Expediente Cabeza de Vaca: simuló un centro de justicia y se embolsó millones - LJA Aguascalientes
28/01/2022

  • El gobernador de Tamaulipas debe muchas explicaciones para justificar millones de pesos aparentemente sucios que le ha encontrado la Unidad de Inteligencia Financiera. ¿Se sumará a la lista negra de mandatarios de ese estado?

 

EMEEQUIS/Oscar Balderas

 

El gobernador de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, habría creado una compleja red de lavado de dinero que incluyó a su hermano José Manuel para embolsarse millones de pesos del erario público con obras fantasma.

Así lo indica la investigación de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda, cuyo titular, Santiago Nieto, lleva meses tras los movimientos financieros del mandatario panista, quien forma parte de la Alianza Federalista contra el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Dentro del edificio de la UIF, sobre Avenida Constituyentes, casi frente a las instalaciones de la Policía Federal, personal cercano a Santiago Nieto tiene un detallado diagrama de cómo es que Francisco Javier García Cabeza de Vaca habría desviado recursos para la construcción de una unidad de docencia del Centro de Justicia del gobierno estatal. Mismos que habrían ido a parar a sus cuentas bancarias.

Según el expediente, el gobierno de Tamaulipas licitó la construcción de dicho inmueble en 2017 por un costo aproximado de 48 millones 634 mil pesos. La empresa Barca de Reynosa S.A. de C.V. fue la ganadora de esa obra, que jamás se construyó.

 

Los socios oscuros

El apoderado legal de esa empresa es Baltazar Higinio Reséndez Cantú –de acuerdo con una tarjeta de identificación patronal del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) que data de 2016– y quien está en la mira de las autoridades mexicanas desde 2008, por ser sospechoso de participar en varias redes de lavado de dinero y de ser socio en operaciones sospechosas del propio Francisco Javier García Cabeza de Vaca.

Sin embargo, tras 12 años de ser un presunto criminal, este 2020 la Unidad de Inteligencia Financiera cree que puede cambiarlo a la lista de criminales a secas, pues están convencidos de que, en conjunto con el empresario Juan Francisco Tamez Arellano, habría triangulado 33.5 millones de pesos para que la Secretaría de Hacienda le perdiera el rastro al dinero, según las investigaciones federales.

Ese dinero, presuntamente lavado por Reséndez Cantú y Tamez Arellano, habría terminado en las cuentas bancarias de José Manuel García Cabeza de Vaca, hermano del gobernador de Tamaulipas.


Y, de acuerdo con el expediente, José Manuel terminó la operación al entregar poco más de 33 millones en transferencias electrónicas a las cuentas bancarias del gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca y hasta le depositó un cheque por 5.2 millones de pesos el 20 de diciembre de 2019.

En la Unidad de Inteligencia Financiera tienen la certeza de que, a grandes rasgos, esa fue la ruta que usó el mandatario panista para licitar una obra fantasma y embolsarse millones de pesos, usando a sus testaferros y familia.

 

La familia bajo la lupa

No es el único expediente en el que los investigadores de Santiago Nieto han incluido a la familia del expresidente municipal de Reynosa: las cuentas bancarias de su madre, esposa, suegro y cuñado también están bajo escrutinio y han revelado, hasta el momento, ingresos millonarios inexplicables para la actividad política y empresarial de los Cabeza de Vaca y los Gómez Leal, la familia de su cónyuge.

“El gobernador Cabeza de Vaca está acorralado. Una vez que la Unidad de Inteligencia Financiera formalice, por fin, la denuncia en su contra ante la Fiscalía General de la República, aunque haga todas las maromas que quiera, no va a poder comprobar el origen lícito de tantos millones en sus cuentas bancarias”, aseguró a EMEEQUIS una fuente cercana a las investigaciones.

La denuncia penal que se prepara en el gobierno mexicano por los delitos de operaciones con recursos de procedencia ilícita, enriquecimiento ilícito, desvío de recursos públicos y defraudación fiscal es la culminación de un largo y tortuoso proceso contra el gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca, quien se ha escudado en su doble nacionalidad para entorpecer las investigaciones, según trabajadores de la Unidad de Inteligencia Financiera.

Debido a que su familia es originaria de McAllen, Texas, a las autoridades mexicanas les ha costado mucho trabajo que el gobierno de Estados Unidos les entregue información que incrimine a un connacional en suelo extranjero.

A pesar de ello, las autoridades mexicanas iniciaron, desde principios de este año, la colaboración con distintas agencias estadounidenses, como el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas y el FBI, para conocer la riqueza acumulada por Francisco Javier García Cabeza de Vaca del otro lado del Río Bravo, presuntamente hecha con dinero sucio.

 

Los nexos con el crimen organizado

Así es como la Unidad de Inteligencia Financiera supo que la agencia antidrogas de Estados Unidos, la DEA, y el Departamento del Tesoro lo investiga actualmente por lavado de dinero, fraude bancario, electrónico y fiscal, y por posibles nexos con el Cártel del Golfo.

Esa investigación data de 2005, cuando Francisco Javier García Cabeza de Vaca era alcalde de Reynosa, Tamaulipas, y otorgó un permiso para un festejo del Día del Niño en el que se repartieron juguetes con tarjetas en las que se leía “El estudio es la clave del éxito” y estaban firmadas por Osiel Cárdenas Guillén, “El Mata Amigos”, líder de dicho cártel y creador de Los Zetas.

Las autoridades mexicanas también saben, gracias a sus homólogos en Estados Unidos, que en agosto de 2006 fue detenido Alfredo Leal Guerra, con 25 kilos de cocaína, en San Juan Texas; el pasador de esa droga era miembro del equipo de seguridad privada de Francisco Javier García Cabeza de Vaca, quien aquel año ya había cambiado de puesto y era diputado local por Acción Nacional.

Y también saben que el gobernador de Tamaulipas tiene localizadas, al menos, 20 propiedades en las ciudades texanas de Hidalgo y McAllen, por un valor que supera los 10 millones de dólares, es decir, más de 200 millones de pesos.

 

“Salen millones y millones”

“Francisco Javier García Cabeza de Vaca y su familia cuentan con 10 empresas, de las cuales dos están activas con domicilios en El Paso, Texas, y Galveston (mismo estado). Las otras ocho que se encuentran inactivas registran domicilios en Beverly Hills, Los Ángeles, California y Seattle”, se lee en la investigación federal a la que EMEEQUIS tuvo acceso.

En ese mismo expediente, se relata que el hermano del gobernador de Tamaulipas, José Manuel, recibió, entre 2012 y 2017, unos 13.7 millones de pesos de empresas que el Sistema de Administración Tributaria (SAT) ubica como “compañías fantasma”.

“Pocas veces hemos visto un caso tan escandaloso como éste. Salen millones y millones de pesos por donde le investigues. De verdad, se trata de uno de los casos de corrupción más emblemáticos de los últimos años”, aseguró la fuente consultada, quien participa directamente en la integración del expediente.

La trama contra el gobernador panista está lejos de terminar. Pero su final, aseguran en el gobierno, se puede pronosticar desde ahora, con el cúmulo de evidencias en su contra: al igual que pasó con Tomás Yarrington y Eugenio Hernández, Tamaulipas sumará a otro gobernador ligado a redes de lavado de dinero y del crimen organizado.

 

@oscarbalmen


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