Hugo López-Gatell desató la envidia cuando López Obrador le cedió el micrófono – LJA Aguascalientes
05/10/2020


  • ¿Qué secretarios lo ven con recelo? Historia de un ascenso postergado
  • Rodeado de reflectores por el coronavirus, López-Gatell adquiere una popularidad insólita que pronto será reflejada en las encuestas

 


EMEEQUIS


Antes del coronavirus, Hugo López-Gatell ya le llenaba el ojo a Andrés Manuel López Obrador. Su ascenso al trono de la Salud era cosa de tiempo, se decía en círculos gubernamentales. A mediados de diciembre del año pasado crecía y crecía la versión de que vendrían cambios en el gabinete del presidente. Incluso había fecha para que ello ocurriera. Luego de las fiestas de Navidad y antes de las celebraciones de Año Nuevo se anunciarían ajustes en la plana mayor del gobierno de México.

La broma que circulaba en algunos chats de integrantes de la 4T era que “los inmóviles serán removidos”, y se mencionaba con insistencia la salida del secretario de Salud, Jorge Alcocer Varela, entre otros altos funcionarios. La poca visibilidad de quien durante años ha estado ligado a la familia López Obrador, no sólo porque fue el médico personal de la exesposa del presidente, Rocío Beltrán, sino porque además mantiene una relación de amistad con el tabasqueño, había encendido la alarma en diversos frentes.

El leño encendido más peligroso era la ola de protestas por la desaparición del Seguro Popular, una medida que desató una embestida colectiva impulsada tras bambalinas por las poderosas farmacéuticas, que habían registrado ganancias millonarias con los favores de las administraciones de Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón Hinojosa.

El surgimiento del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) no sólo inquietaba a los empresarios de la salud, sino también a un buen número de gobernadores, quienes veían amenazados los compromisos contraídos con los consorcios que proveían de medicinas a sus estados.

Así, en medio de la embestida “neoliberal” por el asunto del desabasto de medicamentos, adquiría notoriedad el subsecretario López-Gatell, quien defendía ante los medios de comunicación el nuevo sistema de salud popular. La razón primera de dejar en un segundo plano a Alcocer la tomó el presidente López Obrador, a petición expresa de su antiguo amigo y médico familiar. El doctor, de 74 años, experto en medicina interna e inmunología, arguyó frente a López Obrador que su pupilo López-Gatell era mejor para hablar en público y, sobre todo, sabía entrarle a la “grilla”, un asunto que a él le da profunda pereza.

Quienes lo conocen saben que Alcocer prefiere el trabajo de pizarrón y de laboratorio, y elude los tratos de salón con políticos y empresarios, pero sobre todo empresarios, quienes hacia finales del año pasado emprendían duras y costosas campañas de linchamiento contra el gobierno federal. La relación maestro-pupilo entre Alcocer y López-Gatell aceitaría el relevo, principalmente porque el primero fue asesor de tesis del segundo.

Desde las oficinas de Palacio Nacional no había duda: a finales de 2019 el presidente anunciaría la sustitución de Alcocer y el ascenso de López-Gatell a la titularidad de la Secretaría de Salud. La razón del relevo sería el deseo del médico veterano de retirarse luego de una brillante carrera en el sector. La vitalidad del doctor en Epidemiología, de 50 años de edad, imprimiría energía a uno de los proyectos más importantes para Andrés Manuel López Obrador: transformar el sistema de salud para que realmente atienda a las clases populares. Recuérdese que el presidente hizo una larga gira por hospitales del país.

Pero pasó diciembre y corrió enero. El nuevo virus se expandía en China y comenzaba a traspasar las fronteras asiáticas para inyectarse en las venas de los países europeos. El coronavirus estaba por llegar a América, había que prepararse. El primer caso confirmado en México se dio el 27 de febrero y, a partir de entonces, el presidente cedió el micrófono a López-Gatell, un epidemiólogo reconocido no sólo en el país sino en la comunidad internacional de médicos especializados en la materia.

Sustituir a Alcocer parecía un paso casi obligado, o al menos natural, salvo por la relación cercana entre éste y la familia López Obrador. Se le respeta, se le tiene aprecio. Y pues así es López Obrador, dicen sus allegados, “aferrado hasta en sus afectos y agradecimientos”, lo cual no excluye que López-Gatell le llene el ojo, aunque no esté de acuerdo con el ritmo que ha emprendido el subsecretario al acelerar las campañas que promueven SuSana Distancia.

López-Gatell cumple mañana un mes robándole reflectores al jefe del Ejecutivo, quien ha lucido descolocado frente a la emergencia sanitaria. Los abrazos y eventos masivos parecen un asunto fuera de tiempo. Aun así el subsecretario cuenta con el respaldo del presidente.

Donde comienzan a surgir cejas alzadas es en el gabinete, principalmente desde las secretarías de Hacienda y Función Pública, dos flancos que ven con preocupación la notoriedad que ha adquirido el vocero de las acciones contra la pandemia del Covid-19. Tanto Arturo Herrera como Irma Eréndira Sandoval consideran que López Obrador le está “regalando el micrófono a un subsecretario”, mientras que a los secretarios de Estado les limita el acceso a los reflectores.

Mientras que la crisis económica provocada por el coronavirus y el desplome en los precios del petróleo estropean el buen nombre de Herrera, la lucha contra la corrupción de Sandoval se está viendo opacada. Y nada indica que estos dos funcionarios puedan colocar en primer plano sus agendas.

Una experiencia distinta ocurre en el terreno de otros presidenciables, quienes han logrado colocarse en la discusión pública: el canciller Marcelo Ebrard, con su empeño por repatriar mexicanos varados por el coronavirus en decenas de países, y Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, quien ha lucido firme al anunciar medidas de apoyo económico a la población vulnerable y decretado el cierre de museos, cines, bares, teatros y hasta iglesias.

Así, López-Gatell comanda una batalla en dos frentes: la importante, la de tomar acciones que alenten la propagación del coronavirus en México, y la política, donde desde el gabinete crecen las voces críticas a su desempeño. Mientras algunos lo tildan de “protagonista” otros explican que estamos frente a un típico caso de “envidia”.

Por lo pronto las encuestadoras ya están incluyendo a López-Gatell en sus mediciones para conocer la preferencia ciudadana sobre los probables candidatos presidenciales para la lejana elección de 2024. El subsecretario ya aparece en algunos sondeos privados, pero pronto estará reflejado en los estudios de opinión que difunden los medios de comunicación.

A la par, en redes sociales proliferan memes y comentarios de apoyo a López-Gatell, quien está tomando una posición pública similar a la de un héroe que sale a combatir al “malvado coronavirus”, como señala la pegajosa campaña de Susana Distancia.


 

@emeequis

Vídeo Recomendado

Show Full Content
Previous AMLO se hospeda en hotel donde hubo un infectado de Covid-19. Este es su mensaje
Next A través de altavoces, SSPE recomienda resguardo en Aguascalientes
Close

NEXT STORY

Close

No existen políticas públicas para trabajar con hombres agresores y violentados en Aguascalientes

02/01/2019
Close