Terán, la UAA y sus archivos (2 de 2)/ Cátedra  - LJA Aguascalientes
20/10/2021

Cuando tomó posesión de su primer período el actual rector de la UAA –el día 13 de Enero del 2017– pronunció un discurso en el que, con un lenguaje novedoso colmado de generosidad, prometía esperar un cambio notable en la forma de conducir la institución. Dijo:

“…si en la Universidad no perseguimos los más altos Valores de la Civilización, entonces la Institución se convierte en una empresa al servicio de un mercado, y los estudiantes, en estadísticas.

Saber escuchar, y escuchar mucho, antes que hablar, será una de las características de mi gestión. Sobra decir que en un ámbito académico no valen las vaguedades, tampoco las mezquindades, sino los argumentos, los valores, la honestidad y la justicia”.

Al día siguiente anunció los preparativos para celebrar los 150 años de la fundación de la escuela de Agricultura celebrada el 15 de Enero de 1867 misma que, según la interpretación simplista en que se han apoyado los administradores de la UAA hasta la fecha, “…logró transformarse con el paso de los años en la actual Universidad Autónoma de Aguascalientes…”.

Considerando la posibilidad de que el rector estuviera mal informado, pero confiando en su manifiesta intención de saber escuchar, el Viernes 20 siguiente publiqué en la columna Tlacuilo de este mismo diario, un artículo más –de los muchos que he publicado desde 1996 sobre este tema sin que funcionario alguno de la UAA los refute– en este caso intitulado “Jesús Terán y los académicos”, en el que me referí a la reprobable actitud del gobernador Jesús Gómez Portugal y su secretario el historiador Agustín R. González al instalar, en 1867, una escuela de Agricultura ocupando, como aves de rapiña –a tres años del cobarde asesinato del gobernador José María Chávez por los invasores franceses y sin cumplirse siquiera uno de la muerte de Jesús Terán en París en el cumplimiento de su deber patrio– el edificio que habían acondicionado frente al parián para destinarlo como asiento oficial permanente del Instituto de Ciencias.

La escuela de Agricultura no pudo ser justificada ante el gobierno federal, que la clausuró para restablecer el Instituto que Jesús Terán había inaugurado en 1849, con el propósito de integrarlo junto con los demás institutos científicos y literarios del país, en la reforma educativa encomendada por el presidente Juárez a Gabino Barreda con base en los planes y programas establecidos en la nueva Escuela Nacional Preparatoria establecida en 1868.

Esta aclaración la hice sin pretender confrontación sino tratando de buscar coincidencias, gracias al tono conciliatorio utilizado por el rector en el discurso citado. Por eso le hice también la siguiente:

PROPUESTA: “Aquí pudiera presentarse un dilema en el sentido de que tal vez ni usted ni yo podríamos convencernos mutuamente por más buenas que fueran nuestras respectivas intenciones, porque no somos profesionales de la historia ni contamos con los elementos suficientes para demostrarlo…”.

“Sin embargo, siendo la búsqueda de la verdad una meta cardinal de la Universidad y la investigación que se realiza en la cúpula del edificio universitario la responsable principal en la tarea de perfeccionar la cultura, deberían ser sus propios académicos expertos en Historia, dilucidarlo.

“Ello, además de saludable, es necesario para clarificar y enriquecer nuestra historia, con la ventaja de que ya existen antecedentes de investigaciones dispersas que pueden aprovecharse”.


Otro de los argumentos que utilicé fue el siguiente: He expresado en diversas ocasiones la frase de Pedro de Alba que nos da una idea clara del lugar que el Instituto ocupaba en el corazón de Jesús Terán, al declararla -sin ser la más importante de todas las que realizó: “su obra más preciada”.

Pero este hecho, reconocido desde siempre por los ciudadanos que se han preocupado por mantener viva la historia del Instituto; por el Gobierno del Estado y por el Gobierno Federal, es caprichosamente ignorado por los administradores de la institución que, habiendo sido y seguirá siendo la obra más preciada de Terán, cierran los ojos ante la verdad histórica.

Hay algunas señales positivas por la moderación con que su administración ha manejado este asunto pues, por ejemplo, en ningún otro informe anual se ha vuelto a referir a la escuela de Agricultura, lo cual no significa que no se conmemore de alguna manera.

Pero de la propuesta que le hice en el sentido de disponer la redacción objetiva de la historia de la institución no se ha sabido absolutamente nada. Ante ese silencio, cabe hacerse la pregunta en el sentido de cuál será la causa.

