Educadores emergentes/ Opciones y decisiones  - LJA Aguascalientes
29/11/2022

Todo inicia con el reconocimiento de que estamos ante una gran emergencia nacional educativa. Por ello propuse en mi pasada entrega, poner la mirada en un tipo de personal altamente capacitado y adiestrado, que modernamente convenimos en llamar coaches (y los hay en la planta laboral, en el deporte profesional y amateur, en los gimnasios, en las tropas de artes escénicas, entre los músicos, en los clubes de profesionales, en los despachos de desarrollo humano, etc. Se trata de un gran contingente especializado mediante el entrenamiento y la capacitación –que les permite adquirir destrezas y habilidades específicas- para enseñar a aprender; para enseñar a enseñar; para capacitar a otros capacitadores

La importancia de poner en escena esa fuerza de tarea, se valora en su justa dimensión, especialmente, cuando afrontamos eventos singulares como perder el empleo, re-encontrarlo, cambiar de ciudad, cambiar de empresa, salir del sector público, ingresar al sector privado o viceversa; re-estructurar una entidad o una unidad productiva, “recortar” (downsizing) una plantilla de personal, re-ubicarse (re-location) en una plaza laboral diferente, o bien simple y sencillamente cambiar de carrera (re-careering). Todos estos síntomas definen los tiempos de un cambio tan inesperado como imparable. Así sucedió en aquella “década perdida” de los 80’s.

Pude constatar personalmente que así ocurría ya en la década de los años noventa; una “nueva” realidad que desafiaba al profesional contemporáneo. Y tuve la oportunidad de asomarme a ese fenómeno social en la ciudad de Nueva York, hacia diciembre de 1989, en las aulas de capacitación de las ahora tristemente célebres Torres Gemelas, dependientes de The World Trade Institute que dependía de The Port Authority of New York and New Jersey, USA. Participé, bajo comisión de la entonces SARH, en su curso denominado: Modern Personnel Management (Administración Moderna del Personal). 



 

Lo que allí se debatió, en esencia, fue: – “El supuesto más probable en un periodo de turbulencia es el evento singular que cambia la configuración de los sucesos –si bien los eventos singulares no pueden, por definición, ser ‘planeados’-“ Peter Drucker, Managing in Turbulent Times (1980). Al haber sobrevivido la crisis económica de 1984, siendo presidente de México Miguel de la Madrid Hurtado, experimentamos en carne propia lo que son tiempos de turbulencia, y qué efectos tan profundos tiene en la vida cotidiana de nuestras familias y de nuestro país. Algo semejante ocurrió en el 2008, con el desplome financiero de Wall Street, de repercusión global, en que también nos vimos a merced de un “evento singular”. 

Una respuesta adecuada ante tales sucesos fue y ha sido inducir una intervención gerencial privada y/o de administrativa pública, decidida, de re-invención de paradigmas teóricos e intervenciones organizacionales inéditas. En efecto, los cuadros de capacitación de capacitadores han jugado un papel crítico, insustituible, en las modificaciones sistémicas, que habrán de abrir nuevas ventanas de oportunidad para salir del estancamiento económico, de las recesiones incluso profundas, y sí de manera central en el cambio de óptica, de visiones del mundo involucradas y acaso anacrónicas, en atisbar nuevos horizontes de posibilidad de nivel mundial e integral. 

Dentro de este rango de posibilidades, propuse la idea llana y simple de establecer un nuevo pacto del sistema Educativo, del empresarial y gubernamental, para construir una fuerza de tarea, RH, excepcional a todas luces, de involucrar a ese conjunto de “coaches”/ capacitadores de entrenadores, vis a vis los padres de familia; mismos que velis nolis (quieras o no quieras), están jugando el role de animadores educativos de sus hijos, a distancia de las aulas escolares y sin la presencia directa de sus maestros. 

Para darnos una idea de la magnitud de este potencial educativo, comparado con su peso relativo en la economía de otras ocupaciones… Según datos del INEGI en servicios educativos (6.1), el personal ocupado total ha tenido en 2020/1T, una variación porcentual negativa de -1.1; una productividad laboral de 85.5 versus su punto anterior más alto en 2012/1T de 110.7; y una variación de ingresos totales por la prestación de servicios de 89.9 puntos contra su punto más alto anterior en 2012/1T de 114.2 puntos. Manifestando un costo unitario por mano de obra actual 2020/1T de 112.0 puntos sobre su punto anterior más bajo en 2012/1T de 88.3 puntos porcentuales. 

Datos que nos reportan el grado del costo de oportunidad que este sector tendría para mejorar su propia productividad, pero sobre todo para fortalecer el potencial educativo de los hogares mexicanos. Desde mi punto de vista se produciría una sinergia positiva entre profesionales de la educación –genéricamente dicha– y población abierta; mediante la capacitación personalizada –así sea a distancia– de los mentores educativos temporales de los niños, adolescentes y jóvenes, en extra-muros de los planteles educativos y su planta profesoral. 

