Soldados, fuegos e incendios/ Yerbamala - LJA Aguascalientes
03/07/2022

En la película de Spielberg, salvar al soldado Ryan era un imperativo moral y humanitario. En la realidad mexicana, salvar probables delincuentes de las garras imperiales, así sean generales de división en retiro, muy difícilmente se nos puede vender como un acto virtuoso de un gobierno soberano. Así, la detención del exsecretario de la defensa bajo tres graves acusaciones de narcotráfico y una de lavado de dinero el pasado 15 de octubre en Los Ángeles y su reciente y muy sorpresiva liberación a las puertas de su juicio criminal en Nueva York, se parecen más a un mal argumento de Netflix, digamos, por ejemplo, Narcos 4 (ya tenemos en el reparto hasta al “El Padrino Cienfuegos”, según la DEA), que a una idea de relación seria entre dos países vecinos que comparten tantos y tan serios problemas. Sin duda uno muy grave es, como se ve en este caso, la impunidad transfronteriza.

No es ningún secreto que el sexenio anterior (el del “Atlacomulco power”) fue uno de los más corruptos de que se tenga memoria. Es también público y notorio que el soldado de alto rango detenido fue miembro prominente de esa administración. Sabemos también que México es un país con una gran asimetría de poder con la aun única potencia imperial de nuestro tiempo. Y conocemos de sobra el uso corrupto e interesado que los sucesivos gobiernos de EUA han hecho del narcotráfico y de sus diversas ramificaciones (ahí está por ejemplo la operación “Irán-Contras”: drogas por dinero para armar a “los contras” que derrocarían al gobierno sandinista de Nicaragua en los tiempos de Reagan; pero también hitos de escándalo, como la operación “Rápido y Furioso”, consistente en que la ATF gringa decidió contrabandear sin previo aviso –o eso dijo el gobierno mexicano- algunos miles de armas de alto poder a México desde EUA para dárselas a las organizaciones del crimen organizado y “ver” donde terminaban).

Así que con tantos y tan inusitados antecedentes, hay razones poderosas para conducirse con sumo cuidado en las relaciones exteriores con ese país, de modo que pareciera elemental sentido común que cuando tienes un vecino como ese, sea tan necesario tener la casa en orden y acudir por mera sobrevivencia, al rule of law y al multilateralismo para sobrellevar una relación tan compleja e impredecible. Así que pretender torcer las normas del debido proceso aquí; y ahora también allá, parece al menos jugar con más de cien fuegos, así sea para rescatar al hijo predilecto de las fuerzas armadas y a un soldado que si no fuera culpable, sí es al menos sospechoso de graves crímenes. Y conste que no sería el primero en ser imputado, aunque sí el de mayor rango hasta ahora, porque detrás de los cargos gringos viene su hasta ahora muy cuestionada participación o encubrimiento en hechos como los de Ayotzinapa o Tlatlaya. ¿Qué tuvo que hacer, prometer o ceder el gobierno de México para que allá hayan aceptado liberar a dicho soldado después de investigarlo por más de tres años?, ¿no es la devolución gringa casi lo mismo que un regalo envenenado al gobierno de México? Y acá valdría la pena citar las propias palabras del presidente, responsable único de conducir la política interior y exterior, pero también comandante supremo de las fuerzas armadas: “la mejor política exterior, es la política interior”.

Inevitable hacernos algunas otras preguntas: ¿El soldado en retiro Salvador Cienfuegos es casi como la bandera o el escudo nacional para tener que salvarlo a toda costa?, ¿Un general exsecretario de la defensa y su probable conducta delictiva representan a todo el ejército? ¿Puede y debe ser protegido por la corporación a la que pertenece, empezando por el actual secretario de la defensa, que aún no dice ni sabe nada que se sepa?, ¿de verdad es la detención en el extranjero de un militar de alto rango una ofensa a la soberanía mexicana y al ejército?, ¿Por qué los gringos no habían compartido durante dos o tres años su investigación al soldado de marras con el gobierno mexicano? Ahora bien: después de liberado el soldado Cienfuegos, ¿cómo se le va a investigar en México, si no existe ni siquiera una carpeta de investigación? ¿quién detenta el gobierno en México?, ¿los generales?, ¿el viejo régimen que según parece, no muere nunca del todo?

Se decía a sí misma muy convencida la señora jueza de Nueva York en su auto de liberación al soldado detenido, que: “no tiene por qué no pensar que en México se dará seguimiento a este grave asunto”. Sorprende su candor o su cinismo, porque la pregunta más bien tendría que ser exactamente la contraria, y es la misma que por ahora nos hacemos muchas personas interesados en que algún día rija algo parecido a un estado de derecho, cosa lejana no sólo en México, según refleja el asunto del soldado detenido y luego liberado sin explicaciones. ¿Serán responsables AMLO, Marcelo y Gertz y sus contrapartes Trump y Barr (así como el famoso yerno Kushner) de aportar al mundo la nueva y muy inquietante doctrina de la “impunidad binacional ”?

Decía el otro día el conocido analista Aguayo que Ebrard queda con este suceso firmemente posicionado para ser el próximo candidato de Morena a la Presidencia de la República. Acá proponemos una visión alternativa y un poco menos cínica: para hacer un control de daños, así sea parcial, y servir como una especie de “fusible” a los evidentes desatinos del presidente en la relación con los gringos, lo mejor que podría hacer Marcelo es renunciar, al igual que el evidentemente incompetente fiscal Gertz, que hace de todo menos investigar. Tal vez así prestarían ambos, un servicio impagable a la República y también de paso a la autodenominada “4T”.

Cienfuegos tras las rejas y procesado en México sería un real parteaguas para la justicia mexicana en materia de actuación soberana y combate a la impunidad (pero también García Luna, Videgaray, Lozoya, Zebadúa y tantos otros). Cienfuegos libre, sin ser investigado y sin cargos colapsará el pilar de la 4T denominado combate frontal a la impunidad, además del prestigio social que aún le pueda quedar al ejército. Cienfuegos preso o impune, pondrá de manifiesto quién manda en México. Sin duda lo veremos durante los meses que vengan. 

Cola. No todo son noticias preocupantes en este inolvidable 2020. Aunque lloren las fuerzas retardatarias, por fin vemos una iniciativa legislativa para despenalizar en ciertos casos el uso del cannabis, lo que no implica más que poner las normas mexicanas más o menos en el contexto internacional, y nada más que eso. Así que la reforma no será la panacea, pero por algo se empieza. Quienes hemos propuesto e impulsado una agenda de despenalización y prevención para contribuir a la pacificación del país desde hace por lo menos un par de décadas, sabemos que en este, como en muchos otros temas, vamos muy tarde. Pero tarde es mejor que nunca.

P.S. Honor a quien honor merece. Diego Armando, el Pelusa, fue uno de los mejores de todos los tiempos. Se nos adelantó ayer. Buen viaje a Maradona!


 

@efpasillas


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