Opinión

Esta columna está desinfectada/ Mareas Lejanas 

El Covid-19 ha sacudido al mundo y, como cualquier sacudida, ha sacado a flote cosas que no estaban a la vista. El racismo mundial contra los chinos, las creencias míticas en enfermedades de murciélago y un revivir de las propiedades curativas de la cocaína, son solo algunas de las burbujas que esta espuma ha traído a las costas de la realidad. La gente entra en pánico y compra papel de baño, en una extraña alineación de prioridades digna de un análisis psicoanalítico. 

 Los diferentes sistemas de salud del mundo se han puesto a prueba. Cada respuesta es el reflejo de una situación política. El presidente de Estados Unidos se niega a hacer pruebas a los ciudadanos para mantener los números de infección bajos. Al diablo con los vulnerables, al fin que los muertos no votan. Por otro lado, se empecina en llamarlo el “Virus Chino” y hablar de la crisis como una guerra. 

En San Diego las calles están vacías, mientras en Tijuana suena a música en la Plaza Fiesta y los restaurantes están abiertos. Esperemos no seguir el ejemplo de nuestros hermanos latinos en tomarnos a la ligera las medidas de prevención y colapsar nuestro sistema de salud. 

Nuestro presidente irresponsablemente abraza a las personas en mítines en una especie de delirio retorico. La pandemia nos llega en plena crisis del sistema de salud y el señor no es capaz de tomarse en serio la situación. Sin embargo, estamos a tiempo para detener el contagio si lxs ciudadanxs nos tomamos en serio la cuarentena. Infórmense sobre qué hacer y háganlo. Y no olvidemos ayudar a los demás. 

Europa se ha vuelto el foco del brote. Alemania, Francia y España han cerrado fronteras y están en cuarentena generalizada. Italia se encuentra incapaz de contener el Covid-19, y el número de muertes ha subido día con día. En España nacionalizaron los servicios privados de salud, para ponerlos a disposición de todos. Una pista sobre la clave para estar preparados para una pandemia. 

China, lugar donde surgió el brote, ha logrado contener el virus en este momento. Su modelo político autoritario permitió hacer valer una cuarentena obligatoria y generalizada en varias zonas del país para contener el contagio. Además, ese mismo poder centralizado permitió la construcción de decenas de hospitales en tiempo récord para lidiar con el creciente número de enfermos. Es una prueba del férreo control que el Partido Comunista Chino tiene sobre su población, probablemente el más eficiente en la historia del estado moderno. Si bien uno de los hospitales se derrumbó, China ha logrado tener 0 contagios internos a 18 de marzo de 2020 (aunque ingresaron al país 37 personas contagiadas en ese día). Sin embargo, no caigamos en la propaganda. China es el país donde se originó el virus y su manejo irresponsable en los primeros meses es lo que nos llevó aquí.

Otro gobierno comunista, la pequeña isla de Cuba, ha dado un ejemplo internacional al aceptar cruceros con personas infectadas que habían sido rechazados por muchos países. La declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores es sencilla y contundente: “Son tiempos de solidaridad, de entender la salud como un derecho humano, de reforzar la cooperación internacional para hacer frente a nuestros desafíos comunes, valores que son inherentes a la práctica humanista de la Revolución y de nuestro pueblo.” 

¿Cuánto vale la libertad en una pandemia? Las capitales de Occidente, Los Ángeles, Berlín, Nueva York, Londres, Roma, París y Madrid están paralizadas. Parece que en algo están en lo correcto esos comunistas como el tal Sanders, cuando dicen que tal vez deba haber salud pública como derecho humano, pandemia o no. 

Es importante preparase para el COVID que le está dando a la economía mundial en estos momentos. Esto por supuesto tiene consecuencias, y ha ayudado a disparar una recesión económica que tiene varios años prediciéndose. Esta es y ya llegó. Con el motor de la economía mundial detenido haciendo un milagro logístico de salud, el efecto dominó es inevitable. Ningún paquete de estímulo trumpista, europeo o marciano va a evitar el bache que viene. El dólar está a 21 pesos en las calles de Tijuana y a 23 o más en el interbancario y parece que va para arriba. El aparato productivo tendrá que detenerse y eso causara perdidas para las cuales el sistema laboral de México y Estados Unidos (y de muchos países), no están preparados. Otra pregunta surge aquí: ¿Qué pasa cuando la emergencia de salud es de una sola trabajadora y no hay red que la cubra? No olvidemos mañana que hoy somos todos los que necesitamos un sistema laboral fuerte que proteja a lxs trabajadorxs en caso de emergencias de salud. 

Y mientras tanto la vida sigue. Las personas siguen viviendo y muriendo por otras causas. Yo por mi parte estoy en recuperación porque me rompí la pierna en octubre, por lo que estuve en casa por 3 meses antes de esto. En otras palabras, tengo práctica. En este tiempo de encierro, me sirvieron algunos mecanismos. Les dejo algunas notas de cosas que pueden hacer. 

  1. Aceptar que va a estar difícil y que va a haber ratos que van a sufrir el encierro. 
  2. Entender que hay que sobrellevarlo.
  3. Hacer una rutina ideal y tratar de ejecutarla, sirve hacer una lista.
  4. Meditar para escapar de la realidad (y de la histeria) una vez al día
  5. Hacer algo de ejercicio, no necesitas nada más que tu cuerpo y Google. 
  6. Leer. 
  7. Escribir.
  8. Hablarles a personas que extrañen, es el momento de hacer catch-up.
  9. Aprende a cocinar algo que te guste.

No se me ondeen. Evitar el contagio está en nuestras manos. Hay que salir todo lo necesario y recordar que hay que ver al otro a los ojos con la conciencia tranquila cuando todo esto termine. #Cuarentena.

Esta columna está respetuosamente dedicada a la sensible memoria de José Carlos Gallegos Partida. (1973-2020). QEPD.

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José Eduardo Múzquiz Loya

José Eduardo Múzquiz Loya

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