05/07/2020


Palacio Nacional, Ciudad de México. 5 de abril de 2020. El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, expone el Programa Emergente para el Bienestar y el Empleo, una iniciativa para combatir los efectos económicos provocados por la aparición del Covid-19. Con su característico acento sureño, el mandatario expone los tres pilares de su aliento: “Mayor inversión pública para el desarrollo económico y social, empleo pleno, y honestidad y austeridad republicana”.

A continuación, el político tabasqueño comenta sobre el mandatario estadounidense Franklin D. Roosevelt: “Este titán…llegó a decir en esos momentos difíciles que a él le tocó enfrentar y que pudo con su política restablecer el desarrollo y garantizar la felicidad de su pueblo, decía el presidente Roosevelt: ¨El interés propio, egoísta, suponía una mala moral; ahora sabemos también, era una mala economía”.

La escena arriba descrita sirve como prefacio al presente artículo, el cual tiene por objeto explicar la corriente de pensamiento económico más importante en la historia del siglo XX: el keynesianismo.

John Maynard Keynes nació en Cambridge, Inglaterra en 1883, en el seno de una familia de clase media. Keynes estudió en el prestigioso Colegio Eton y, en 1902, entró al King´s College de la Universidad de Cambridge. Luego de graduarse, trabajó en la Oficina de la India. Sin embargo, descubrió que lo suyo era la cátedra y regresó a Cambridge en 1909. 

En agosto de 1914 estalló la Primera Guerra Mundial y Keynes se unió al esfuerzo bélico sirviendo en la Tesorería británica. Al término del conflicto, Keynes fue designado representante oficial para asistir a la Conferencia de Paz de Versalles en 1919. Ahí, Keynes se dio cuenta de la política punitiva impuesta por los aliados a la Alemania derrotada.

Tras regresar a Inglaterra, Keynes escribió un libro, The Economic Consequences of the Peace. En su obra, el economista inglés comentó: “La política de reducir a Alemania a la servidumbre por una generación, de degradar las vidas de millones de seres humanos, y de privar a toda una nación de su felicidad era horrenda y detestable”. Enfurecido, Keynes disertó sobre el liderazgo aliado: el presidente de los Estados Unidos, Woodrow Wilson, era un “Don Quijote ciego y sordo” y el mandatario de Francia, Georges Clemenceau, un xenófobo con “una ilusión, Francia, y una desilusión, la humanidad”. Por último, Keynes profetizó que los pagos de guerra mantendrían a Alemania empobrecida y amenazarían a Europa 1.

El libro vendió 84 mil copias e hizo de Keynes una celebridad mundial. Durante el resto de la década de 1920, Keynes se casó y amasó una fortuna como especulador en los mercados financieros internacionales. Asimismo, se reintegró al grupo de intelectuales de Bloomsbury –integrado, entre otros, por E.M. Forster, Bertrand Russell y Virginia Woolf- y adquirió una colección de arte fino, incluyendo obras de Braque, Cézanne, Degas, Modigliani, Picasso y Seurat.

En octubre de 1929, la Bolsa de Valores de Nueva York quebró debido a la especulación y esto provocó la falta de inversión en la capacidad instalada, la caída en los ingresos de los trabajadores y, por ende, la disminución de las ventas. Esto condujo a la cancelación de las órdenes de producción. Por último, miles de empresas quebraron y millones de estadounidenses quedaron desempleados. A este fenómeno económico se le conoció como la Gran Depresión. 

En noviembre de 1932, el candidato demócrata, Franklin D. Roosevelt, fue elegido como presidente. Al asumir la Presidencia, Roosevelt se apresuró a establecer el New Deal (“El Nuevo Trato”). El gobierno federal subsidió obras públicas, programas de conservación de recursos y de construcción de viviendas populares. Creó fuentes de trabajo y alivió la situación de los desempleados con el pago de ayuda. Concedió asistencia financiera a las empresas amenazadas. Desarrolló sistemas de electricidad y riego que transformaron la vida de regiones enteras2.

En 1934, Keynes visitó a Roosevelt para urgirlo a que hiciera financiamiento deficitario. Pero no logró convencer a Roosevelt, quien se quejó del “matemático inglés”. Por su parte, Keynes también se sintió decepcionado porque pensaba que el mandatario era “más letrado económicamente hablando”. Asimismo, impugnó el tradicional concepto de que, a larga, las leyes del mercado permitirían la recuperación económica. “A la larga”, escribió Keynes, “todos habremos muerto”.

En 1936, mientras los Estados Unidos y otros gobiernos buscaban medios para salir de la depresión, Keynes publicó su libro, Teoría General del Empleo, el Interés y el Dinero, donde revisaba las tradicionales relaciones entre gobierno y economía. En su obra, Keynes proponía incrementar el gasto del Estado. Es decir, “el Estado gastaría lo que no gastan los agentes privados, porque él cree que el problema es una demanda que no llega a todos lo que somos capaces de producir. El problema son los trabajadores parados, las máquinas paradas, la importante cantidad de recursos disponibles y sin uso que se acumulan durante una crisis. Cuando el Estado gaste, por ejemplo en obras públicas, pagará a las empresas adjudicatarias de las obras y éstas a los obreros, a sus proveedores, a quienes les han prestado el dinero”3.


El mejor resumen diario en tu correo por LJA.MX

La Gran Depresión se agudizó en 1938. A regañadientes, Roosevelt utilizó la única idea que no había intentado, el pensamiento del “matemático inglés”. Roosevelt explicó: “Sufrimos básicamente de una falta de la demanda del consumidor debido a la carencia de poder de compra”. Por lo tanto, le correspondía al Gobierno crear “un vuelco económico” al hacer “adiciones al poder de compra de la nación”. Por último, la teoría keynesiana sólo se logró implementar en su totalidad con el estallido de la Segunda Guerra Mundial. 

El escribano concluye: El Programa Emergente para el Bienestar y el Empleo, es una iniciativa basada en la teoría económica denominado keynesianismo, con una solo variante: no hay financiamiento deficitario. 

Aide-Mémoire. – #QuédateEnCasa #StayHome #RestezChezVous

  1. – Nasar, Sylvia. Grand Pursuit: The Story of Economic Genius. New York, Simon & Schuster, 2011, pp. 254-261

2.- Grimberg, Carl. Historia Universal: El despertar de Asia. Tomo 48. México, D.F., Editorial Santiago, 1991, pp. 59-60

3.- ¿Qué es el modelo de Keynes o Keynesiano? https://bbva.info/39O8uSV


Show Full Content
Previous Publican lineamientos para operar refugios de víctimas de violencia por COVID-19
Next ¿El teletrabajo llegó para quedarse?

Comments

¡Participa!

Close

NEXT STORY

Close

Trabajadores de Nissan Aguascalientes presentan demanda ante la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje

03/01/2019
Close