Una posible respuesta podría ser que no se enteró de ella, lo cual no es creíble porque su oficina de informática le entrega un resumen diario de las noticias que aparecen en relación con la institución que dirige.

Otra interpretación podría ser que no la consideró digna de ser atendida, en cuyo caso tendríamos que concluir que su mensaje de toma de posesión en 2017 no fue sincero, lo cual no creo porque por lo que hemos visto, es el mejor rector que ha tenido la UAA en toda su trayectoria, lo cual revela buenas intenciones y propósitos más elevados.

Una más, que considera este asunto como una especie de brasa ardiente a la que no ha atinado qué trato darle, por la reacción que pudiera provocar en los poderosos intereses externos que están apoderados del control de sectores importantes de la Universidad y que nulifican su autonomía.

EL ENCONO CONTRA TERÁN. Volvemos sobre este tema que tratamos superficialmente en el artículo anterior, pues no es un asunto menor.

En efecto, quienes hemos estudiado un poco más a fondo las causas de ese afán de enterrar la memoria de Jesús Terán, consideramos que no son casos aislados los intentos y tampoco limitados a Aguascalientes, pues entre otras cosas, hay que considerar que su brillo opacaba a figuras de nivel nacional que se consideraban presidenciables y lo veían como un peligro para sus carreras políticas.

Con excepción de un caso de alcance nacional e internacional, en esta ocasión nos ocuparemos básicamente de los intentos que, por lo menos en Aguascalientes, obedecen a un mismo hilo conductor que, consistente, retoma el impulso cada vez que considera encontrarse con una oportunidad favorable a su propósito. En este análisis omitiremos los intentos por nulificar su trabajo en vida, que fracasaron porque él sabía muy bien cómo defenderse; solo mencionaremos aquellos que se han realizado después de muerto, con diferentes resultados, citando también los esfuerzos por recuperar su memoria histórica a nivel social:

1867.- En contra. El primer intento, frustrado, fue el que acabamos de señalar con Jesús Gómez Portugal y Agustín R. González, cuando aprovecharon que acababa de morir. 

1907.- A favor. Restablecido el Instituto tras la clausura de la Escuela de Agricultura, el nombre de Jesús Terán volvió a brillar en la historia local al grado de que por la probable iniciativa del gobernador Rafael Arellano al estar por cumplirse cincuenta años de su creación en 1899, se encargó la realización de los bustos de Jesús Terán y José María Chávez a la Fundición Artística Mexicana de Jesús Contreras, para colocarlos en el Jardín del Estudiante frente al edificio del Instituto, lo que ocurrió en la significativa fecha del 5 de Mayo de ese año y como una manifestación permanente de agradecimiento del pueblo de Aguascalientes a su fundador y al gobernador encargado de que se ejecutaran los trabajos para su sede definitiva.

1918.- A favor. Al concluir el período revolucionario, en el que desfallece el Instituto y termina la etapa positivista característica del porfiriato, toca a Pedro de Alba reorganizar el Instituto, misión que cumple en forma brillante bajo la tónica del pensamiento de Jesús Terán, a quien admira y sigue su ejemplo dejando muy en alto el nombre de Aguascalientes y entregando un Instituto que fue ejemplar para la República.

Es muy probable que de esa época proceda el escudo adaptado y utilizado en toda la documentación del Instituto -incluidos nuestros certificados de estudio- hasta 1974 en que al perder la estructura latinoamericana de nuestro Instituto de Ciencias y convertirlo en copia de un estilo de universidad estadounidense, perdimos nuestra incorporación a la UNAM. Como puede observarse en la ilustración, el diseño de nuestro escudo se derivó del establecido en la Universidad Nacional de México durante el rectorado de José Vasconcelos en 1920.

1930.- En contra. Esta agresión contra Jesús Terán ocurrió en la Secretaría de Relaciones Exteriores cuando siendo su titular Genaro Estrada, ordenó retirar el retrato de Jesús Terán que estaba en la sala de secretarios; también es probable que su expediente del archivo general haya quedado incompleto, pues no se encuentran muchos de los documentos remitidos por él desde Europa, relativos a la misión confidencial que le asignó el presidente Juárez para desarticular el apoyo que Napoleón III había logrado obtener de las potencias del continente para financiar su aventura en México. Curiosamente, en ese año apareció la “Doctrina Estrada”, de fama internacional, cuyos fundamentos coinciden con los argumentos que manejó Terán en Londres para obtener el apoyo del parlamento; esto, de acuerdo con la opinión de funcionarios de la Secretaría e investigadores académicos de prestigio que no han considerado manifestarse públicamente al respecto.

