¿Ciudades sostenibles en América Latina?/ Agenda urbana - LJA Aguascalientes
20/10/2021

En días recientes, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) publicó el informe Promover ciudades sostenibles: perspectivas regionales, en el cual se analizan los principales retos de las ciudades en distintas regiones del mundo, incluyendo América Latina y el Caribe (ALC), la región más urbanizada del planeta. La proporción de población urbana en ALC aumentó de 49 a 80 por ciento de 1960 a 2015 y actualmente existen 198 ciudades con una población superior a 200 mil habitantes que contribuyen con el 60 por ciento del PIB regional. ¿Cuáles son algunos de los principales retos que las ciudades de ALC deberán atender en los próximos años para elevar su calidad de vida y competitividad? Veamos.

Primero, el informe indica que, si bien la migración de las zonas rurales a las urbanas está disminuyendo, la migración entre ciudades ha aumentado, especialmente a las de tamaño medio. Igualmente, la migración transfronteriza entre ciudades de ALC está en aumento: por ejemplo, desde 2015, un total de 3.5 millones de migrantes de Venezuela han cruzado hacia otros países de la región. Estos fenómenos migratorios sugieren que en los próximos años las ciudades continuarán en crecimiento y, con ello, la demanda de vivienda, servicios, equipamiento e infraestructura urbana. Los gobiernos, por tanto, deberán fortalecer las capacidades económicas e institucionales de la ciudades para garantizar que la población cuente con los bienes y servicios necesarios para su desarrollo.

Segundo, los hogares en ALC no sólo son cada vez más más pequeños sino que además están envejeciendo. En la actualidad, en ciudades como Buenos Aires, Lima o Ciudad de México, la mayoría de los hogares cuenta con sólo tres integrantes, y en la región en general el número de hijos por familia ha disminuido. Además, entre 2007 y 2017, el número de hogares encabezados por una persona mayor de 65 años ha aumentado significativamente. Esas dinámicas podrían repercutir, por ejemplo, en el mercado de vivienda, pues las familias eventualmente podrían demandar viviendas más pequeñas pero con mejor ubicación, especialmente cercanas a zonas de empleo; al mismo tiempo en que el envejecimiento de la población podría resultar en una mayor demanda de vivienda apta para los adultos mayores.

Tercero, en ALC las ciudades están en expansión, por lo cual millones de personas viven cada vez más alejadas de las zonas de empleo, servicios, equipamientos, etcétera. La expansión horizontal de las ciudades también ha influido en el aumento de la tasa de motorización de la región, lo que a su vez ha elevado la congestión vehicular y aumentado los tiempos de traslado; por ejemplo, el informe indica que un habitante de cualquiera de las 15 ciudades más grandes de ALC destina en promedio 60 a 90 minutos al día en sus desplazamientos. Lo anterior tiende a reducir la productividad laboral y a elevar tanto el gasto en transporte como los niveles de contaminación y emisión de gases de efecto invernadero.

Cuarto, el déficit habitacional en ALC se ha reducido en términos cuantitativos, pero, como sugiere el informe, es necesario mejorar la calidad de la vivienda, pues casi una cuarta parte de los habitantes urbanos de la región vive en un asentamiento informal con acceso limitado a los servicios básicos. Igualmente, el BID estima que el 45 por ciento de la población todavía cuenta con algún tipo de déficit habitacional, como hacinamiento de tres o más personas por habitación, falta de servicios de agua, saneamiento o electricidad, o inseguridad en la tenencia de la vivienda. En ese sentido, los gobiernos de ALC deberán fortalecer los mercados de vivienda para reducir el déficit habitacional en términos tanto cuantitativos como cualitativos, y especialmente para garantizar el acceso a una vivienda digna a toda la población.

Quinto, el informe hace énfasis en la necesidad de mejorar las opciones de financiamiento para el desarrollo de la infraestructura necesaria para maximizar los beneficios de la urbanización, pues si bien la inversión en infraestructura se ha mantenido entre 2 y 3 por ciento del PIB regional en los últimos años, aún se encuentra por debajo del 5 por ciento que se estima necesario para responder a los desafíos existentes. En ese contexto, es indispensable que los gobiernos locales aumenten su capacidad para generar recursos, pues se estima que ALC sólo 10 por ciento de sus ingresos totales proviene de fuentes propias, lo que hace que las ciudades altamente dependientes de las transferencias nacionales. En ese sentido, como sugiere el informe, existen oportunidades para rediseñar impuestos más eficientes y efectivos y avanzar en el uso de asociaciones público-privadas e instrumentos de financiamiento con base en las plusvalías del suelo urbano.

En resumen, en ALC existen múltiples oportunidades para la creación de soluciones innovadoras e integrales que permitan atender los distintos retos de la urbanización, pero la pregunta clave es si existe en los líderes de los países y las ciudades de la región la capacidad institucional y técnica y la voluntad para hacerlo. 

 

[email protected] / @fgranadosfranco

 


Referencia

Banco Interamericano de Desarrollo (2020). Promover ciudades sostenibles: perspectivas regionales. 


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