09/07/2020


Lo he sostenido en foros y artículos, la rendición de cuentas tiene múltiples aristas, no hay una fórmula maestra para perfeccionarla, se ocupa además de instrumentos de control al poder (transparencia, armonización contable, responsabilidades de los servidores públicos y un larguísimo etcétera) intervención de los poderes fácticos (medios de comunicación, empresarios) y por supuesto mecanismos de construcción de democracia y ciudadanía. En mi caso particular, durante varios años he trabajado en lo académico y lo profesional el aspecto del control del poder, uno de los entramados fundamentales para abatir los actos deshonestos, es la auditoría de los recursos públicos. Es importante aclarar algo, la revisión no debería de ser un fin en sí mismo, sino un medio para lograr abatir la corrupción. 

Sentado lo anterior, considero que en fiscalización en Aguascalientes hay cinco retos fundamentales para lograr una mejor revisión del gasto público: 1. Consolidar el servicio fiscalizador de carrera en personal del Órgano Superior de Fiscalización (en lo sucesivo Osfags). 2. Aumentar calidad y cantidad de auditorías financieras, legales y del desempeño a los sujetos gubernamentales. 3. Participar y fortalecer el sistema de fiscalización. 4. Apuntalar el sistema de responsabilidades administrativas y penales en materia de revisión de los recursos públicos. 5. Homologar la legislación de fiscalización. 

  1. Servicio fiscalizador de carrera. Se debe evitar la rotación excesiva de personal del ente de fiscalización externa, como un presupuesto para mejorar la auditoria. Desde su creación en el 2007, el Osfags ha sufrido de la rotación excesiva de personal, mucho de él, saliendo y regresando de forma intermitente, pero que de facto han adquirido profesionalización; hasta el momento en la historia del órgano no se ha implementado este servicio y en caso de generarse, por las condiciones particulares, debería de incluir el regreso de quienes, a pesar de su experiencia, han sido cesados injustamente.
  2. Más y mejores auditorías financieras, legales y del desempeño. El programa anual de auditorías, deberá consolidar la cantidad y calidad del universo auditado en relación a los entes gubernamentales sujetos a la competencia del Osfags. Esto es posible en tanto que actualmente la Auditoría Superior de la Federación es la competente para revisar las participaciones y aportaciones federales, por lo que el universo que puede auditar el Osfags es relativamente pequeño.
  3. Participar y fortalecer el sistema de fiscalización. Hace años que sabemos que hay demasiados vigilantes, una de las quejas recurrentes de los entes que ejecutan recursos es que a veces utilizan más tiempo contestando requerimientos de organismos reguladores o garantes, que el que destinan a sus actividades primigenias. Para acabar con esto, se creó el Sistema Nacional de Fiscalización y su par local, en este sentido una de las tareas fundamentales del Osfags es coordinarse con las contralorías para ampliar los universos de fiscalización, no duplicar tareas y homologar criterios. 
  4. Responsabilidades administrativas y penales: Aun cuando la sanción no es la panacea, una de las principales necesidades en el nuevo sistema anticorrupción, es que los hechos ilícitos de los servidores públicos terminen en efectivos procedimientos de responsabilidades penales y administrativas. Hasta el momento, el Osfags no interpone la totalidad de las denuncias sino que turna a los órganos de control interno las observaciones para que en todo caso estos lleven a cabo los procedimientos de responsabilidad administrativa (PRAS) o las correspondientes denuncias ante la fiscalía. Sin embargo, esto choca con la dinámica que señala la Ley General de Responsabilidades de los Servidores Públicos. 
  5. Homologar la legislación de fiscalización. La normatividad estatal y municipal en materia de fiscalización, tendrá que seguir las directrices del nuevo sistema nacional anticorrupción y sus leyes generales. Los preceptos constitucionales locales (27-A a 27-C) no siguen los parámetros del 79 de la Constitución General que, si bien no es obligatorio, significa una luz o guía que es necesario respetar en tanto que el nuevo sistema anticorrupción busca la homologación nacional. Por otra parte, la norma local en materia de responsabilidades se contrapone con la ley general, esto fue fallado en la acción de inconstitucional 115/2017 radicada ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Urge pues que toda la normatividad ya esté estandarizada. 

Y bueno, la principal: despolitizar al Osfags. Ciertamente es la más difícil, este problema es nacional y tal vez por ello se decidió desde el Congreso de la Unión quitarles a los entes de fiscalización estatales la revisión de las aportaciones y participaciones. En suma, falta mucho para lograr una auténtica fiscalización en lo local. 

rubendiazlopez@hotmail.com


Show Full Content
Previous Las vulnerabilidades urbanas y la gestión de la pandemia en Latinoamérica/ Rompecabezas urbano 
Next El sacrificio de ser médico/ Análisis de lo cotidiano 

Comments

¡Participa!

Close

NEXT STORY

Close

El arraigo hace culpables por las buenas o por las malas, urge revisión

26/03/2013
Close