Efectivamente, se necesitaría la asignación y destino de un monto de financiamiento educativo específico para esta actividad complementaria, sí, pero desde mi punto de vista indispensable para poder afrontar y superar exitosamente el reto que el sistema educativo mexicano confronta debido a la combinación de las ahora 3 pandemias: La del Coronavirus Sars-CoV-2, la económica de recesión profunda, y ésta del Sistema Educativo mexicano. Por más que la CNTE arremeta diciendo que va a distribuir copias, casa por casa, en supuesto apoyo del alumnado en cuarentena. Ya lo he dicho, no es el qué lo que preocupa, las pantallas televisivas y las digitales de móviles provenientes de señales macro-empresariales son más que suficientes; lo trascendente es el cómo inducir un proceso educativo genuino y realista, cara a cara: aprender, aprendiendo; enseñar a aprender a gestores del aprendizaje. 


Un esquema así, un programa así, un proyecto capacitador así claro que tiene un costo económico. Y este imprescindible es un recurso programable –como en toda necesidad social- dentro del presupuesto mismo Educativo en el ámbito nacional, que incluye los tres órdenes de gobierno y este sector público específico, dentro del Presupuesto de Egresos de la Federación. Sí requiere del mecanismo de una iniciativa legislativa específica que justifique, planee y programe una tal erogación pública en el monto económico y densidad social en población que sea necesaria; pero, considero yo, es del todo viable, plausible y realizable tan sólo de encontrar las voluntades políticas, empresariales y sectoriales del caso. 

Ya sabemos que al inicio de su Administración, López Obrador aseguró que “aunque haya manifestaciones, toma de oficinas y cualquier presión, ya no se destinará ningún recurso público para organizaciones” (Fuente: El Economista. Jorge Monroy. Estancias infantiles y entrega de programas integrales destacan en conferencia de AMLO. 07 de febrero de 2019). Sin duda que su postura es definitoria, pero no determinante ni del todo social, ni de todo el Estado mexicano, los civiles también existimos y los sectores tanto empresariales como obreros y de trabajadores también tenemos carta de ciudadanía. Se trata de un concurso, mejor dicho de una concurrencia tanto de inteligencias como de voluntades.

El estado de la cuestión –en términos especulativos-, y mejor dicho el “estado del Arte” en materia educativa de México es más que elocuente. Conocimos los resultado de la evaluación aplicada a 7 mil 299 estudiantes de 15 años en tercer grado de secundaria y primer año de preparatoria en 286 escuelas del país, México se ubicó en 487 puntos para lectura, 489 para matemáticas y 489 para ciencias, por debajo del promedio establecido por la OCDE. (Cfr. – Resultados del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA) 2018, elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). (Fuente: Proceso. Ciudad de México (apro). Ixtlixóchitl López. El 35% de los estudiantes mexicanos de 15 años reprobó en evaluación de PISA. 3 de diciembre, 2019. https://bit.ly/34aQ1kn). Lo que leído en una escala de 100 puntos es resultar reprobado. 

El otro flanco preocupante del resultado educativo –antes de las pandemias- Son los datos que nos aporta una explicación técnico-cognitiva de lo que significa el desempeño estudiantil en la Lectura: – En contraparte, sólo 1% de los estudiantes mostró habilidades avanzadas en lectura, rubro en el que “pudieron comprender textos largos, tratar conceptos que son abstractos o contra intuitivos, y establecer distinciones entre hechos y opiniones, basadas en claves implícitas relacionadas con el contenido o la fuente de la información”. Lo que comporta lo ya dicho, el punto esencial crítico es convertir los procesos informativos en auténticos procesos e-ducativos, es decir de (e-ducere/ extraer desde…hasta…) la asimilación plástica neuro-cognitiva-emocional de un nuevo concepto. Y esto, que yo sepa, se puede lograr con el concurso de una fuerza de trabajo, RH, intensivamente empática y que genera una alta sinergia creativa y positiva con los padres de familia, mentores improvisados –en el mejor sentido del término- del sistema educativo mexicano. 

Estoy consciente de que una idea como la que presento debe pasar por el escrutinio de los sectores involucrados en este problema, ante el desafío colosal del Ciclo Escolar 2020-2021 que ya está aquí. Y después, pasar por la criba de la deliberación de los grupos y equipos de trabajo que concurren en el Sistema Educativo Mexicano, amén de los miembros del Congreso de la Unión que tendría que convertir en propuesta de Ley para incorporarlo al gasto corriente de gobierno, del ciclo que entra. Todo lo anterior viable, factible, realizable, si se ve con los ojos de la Ciencia, sí, pero también de la voluntad enérgica para transformar la realidad adversa en un beneficio para la sociedad mexicana en su conjunto. Un imperativo bioético de aplicación universal que se llama: deliberación. 

Estamos presentes ante la estructuración formativa de adultos, llamada andragogía, -es decir, un paso más allá de la pedagogía-, que en el pasado reciente de crisis económicas no duró mucho en conducir a niveles más complejos, como la medición tecno-científica de la Calidad, para luego pasar a la Ética empresarial y luego a la Consultoría de Procesos, todo esto en un circuito virtuoso de evolución.

Quedemos, por tanto, en que es factible lanzar el ciclo virtuoso de unir la energía formadora del parque de capacitadores, RH, con que contamos en el ámbito nacional con el amplio contingente de padres de familia que, hoy por hoy, es el frente educativo querámoslo o no del proyecto educativo nacional in situ, desde casa. Remember

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