El espejismo de la igualdad. La violencia política. - LJA Aguascalientes
21/09/2021


La historia de la violencia hacia las mujeres en las culturas occidentales tiene como lo propone la Dra. Silvia Federeci en su libro El Calibán y la Bruja, una aparición histórica ubicada durante la transición del sistema feudal al sistema capitalista. 

En ese momento, la percepción hacia la mujer y lo que representaba socialmente cambió, dejó de tener libertad creativa y perdió poco a poco su derecho a  decidir en comunidad de mujeres por los temas de las mujeres, dejó de tener derecho a elegir un destino al margen de los sistemas masivos de producción del capitalismo. 

Con la llegada del nuevo sistema social y económico del capitalismo, las mujeres que quisieron de alguna manera alzar la voz para cuestionar,  proponer o simplemente para no aceptar la imposición de este nuevo esquema, fueron borradas de manera violenta a través de lo que se conoció históricamente como La Cacería de Brujas.

Hoy estamos ante una realidad al parecer lejana de aquella Cacería de Brujas sin embargo, parece que cada vez que las mujeres avanzamos hacia la igualdad sustantiva, la sombra de esa cacería se actualiza y cobra víctimas a través de la violencia aún a pesar de las garantías nacionales e internacionales sobre su erradicación en todos los ámbitos de su desarrollo público y privado.

A lo largo de estas líneas se enfatizará en una forma de violencia contra las mujeres específica, aquella relacionada con su acceso a los espacios de representación pública, es decir a la violencia política.


En México, las mujeres apenas empezamos el 3 de julio de 1955 a ejercer nuestro derecho a decidir y a participar de lo público; 65 años después aún no contamos con una Presidenta.

Avances significativos a menos de un siglo de que se logró el voto femenino en nuestro país los hemos tenido, uno de ellos (quizá el más grande) la obligatoriedad del Principio de Paridad que garantiza que todos los partidos políticos deben registrar a las mujeres en un número igual al de los hombres para los cargos de elección popular. 

Con la vigencia de este Principio de Paridad y su aplicación en toda la República, la representación femenina ha avanzado sin embargo, lo que también ha crecido en número es la violencia ejercida hacia candidatas y ganadoras de los puestos públicos, actos claros de intimidación que han llegado incluso a la muerte. 

En el caso particular de Aguascalientes, en los tres procesos electorales que hemos tenido a partir de la reforma político electoral de 2014, presenciamos actos durante las precampañas y campañas políticas que a pesar de no ser denunciados, se incluyen dentro del rubro de la violencia política contra las mujeres.

Haciendo un poco de memoria, recordaremos que durante el Proceso Electoral 2015-2016 no contamos con marco jurídico o Protocolo contra la violencia política en razón de género a nivel local, que diera certeza sobre las acciones que la autoridad administrativa realizaría para atender y erradicar la violencia política contra las mujeres candidatas de Aguascalientes.

Para el Proceso electoral 2017-2018 el Congreso del Estado recogió la definición de violencia política señalando se refiere a  “todas aquellas acciones y omisiones —incluida la tolerancia— que, basadas en elementos de género y dadas en el marco del ejercicio de derechos político-electorales, tengan por objeto o resultado menoscabar o anular el reconocimiento, goce y/o ejercicio de los derechos políticos o de las prerrogativas inherentes a un cargo público.” 

Este tipo de violencia puede “ser perpetrada por el Estado o sus agentes, por superiores jerárquicos, subordinados, colegas de trabajo, partidos políticos o representantes de los mismos; por medios de comunicación y sus integrantes”. 

Para ese proceso (2017-2018), ya con un Tribunal Electoral del Estado nombrado por el Senado de la República, se dictó la primera sentencia favorable por un caso de violencia política contra las mujeres. La sanción económica que se impuso en la sentencia TEEA-PES-005/2018 al periodista condenado por violencia política aunque fue modesta, representó para las mujeres del Estado el reconocimiento de la defensa de sus derechos políticos pues, dejó claro que conductas que ataquen a las candidatas como en este caso, cuestionando supuestas acciones que, en iguales circunstancias no son cuestionables a los hombres, se traducen en violencia política y deben ser erradicadas a la par que sancionadas cuando se presenten.

Ya durante el Proceso Electoral 2018-2019, se puso en marcha el Protocolo Estatal Para Erradicar la Violencia Política contra las Mujeres en Aguascalientes. Con la activación de este Protocolo nos fue posible identificar casos de renuncias sospechosas de mujeres en algunos de los municipios rurales en contienda; cuando se atendió según el Protocolo a celebrar una entrevista con las mujeres que renunciaban,  se identificaron patrones de machismo relacionados con la falta de acceso a la educación derivando abuso y engaño entorno al ejercicio de sus derechos político-electorales haciendo de ellas, las mujeres rurales, uno de los grupos de atención prioritaria a para erradicar de su entorno la violencia política que, aún sigue teniendo el sello de la violencia estructural.

Para el Proceso Electoral 2020-2021 donde tendremos cargos para nuestros 11 municipios y 18 distritos, de nuevo aplicaremos los preceptos del Protocolo por lo que es de extrema urgencia que todas aquellas mujeres que quieran participar de alguna manera dentro del Proceso como candidatas, conozcan y reconozcan los medios que tienen a su alcance para atender los casos de violencia política que podrían presentarse y tomar las previsiones debidas para erradicarla pues recordemos que, no se debe hablar de democracia cuando la ciudadanía vive contextos de violencia.

Finalmente, quisiera destacar una idea concreta que la Dra. Lagarde aborda sobre el tema de la violencia política y es que ella hace hincapié en la prevención como eje clave para erradicar la violencia a través de instituciones estatales sólidas, no corruptas, con presupuestos y programas estratégicos y vinculantes con otras instituciones a fin de hacer frente a este problema social y democrático. La prevención es la única manera para erradicar la violencia y me sumo a la reflexión de que esta cultura de la prevención debe ser socializada desde la infancia como parte integral de la educación.

Por lo pronto, en el Instituto Estatal Electoral de Aguascalientes, las mujeres políticas tienen un aliado estratégico en la atención, prevención y erradicación de cualquier tipo de acto u omisión que les genere un perjuicio a la hora de ejercer sus derechos político electorales en la próxima elección y después de ella, cuando tomen posesión del cargo público. 

 

Recursos:

Caliban and the Witch. Women, The Body and Primitive Accumulation, Autonomedia, 2004. 

Protocolo para Atender la violencia política contra las mujeres en México.



 

Protocolo para atender y erradicar la violencia política contra las mujeres en el Estado de Aguascalientes.

Staff “LJA.MX”, 2017, Junio 9, Diputados aprueban reforma que tipifica la violencia política de género, LJA.MX, recuperado de https://bit.ly/3kPAmfh 

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