La angloesfera contra China/ Taktika  - LJA Aguascalientes
23/01/2022

Grand Rapids, Michigan. 17 de julio de 2020. El fiscal general de la Unión Americana, William Barr, dice a su audiencia cuál es el tema de su alocución: la República Popular de China. Para el abogado, “el asunto más importante para nuestra nación y el mundo en el siglo XXI es la respuesta de los Estados Unidos a las ambiciones globales del Partido Comunista Chino”.

El interventor prosigue su alegato: “El Partido Comunista Chino (PCC) gobierna con puño de hierro a una de las grandes civilizaciones del mundo…cómo respondan los Estados Unidos a este reto tendrá implicaciones históricas y determinará si los Estados Unidos y sus aliados liberales democráticos continuarán moldeando su propio destino o si el PCC y sus tributarios autocráticos continuarán, controlarán el futuro”.

Cuatro días más tarde, durante un seminario virtual constituido por el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS), el secretario de Defensa, Mark Esper, declara que “el Partido Comunista Chino sigue participando en la violación sistemática de las normas, la coerción y otras actividades malignas”.

Las escenas arriba descritas sirven como prólogo al presente artículo, el cual pretende explicar qué es la anglo-esfera y cómo este grupo de países han endurecido su postura ante los movimientos de la República Popular de China en el tablero global.

A mediados de la década de 1930, el estadista británico Winston Churchill germinó la idea de escribir Una Historia de los Pueblos de Habla Inglesa. La tesis era sobre “la relación especial” entre el Reino Unido y Australia, Canadá y Nueva Zelanda. La redacción del texto fue interrumpida por el estallido de la Segunda Guerra Mundial y sería publicada hasta el período de 1950.

Cuatro décadas más tarde, Neal Stephenson escribió una novela llamada La era del diamante: manual ilustrado para jovencitas, en donde habla de tres nódulos oligárquicos: Han (China), la Nueva Atlantis (los pueblos anglófonos) y Nipón (Japón), los cuales luchan por controlar un mundo regido por la nanotecnología. En esta distopía aparece por primera vez el término “anglo-esfera”.

En 2004, el empresario estadounidense James C. Bennett propuso en su obra, El reto de la anglo-esfera, que los pueblos anglófonos, que comparten el derecho consuetudinario –Common Law, en inglés-, forman una red civilizatoria, cuyos dos nodos principales serían los Estados Unidos y el Reino Unido. 

Cuáles han sido los pretextos recientes para que la anglo-esfera enfile sus baterías sobre China: Primero, los reportes de que el Partido Comunista Chino está llevando a cabo una campaña de esterilización forzada, de aborto obligatorio y de planeación familiar coercitiva contra la minoría uigur, un grupo étnico de religión musulmana que vive en la provincia de Xinjiang. 

Segundo, el 30 de junio de 2020, el Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional de China aprobó la Ley de Seguridad Nacional de Hong Kong, la cual especifica que el territorio “promulgará leyes por sí sola…. para prohibir que organizaciones u organismo políticos extranjeros realicen actividades políticas en la Región”.

Para el Reino Unido, la antigua metrópolis colonial, esto representa una violación de la Declaración Conjunta sino-británica de 1984, pues viola la autonomía de los poderes ejecutivo, judicial y legislativo. Asimismo, es un atentado contra los derechos y libertades individuales garantizadas por el precitado acuerdo y por la Organización de las Naciones Unidas.

Al día siguiente, el gobierno australiano anunció una inversión de $270 billones de dólares para aumentar la capacidad y el poderío de sus fuerzas armadas. El detonante principal de esta transformación es “la gran competición entre China y los Estados Unidos”. Para los australianos, es primordial apoyar a Washington porque su “estrategia de defensa está construida en la alianza con los Estados Unidos”1

La anglo-esfera aumentó la presión sobre China: el día 14 de julio, el Reino Unido anunció que prohibiría la compra de equipo de la compañía china Huawei. Al día siguiente, Donald Trump anunció la finalización del trato preferencial a Hong Kong, lo cual implica endurecer los controles de exportación y suspender el tratado de extradición. 


El día 17 del mes en curso, el fiscal general de los Estados Unidos, William Barr, definió los dos principales movimientos estratégicos de China: primero, la iniciativa “Hecho en China 2025”, la cual es “una guerra relámpago económica que busca capturar los altos mandos de la economía global para superar a los Estados Unidos como la superpotencia tecnológica preeminente del mundo”; y el programa de infraestructura logística conocida como “La Franja y la Ruta”, la cual “busca dominar las rutas comerciales clave e infraestructura en Eurasia, África y el Pacífico”2.

Para la administración de Donald Trump, la iniciativa “Hecho en China 2025” es la representación suprema de la “economía depredadora de China”. Aquí cabe recordar que esta fue la razón principal por la cual se negoció el Tratado México-Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Hartos de ser golpeteados en la prensa anglófona, los chinos, a través de su embajador en Londres, Liu Xiaoming, respondieron en sendas declaraciones al rotativo The Times y a la cadena de noticias BBC, advirtiendo a los británicos que no “se unieran a la banda de los Estados Unidos contra China” y que el reporte sobre la represión a la etnia uigur era “noticias falsas”.

Al momento de redactar estas líneas, el primer ministro británico, Boris Johnson, ha reconocido que China “será un factor gigante en nuestras vidas” y que el Reino Unido necesita “una repuesta calibrada”. Esto llama la atención porque hoy, martes 21 de julio, Johnson se ha reunido con el secretario de Estado, Mike Pompeo, y la agenda versará sobre China, Hong Kong y las negociaciones para un acuerdo de libre comercio entre el Reino Unido y la Unión Americana.

El escribano concluye: primero, por motivos electorales, la retórica anti-china ha sido intensificada por la administración de Donald Trump; segundo, el resto de los países de la anglo-esfera (Australia, Canadá, Nueva Zelanda y el Reino Unido) deben hacer malabares para balancear sus intereses económicos (China) versus sus intereses en materia de defensa y seguridad (Estados Unidos); tercero, una Guerra Fría entre China y los Estados Unidos parece materializarse.

Aide-Mémoire. – “Los cuatro frugales” –Austria, Dinamarca y Suecia- se han enfrentado a “los manirrotos” –España, Grecia, Italia y Portugal- por el paquete de ayuda económica post-Covid-19. 

 

1.- Interview on Today https://bit.ly/2CVg6rQ

2.- Transcript of Attorney General Barr´s Remarks on China Policy at the Gerald R. Ford Presidential Museum https://bit.ly/30OkEJ5

3.- The Andrew Marr Show https://bbc.in/2ONrWH8


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