José María Chávez, una biografía cultural/ En la paz de estos desiertos  - LJA Aguascalientes
25/05/2022

José María Chávez Alonso es reconocido en nuestra historia local como un héroe, un “patricio”, como le llamaba el cronista Alejandro Topete Del Valle, lo que significa, según lo dicta la RAE un “individuo que por su nacimiento, riqueza y virtudes descuella entre sus conciudadanos”. Y es que no es para menos, fue un ferviente liberal moderado, defensor de la autonomía de Aguascalientes y el federalismo, defensor de la soberanía nacional, diputado y gobernador, vamos, no es gratuito que una calle fundamental de la ciudad lleve su nombre.

Pero esa es la visión, desde la historia patria, necesaria en un momento histórico específico y no es que no sea real, es que Chávez fue mucho más que un héroe de la historia local y nacional, vamos, que esta perspectiva es corta y no nos permite reconocer su dimensión.

Mi propuesta es verlo desde una perspectiva más bien holística y eso me lo permite lo que llamamos los historiadores, historia cultural. Y desde este planteamiento historiográfico es que escribo este texto.

Chávez vivió una de las épocas más complejas de la historia nacional, transitó la infancia desde la independencia, nació en 1812, y murió en el contexto y por la intervención francesa en 1864. Entre esos cincuenta y dos años pasó la consumación de Independencia, el Primer Imperio, la primera República Federal, la lucha por la autonomía de Aguascalientes, La Guerra de Reforma, la Constitución de 1857, la intervención norteamericana y otros hecho históricos más, lo más destacable de ello es que en entre esos años José María impulsó la imprenta, los talleres de artesanos, la organización de artesanos, la integración de las mujeres a la organización gremial, introdujo las artes gráficas, impulsó el desarrollo de la gráfica y las artes en general, además de la educación e ilustración de la sociedad y el desarrollo del campo editorial en Aguascalientes.

Fue, lo que conocemos, un agente cultural más que un héroe patrio, su labor a destacar está en el entorno cultural y artístico de Aguascalientes. Nacido en el entorno de una familia de artesanos carpinteros, herreros y jaboneros, con tierras en los Altos de Jalisco y en la ciudad de Aguascalientes, establecidos en el Barrio del Encino, formaron un taller familiar en esta zona conformado por su padre y sus hermanos. En 1835 formó junto con su hermano Pablo Nepomuceno, el taller tipográfico “Del Águila”, que concluyó actividades en 1838 por el embate del gobierno local que acosaba a través de reglamentos y normas internas a comerciantes y artesanos que se oponían al régimen centralista y criticaban al gobierno local.

Durante los siguientes años se estableció en Zacatecas y trabajó como artesano y responsable de taller en “La Zacatecana”, en 1847 regresó a Aguascalientes como impresor de Gobierno e impulsó desde las prensas el periódico oficial del gobierno local. Al poco más de un año se unió independizó y formó su imprenta denominada “Tipografía de José María Chávez”, a partir de este momento se inicia lo que sería el monopolio de la impresión y tipografía de Chávez, pero más allá del ámbito comercial, la etapa más interesante y rica de producción de impresos, así como la formación de nuevas generaciones, introducción de técnicas gráficas, el impulso al periodismo, la literatura y la organización artesanal.

La importancia que tomó la imprenta de Chávez se fortaleció en la justificación de Aguascalientes como estado independiente, esto es, la imprenta fue una de las herramientas fundamentales para la búsqueda y consolidación de la autonomía de Aguascalientes y José María Chávez su principal artífice a través de las prensas.

A través de la imprenta, José María introdujo el uso de las imágenes para acompañar textos, usó primero sellos, después introdujo el grabado y posteriormente la litografía, promovió de esta manera el grabado y la litografía, en la cual se destacarían su hijo Sóstenes Chávez y Trinidad Pedroza, su cuñado, quienes aprendieron el oficio en el taller de Chávez, a la usanza de un taller de artesanos.

Fundó dos, entre muchos otros, de los periódicos más importantes de la historia de Aguascalientes, La Imitación y El Artesano. El primero tenía como objetivo la ilustración de sociedad en general a través de noticias y en especial, de la literatura, pero también la difusión de la literatura local, ahí radica su importancia, fue el primer órgano de difusión en Aguascalientes en promover a los escritores locales, junto a reconocidos escritores mexicanos y extranjeros. Por su parte, El Artesano, es el medio a través del cual se difundía información de interés para los artesanos, para su educación autodidacta, pero también, para la promoción y conocimiento de la Asociación de socorros mutuos de Artesanos y caja de ahorro de Aguascalientes, no el primer intento de asociación de artesanos, pero sí la más sólida y funcional hasta el momento.


A la par imprimió los primeros libros de literatura hechos en Aguascalientes de autores como Dumas y Eugenio Sue, a la vez que imprimió libros para niños y catálogos de agricultura, mismos que distribuía a lo largo de los Altos de Jalisco y Zacatecas cuando salía a ofrecer sus servicios como carrocero.

Entre 1852 y 1853 estableció junto con su hermano Pablo, el negocio de diligencias que iba inicialmente de Aguascalientes y Zacatecas y que con los años se amplió a Lagos de Moreno y San Luis Potosí. Tres años después sumaron el Mesón o casa de Diligencias y a la par obtuvieron el manejo del correo de Aguascalientes a lo que sumaron la ampliación de las líneas de diligencias hasta Sombrerete y desde la Ciudad de México. Esto es, los Chávez establecieron y mantuvieron un monopolio de la comunicación entre Aguascalientes y su región durante el periodo de la Reforma. 

Estas líneas de comunicación le permitieron a José María Chávez difundir y circular sus impresos por cada espacio en el cual pasaba el correo y las diligencias, lo que posibilitó llegar a más lectores, mismos que escribían a los periódicos e incluso solicitaban unirse a la Asociación de Socorros Mutuos.

Durante la Guerra de Reforma o de los Tres años, y debido a la persecución que vivieron los liberales como Chávez y su familia, así como a su participación en la guerra, perdió mucho de su capital invertido en sus talleres, pero tras el triunfo liberal y su regreso a Aguascalientes, decidió que sus talleres, de denominación personal, pasaran a llamarse como los conocemos “El Esfuerzo”, nombre que asumió como ejemplo del esfuerzo que le había llevado a lo largo de los años formar y mantener esos talleres en medio de tantas vicisitudes. 

“El Esfuerzo” se llamó así a partir de 1862 y ya no era solamente de él sino de sus hijos, se convirtió en un taller familiar que se llamó primero y antes de 1862 “Tipografía de J.M. Chávez e Hijos”. Este famoso taller ofertaba además de trabajos de imprenta, carrocería, fundición, herrería, fotografía, encuadernación.

Con la Intervención Francesa, José María Chávez se unió a la guerra en defensa de la soberanía nacional; fue apresado y fusilado en 1864. Continuaron trabajando su esposa Néstora y sus hijos, pero el taller cerró finalmente en 1870.


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