Maradona, siempre de zurda/ Taktika  - LJA Aguascalientes
24/05/2022

Estadio Azteca. 22 de junio de 1986. En el minuto 10 del partido de cuartos de final de México 86, el mediocampista Héctor Enrique recupera el balón y lo filtra al capitán Diego Armando Maradona, quien arranca como bólido. El Pelusa dribla a los jugadores ingleses, quienes infructuosamente tratan de detenerlo. Maradona se acerca a la portería protegida por el cancerbero Peter Shilton quien, cómo una muralla medieval, defiende su arco. En milésimas de segundo, Maradona recibe un duro golpe en el tobillo por parte del defensor Terry Butcher, pero finta a Shilton y, con la pierna zurda, empuja el esférico al fondo de la meta del orgulloso equipo de los Tres Leones.

El Coloso de Santa Úrsula estalla en un frenesí, pero, lo más importante, millones de argentinos escuchan, ven y celebran el gol que, junto con la tramposa anotación de “la mano de Dios”, permite, aunque sea de manera deportiva, a la Argentina tomar desquite por la derrota militar sufrida a manos de los británicos en la reciente guerra por las Islas Malvinas.

La escena arriba mencionada sirve como prólogo al presente artículo, el cual pretende explicar por qué el astro Diego Armando Maradona siempre fue, en el aspecto ideológico, de zurda. 

La ideología, según la visión marxista, es “la representación de la realidad propia de una clase social, que depende del lugar que esta clase ocupa en el modo de producción y de su papel en la lucha de clases”1. Otra definición es “la cosmovisión que expresa los valores de un grupo social en particular”2.

Ahora bien cabe preguntarse: ¿por qué Diego Maradona, a pesar de firmar contratos millonarios con equipos de fútbol como Boca Juniors, Barcelona, Nápoles, y Sevilla siempre fue afín a gobiernos de la izquierda latinoamericana?

Parte de la respuesta puede estar en los orígenes de Maradona. La familia del internacional argentino estaba afincada en Villa Florito, urbe ubicada en la provincia de Buenos Aires. Esta ciudad era habitada por inmigrantes italianos y españoles, en su mayoría pobres. Es decir “cabecitas negras”, una expresión argentina clasista y racista. Asimismo, Maradona se inició como jugador llanero o, como dicen en el Cono Sur, “potrero”. 

La otra porción de la contestación estaría en la adicción a la cocaína. A principios del año 2000, Maradona había tocado fondo y necesitaba urgentemente ingresar a un programa de rehabilitación. Debido a que había resultado positivo en una prueba anti-dopaje durante el Mundial de Fútbol de Estados Unidos 1994, el astro argentino tenía prohibida la entrada a la Unión Americana.

Desesperada la familia Maradona recurrió a la Organización Cubana de Servicios Médicos Internacionales, la cual dio su visto bueno. El Pelusa arribó a la isla caribeña el 18 de enero de 2000 para comenzar su desintoxicación. El dictador Fidel Castro Ruz estuvo al pendiente de Maradona quien, a partir de entonces, vio en el revolucionario cubano a una figura paternal.

A pesar de los problemas de salud y de su incapacidad para liberarse de la adicción a la cocaína, Maradona no olvidó el apoyo de Castro Ruz: en el año 2005, el futbolista argentino condujo un programa de televisión denominado La Noche del 10 y uno de sus invitados fue el comandante caribeño.


En noviembre de 2005, Maradona saltó a la palestra política cuando participó en la Cumbre de los Pueblos, un cónclave de los movimientos progresistas que se oponen a las políticas neoliberales en América Latina. Esta reunión era la respuesta a la IV Cumbre de las Américas, en donde el presidente de los Estados Unidos, con el apoyo de Canadá y México, quería vender la idea de una zona de libre comercio que abarcara a todo el hemisferio occidental denominada Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA).

Diego Armando subió, en compañía de Evo Morales y de otros prominentes activistas de izquierda, al denominado Expreso Alba para viajar a Mar de Plata, donde le esperaba otro furibundo antiyanqui: el presidente de Venezuela, Hugo Rafael Chávez Frías. Durante el mitin en el estadio Polideportivo, el militar venezolano hace la seña para que Maradona se acerque al podio. Luego, lo abraza y, entonces, el Pibe de Oro dice: “La Argentina es digna. Echemos a Bush”. A continuación, Chávez Frías comenta: “ALCA, ALCA al carajo”. Por último, la multitud estalla en vítores.

Como un palafrenero, el mandatario mexicano Vicente Fox sale a la defensa de Bush y crítica oblicuamente a Maradona: “Hay un deportista metido en política que está haciendo mucho ruido”3

El escribano concluye con tres preguntas dirigidas al amable lector: ¿Era Maradona un izquierdista genuino? y futbolísticamente, ¿es Maradona más grande que Pelé? y, como inquirió rayando en la idolatría Víctor Hugo Morales, ¿De qué planeta vino para dejar en el camino a tanto inglés, para que todo un país sea un puño apretado gritando por Argentina?

Aide-Mémoire. – Con el guiño de Donald Trump, Israel elimina a un prominente científico iraní y, de paso, le siembra el camino con espinas a Joe Biden.

 

  1. – Alboukrek, Aaròn (Ed.). Diccionario Enciclopédico 2004. México, D.F., Larousse, México, p. 544
  2. – Larraín, Jorge. The Concept of Ideology. London, Hutchinson, University Library, England, p. 11

3.- Arremete Fox contra Maradona por su activismo en repudio al presidente de EU https://bit.ly/37s7S6g


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