1934.- A favor. La misión confidencial de Jesús Terán en Europa. Aparece este libro que es el primero sobre Jesús Terán, publicado por la Secretaría de Relaciones Exteriores en la colección del Archivo Histórico Diplomático Mexicano, recopilada por el historiador Gabriel Saldívar y Silva, punto de partida básico para los investigadores posteriores.

1942.- En contra. Aquí se retoma el ataque a la memoria de Jesús Terán con la conmemoración de un falso 75 aniversario del Instituto, alegando como base ¡otra vez! la inauguración de la escuela de Agricultura en 1867 por Jesús Gómez Portugal. Otro dato curioso, pues coincide con el año en que se otorga la autonomía al Instituto. Hay elementos para relacionar un hecho con el otro, pero este es un tema por investigar. El caso es que no sé si alguien se haya enterado del engaño que estuvo bien calculado, pues parece haber pasado desapercibido.

1949.- A favor. El segundo libro sobre Jesús Terán es el ensayo biográfico de su sobrino nieto Arturo Pani, que tanta falta hacía. (Lo cito en la referencia 4). Aunque no lo dice, coincidió con el centenario de la fundación del Instituto, que no se conmemoró porque estaba dividido debido a la intransigente irresponsabilidad de un grupo de profesores que propició la violación de su autonomía, haciendo un daño irreparable por lo menos a cinco generaciones, entre ellas la mía.

1952.- A favor. Traslado de los restos de Jesús Terán de París a la ciudad de México, por gestiones realizadas por el gobernador Edmundo Games Orozco.

1956.- En contra, pero la fecha no es precisa. Los bustos de Terán y José Ma. Chávez fueron retirados del Jardín del Estudiante sin justificación alguna, lo que hace suponer que fue un acto autoritario que partió del propio gobierno.

1967.- En contra. Se celebró el centenario espurio de la creación del Instituto ¡otra vez con base en la Escuela de Agricultura!

1974.- En contra. El mismo año del cambio del nombre de Instituto a Universidad, los embates externos violatorios de la autonomía universitaria se hicieron más fuertes y constantes, al grado ofensivo de imponer el nombre de Jesús Gómez Portugal al edificio acondicionado por Terán para el Instituto.

1976.- En contra. La rectoría de la UAA intentó trasladar los archivos de Bachillerato al edificio central. ¿Con qué propósito? Los estudiantes se amotinaron impidiendo lo que llamaron intento de secuestro.

Esto lo publiqué en la revista Cátedra (de donde viene el nombre de esta columna), pues tuve que crear mi propio medio de difusión porque el gobernador les prohibió a los directores de los diarios que me publicaran una palabra más sobre las barbaridades que se estaban cometiendo contra la Universidad, de lo cual tengo prueba escrita, firmada de recibido y sellada por su oficina, pues le fui a reclamar personalmente su violación a mis garantías constitucionales. Me viene a la mente la expresión que tuvo el profesor Enrique Olivares Santana en el sentido de que “si no dejan de reñir el doctor Guel y Augusto, vamos a tener el triste espectáculo de ver al Estado de Aguascalientes gobernado por un Cuco Esparza”. La persona a quien se lo dijo vive y me podría contradecir si no fuera verdad.

1978.- En contra. Para este año, cuando ya habíamos sido expulsados profesores y estudiantes que pretendimos defender a la Universidad mediante el ejercicio de la libertad de expresión que era letra muerta en la Ley Orgánica de la institución; y egresado los estudiantes de Bachillerato que vivieron la etapa más autoritaria, ya no hubo quién se opusiera al trasladado de su archivo –que era una verdadera reliquia– a la rectoría. Entonces se consumó el peor de los crímenes contra su historia:

En el año 2002 fue impreso por la propia UAA, el libro 60 años de Autonomía, en cuya página 71 su autor, Héctor de León, refiere la salvaje incineración de los archivos del Instituto, acto que no podía ser realizado si no era por instrucciones precisas del rector. Lo que relata es verdaderamente escalofriante:

“Con sorpresa llegué a ver la incineración de cajas que contenían archivos institucionales en aquellos años en que se preparaba el cambio de las oficinas centrales a las modernas instalaciones de Ciudad Universitaria.- “No hubo la menor prudencia y sí la barbarie del despojo de lo que aparentemente no sirve. Por desgracia, esta secuencia se ha venido dando bajo el argumento de que existen archivos que no tienen por qué guardarse, pero sin la aprobación de quienes conocen del tema. La creación del departamento de Archivo vino a ser una barricada para esta destrucción indiscriminada que se ha dado en nuestra alma mater y que no dejaremos de lamentar”.

