El Metro, una bomba de tiempo… que ya estalló - LJA Aguascalientes
04/12/2021

APRO/Gloria Leticia Díaz

 

La noche del 11 de marzo de 2020 las redes sociales viralizaron un video en el que Jesús Urban Puerto, trabajador del Sistema de Transporte Colectivo (STC) de la Ciudad de México, advierte a la población: “El Metro no es seguro, el Metro es una bomba de tiempo”.

Urban Puerto, entonces inspector jefe de estación asignado al área de Transportación, emitió el mensaje dos días después del choque de dos trenes en la estación Tacubaya, incidente en el que un usuario falleció y 40 más resultaron lesionados.

El accidente, dijo, era resultado de la falta de mantenimiento al medio de transporte, del despido de personal con experiencia, de la escasez de refacciones y herramientas; y señaló: la directora del STC Metro, Florencia Serranía Soto, “prefiere gastar el dinero en máquinas expendedoras de tarjetas” para hacer uso del servicio.

A 10 meses de esas declaraciones, un evento sin precedente inhabilitó por al menos 24 horas seis de las 12 líneas del Metro: el incendio del sábado 9 en las instalaciones de más de 50 años de antigüedad que albergan el Puerto Central de Control I (PCCI), en el Complejo Delicias, en el centro de la Ciudad de México.

Después del siniestro, sostiene Urban Puerto –secretario de Organización del Sindicato Mexicano de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo–, no se ha hecho nada; las autoridades “se van a abocar a la recuperación del edificio y del servicio, pero seguimos sin herramientas, sin material, sin equipo de seguridad”.

La organización a la que pertenece es independiente y, pese a que obtuvo su registro oficial el 21 de mayo de 2019, Serranía Soto se niega a reconocerla.

El jueves 14 aún se desconocía la causa del incendio que provocó la muerte de una agente de la Policía Bancaria e Industrial, así como la destrucción de cinco de los seis pisos del inmueble que alberga el PCCI. Hasta el cierre de edición se había restablecido el servicio de tres de las seis líneas inhabilitadas (4, 5, y 6), en tanto que la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, y la directora Serranía se comprometieron a devolver la operatividad a la Línea 1 a finales de mes.

 


Una austeridad letal

En entrevista con Proceso, Urban Puerto, con 21 años de antigüedad en el Metro, considera que la falla en el sistema de transporte más importante es la falta de mantenimiento. Y sentencia: “Esta famosa austeridad republicana nos está llevando al precipicio”.

El techo presupuestal del Metro ha disminuido de 2018 a la fecha. Ese año fue de 17 mil 548 millones de pesos; en 2019, primer año de gobierno de Sheinbaum, cayó a 15 mil 652 millones, y aunque en 2020 se mantuvo igual, para este 2021 bajó a 5 mil 81 millones de pesos, de acuerdo con el Presupuesto de Egresos aprobado por el Congreso local.

El sindicalista, confeso promotor de Morena en 2018, de Andrés Manuel López Obrador y de Sheinbaum, dice estar decepcionado de la administración de la actual jefa de Gobierno de la CDMX. “Esperaba un cambio verdadero” para el Sistema de Transporte Colectivo y para su gremio, dice el entrevistado.

La falta de mantenimiento del Metro se arrastra desde hace 20 años, desde que López Obrador era el jefe de Gobierno, dice; agrega que, en el caso particular del PCCI, desde 2013 los trabajadores dieron las señales de alerta sobre la necesidad de dar un mayor mantenimiento a los transformadores.

“Ya en esta administración, en 2019, se reportó que tenía que haber cambios, que tenía que aumentarse el presupuesto a los transformadores y se hizo caso omiso”, apunta.

Según lo que Urban ha indagado entre sus agremiados, es probable que el incendio del sábado 9 haya sido por el cambio de una pieza que no era original. “Se adaptó por falta de refacciones y de material; funcionó de momento… No se esperaban estos hechos. (Los trabajadores) no me precisaron cuándo se hizo el cambio de pieza.”

El entrevistado hace un recuento de fallas por la falta de mantenimiento a los trenes –“que circulan por los milagros que hacen mis compañeros con lo que tienen”–, la falta de materiales y equipo, algunos tan elementales como grasa para las vías; o de mayor importancia, como tableros de control de trenes inservibles o deficiencias en el equipo de radiocomunicación.

A ello se suma el maltrato generalizado al personal; el despido de casi mil 500 trabajadores de confianza, “algunos con mucha experiencia en el mantenimiento del equipo”; la falta de dotación de uniformes en los últimos tres años; la falta de agua en los sanitarios de los trabajadores en 75% de las estaciones –“el agua de las pipas que compra el STC se va a los baños públicos”– y dejó de distribuirse entre el personal material sanitario para prevenir contagios de covid-19.

 

Otras fallas

Al alertar que por lo menos 50 trabajadores del Metro han fallecido por coronavirus, Urban Puerto destaca que la pandemia puede agravarse en la Ciudad de México no sólo por las aglomeraciones en las instalaciones del STC por la suspensión del servicio en sus tres principales líneas, sino porque “no se están sanitizando las instalaciones; eso ocurre muy esporádicamente, y el gel se reparte a los usuarios sólo de 10 de la mañana a nueve de la noche”.

El líder sindical muestra algunos oficios entregados por su organización a la actual administración en los que solicita información o reuniones con los directivos para abordar problemas del Metro. No ha tenido respuesta, dice.

“A casi un año de aquel video, sigo sosteniendo que el Metro es una bomba de tiempo. No le deseamos mal a nadie, pero es una realidad palpable”, insiste Urban.


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