de incertidumbre que es capaz de soportar”, Emmanuel Kant.

La reflexión debe de existir en todo momento, el análisis y la sensatez son la prueba que nos extiende esta situación adversa, el tiempo es el único recurso no renovable que tiene el ser humano, es por eso que toda la información que pase por nuestros ojos, tenga un punto de criterio y tenga una validación, las palabras van en espiral, y la sociedad está actuando como una gran manada asustada. Es normal, como humanos le tenemos miedo a todo aquello que desconocemos, pero es ahí donde se encuentran las grandes oportunidades, es ahí donde se encuentra nuestra trascendencia como especie, hemos tenido pruebas más difíciles, la prueba de nuestros días es el autocontrol.

La economía tendrá ciertas afectaciones, es por eso que debemos de reflexionar sobre qué y cómo consumimos, qué productos verdaderamente requerimos y cuales son meras banalidades; es momento de pensar en cómo administrar todos los recursos que nos rodean y buscar esquemas autosustentables.

Tendremos tiempo de sobra, que magnifica oportunidad para rodearnos de grandes autores y leer, leer y seguir leyendo, tal vez, echar un vistazo a las redes sociales como mero entretenimiento, pero no como una fuente validada para tener información, la información nos sirve para tomar decisiones, en estos días es importante tomar buenas decisiones.

Es tiempo de reflexionar que la vida es un abrir y cerrar de ojos, que en cualquier momento algo como un virus puede cambiar nuestro modo de vivir, pero en la ambivalencia, no podrá arrancarnos nuestra aspiración por el progreso. Es momento de reflexionar que estamos sometidos a un mundo de tendencias y de consumo, y que nos hemos alejado de la bendición de la madre naturaleza. Somos precursores de materia. Nos hemos alejado de los cercanos y hoy que tenemos una amenaza volvemos a voltear a ver a la familia y a los seres queridos. El mejor refugio que encontraremos será en la paz de nuestra conciencia, porque ahí descansa el espíritu.

Es tiempo de pensar en que haremos en el futuro, volver a retomar los sueños y la esperanza, somos nuestros pasos y escuchamos a nuestras voces, la belleza de la situación no está en las palabras, sino en lo que, sin decirlo, dicen, el caos, el miedo y la paranoia construyen estatuas rotas, pero la convicción y la esperanza construyen castillos a la virtud, es momento de hacerlo.

Es tiempo de reflexionar, la fe mueve montañas, la libertad es la posibilidad de ser mejores, es tiempo de reflexionar.

IN SILENTIO MEI VERBA, LA PALABRA ES PODER

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Roberto Valdés Ahumada

Roberto Valdés Ahumada

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