Ese es el argumento más importante en que se basa nuestra interpretación en el sentido de que existe una estrategia centenaria y permanente de fuerzas ajenas a la institución que, logrando por fin tener un control absoluto de ella, destruyeron documentos invaluables en los que estaba, entre otras incontables pérdidas, la prueba de que el Instituto fue creado por el gobierno de Zacatecas el 20 de Noviembre de 1848 e inaugurado por Jesús Terán en 1849. Salvajismo tal retrata de cuerpo entero a los que se autocalifican “fundadores de la Universidad”. Eso, obviamente es una vil mentira, pues no puede caber en una mente medianamente inteligente el hecho de que una Universidad destruya la constancia de su propia existencia. Y es la mejor prueba de que la UAA es autónoma sólo de nombre, pues su control está en manos de fuerzas poderosas que la mantienen sometida para satisfacer sus intereses y consideran ingenuamente que con ese hecho criminal desaparecieron del mapa a Jesús Terán.

1991.- A favor, por lo menos en intención. Traslado de los restos de Terán de la ciudad de México a Aguascalientes. 

2016.- A favor y en contra. En la celebración del sesquicentenario de la muerte de Terán, los ciudadanos estuvimos a favor, pero el gobierno, si bien cumplió con la formalidad cívica establecida en el calendario, en los hechos estuvo en contra, con el abierto apoyo de los administradores de la UAA. 

2021.- El año próximo evaluaremos el desarrollo de las actividades del año del bicentenario del natalicio de Jesús Terán.

En fin, este es un repaso somero que refleja la opinión del autor, sobre los acontecimientos post-mortem de Jesús Terán ya sea a favor o en contra de su actuación, como los ha observado en sus lecturas o en los hechos que le ha tocado presenciar y participar.

Lo somete con gusto a consideración de los lectores dispuestos a aportar información válida o a opinar lo que juzguen necesario. Lo importante radica en tratar de consolidar una versión consistente, pues no se trata de imponer caprichos ni de cerrar los ojos para ignorar problemas cuya falta de atención oportuna pueden provocar problemas mayores.

Otro instrumento básico podría ser la investigación que hicieran a fondo los especialistas en la materia de la UAA, la que pudiera considerarse como la posición oficial de la institución.

E incluso si la comisión organizadora del programa que deberá elaborarse para conmemorar el año del bicentenario del natalicio de Jesús Terán lo considerara pertinente, el Gobierno del Estado podría lanzar una convocatoria de carácter internacional en coordinación con el Gobierno Federal –que también está dejando pasar en blanco este acontecimiento tan importante para la Nación– con el fin de otorgar un premio al mejor libro que se presente sobre el tema, porque las aportaciones de Jesús Terán al Derecho de Gentes son de una trascendencia que no se ha llegado a valorar empezando porque él no tuvo tiempo de escribir tranquilamente, en su tierra y en el calor de su hogar, el libro que hubiera significado un gran apoyo sobre todo para los países amenazados por los acreedores abusivos.

Otros autores cubrieron de alguna manera ese hueco con el ejemplo que él puso para nuestros hermanos latinoamericanos, razón por la cual se designó a Benito Juárez como benemérito de América. 

A final de cuentas, Jesús Terán, como dijo Justo Sierra “…merece y obtendrá eminente puesto en la historia de Méjico.” Pues téngase por seguro que si no es nuestra generación la que lo propicie, una vendrá que, con más méritos que los nuestros, sepa cumplir con esa profecía.

Dicho lo anterior, invitamos cordialmente al rector de la UAA a participar activamente en este ejercicio, sin temor a hacerlo con la sinceridad y franqueza que será una de las mejores enseñanzas que se puedan ofrecer a la comunidad universitaria para despertar su civilidad y su conciencia crítica.

¡Viva la discrepancia, porque es el espíritu de la Universidad! Javier Barros Sierra, Rector de la UNAM, 1968.

Por la unidad en la diversidad

Aguascalientes, México, América Latina

 

[email protected]

* Profesor de la Universidad Autónoma de Aguascalientes destituido de todas sus cátedras por pronunciar un discurso en defensa de su autonomía.


Show Full Content
Previous Desafío Global (I)/ Esencias Viajeras 
Next Feminicidio en Aguascalientes/ Meridiano electoral 
Close

NEXT STORY

Close

YosStop manda mensaje tras fracaso de la marcha a su favor

26/07/2021
Close