¿Les exigimos más a las mujeres políticas que a los políticos?/ Por mis ovarios, bohemias - LJA Aguascalientes
17/10/2021

Si bien la pregunta pasaría a develar el machismo que todas llevamos arraigado, es necesario hacer dos precisiones [porque la vida está llena de precisiones]: 1) de los hombres en la política, las mujeres ya no esperamos nada, de ninguno de ellos, han dominado y dominan aún la vida política del país y del estado, y poco [nada] hay que destacar de su trabajo en favor de las mujeres y niñas, pequeñas dádivas, acaso, condescendencias, las sobras de los acuerdos políticos que no interfieran en sus negocios.

Ejemplos, cientos. En Aguascalientes, el dirigente del PRI, Herminio Ventura, todavía cree que hay empoderamiento femenino en formar líderes de colonia, el último eslabón de la cadena; el cinco veces diputado plurinominal, el Verde Sergio Augusto López, con sus violentas, infames e imbéciles declaraciones llama “calienturientas” a las mujeres y habla de culos en la tribuna del Estado para “explicar” por qué no al aborto; el panista Gustavo Báez, férreo defensor y promotor de la vulneración de los derechos de las mujeres y la comunidad LGBT+; los otros, los mismos, todos manteniendo entre sus filas a hombres denunciados judicialmente como agresores, como en Morena, el exdirigente y diputado suplente, Cuitláhuac Cardona, denunciado por violación sexual. ¿Ellos, todos los hombres en el poder, harán caso del 3de3 contra la Violencia?, ¿despedirán a todos los hombres de sus partidos que tienen denuncias penales por violencia de género? No. 

2) Por eso, de las mujeres en la política esperamos todo, necesitamos todo, exigimos todo, una agenda que vele por los derechos humanos de cada una de las personas de este estado. Pero esto también implica acompañarlas a todas ellas para prevenir la violencia política que padecen fuera y sobre todo dentro de sus partidos. Pero ese es un tema que dejaremos para otro día.

Si las mujeres en la política no ven por una agenda en derechos humanos, las mujeres de a pie estamos perdidas. ¿Están obligadas? Sí. Tienen una deuda con las mujeres y las niñas; llegaron a donde están por el trabajo de miles de mujeres activistas que lucharon para que una nueva generación de mujeres feminizara la política en beneficio de todas, no de ellas solas, no en beneficio de sus partidos, porque estas mujeres ya están en lo alto, a un empujón para abrir, no romper, el techo de cristal del que tanto hablan, y es su responsabilidad hacer que más mujeres, las de abajo, de tierra, suban por esa escalera inmensa para llegar a abrir ese mismo techo de cristal.

Sin embargo, he visto que la mayoría de estas mujeres en puestos de poder hablan y se posicionan casi exclusivamente sobre la violencia política de género, porque es cierto, ellas la viven, saben lo que es que hablen de su intimidad, de su cuerpo, de su pareja, de sus hijas e hijos, de que menosprecien todo lo que digan solo por ser mujeres. La panista Nancy Gutiérrez, actual titular del Instituto Aguascalentense de las Mujeres, después de ser nombrada candidata plurinominal en estas elecciones, dijo que como candidata van a aprender mucho de violencia política de género. Por desgracia lo vivirá en carne propia. Lo que no es posible es que sea de la única violencia que hablen las mujeres de la política porque es la única que les preocupa, ellas apenas son un puñado de mujeres que la padecen mientras el grueso de las mexicanas sufre de violencia doméstica o económica, y otro tanto no vive para contar la violencia feminicida. También hay que voltear afuera. 

Y aunque es claro que todas las mujeres candidatas, ahora en temporada de elecciones, abundarán en el discurso de género, habrá que ver cuál de ellas propondrá una agenda basada en derechos humanos, que aplique en economía, en seguridad, en finanzas, en medio ambiente, en todo. Hasta ahora en el estado, ninguna diputada, alcaldesa o magistrada ha priorizado esa agenda. Esta será la elección más grande de la historia de México y las protagonistas serán las casi 127 mil mujeres candidatas a diputadas, a alcaldesas o a gobernadoras.

Por eso mismo, es momento de exigirle cuentas a las mujeres en el poder y a las que van a llegar, que las promesas por sacar a las mujeres de la miseria y del ciclo de violencia se cumplan. Aunque luego se quejen porque confunden la exigencia de rendición de cuentas de su trabajo con “falta de sororidad”, como lo hace la diputada ahora del Verde, antes del PES, y defensora de Sergio Augusto López, Karina Banda, quien mientras habla de feminismo y violencia hacia las mujeres, al mismo tiempo, respalda y presenta iniciativas que vulneran a las mujeres y a las infancias de Aguascalientes.

Porque también abundan los ejemplos sobre estas mujeres en la política, como la amloísta Layda Sansores que quiere ser candidata a la gubernatura de Campeche después de los líos por desvíos de recursos en el Senado, las constantes acusaciones de corrupción, después de lucrar con el rostro de los estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa estampados en una mascada y un vestido carísimo, que no será ilegal, pero inmoral, sí. 

¿Qué cuentas traen las representantes de Aguascalientes?, la senadora panista Martha Márquez ha mantenido un discurso contra la decisión de las mujeres a decidir, al negar los derechos de las mujeres también es cómplice de violencia institucional. La actual alcaldesa de Aguascalientes, Teresa Jiménez, también panista, que entre sus últimas acciones está permitir la militarización en Aguascalientes al estilo López Obrador que con tal de salir del paso, dijo que para el combate de los feminicidios ayudaría la Guardia Nacional, esa que ahora se coordina con el Instituto Municipal de la Mujer de Aguascalientes, con el Ejército y la SSPM para realizar labores de Policía de Proximidad Social “contra” la violencia de género. No sabe o no le importa a Teresa Jiménez que la militarización de las Policías atenta directamente contra la integridad de las mujeres.

La lista es más larga, la que bien podría ostentar el título de enemiga número de las mujeres, las infancias y la comunidad LGBT+ en Aguascalientes es la panista Paloma Amézquita, que se ha empeñado en vulnerar los derechos humanos de la población por su cerrazón y conservadurismo extremo.

La diputada federal priista Norma Guel y su marketing político, porque no tiene trabajo legislativo para llamar la atención, más que la ignorante Ley Quemón. La petista diputada federal Elba Lorena Torres Díaz que no se deja ver más que para presumir que se fue en comisión a Australia a hablar sobre perspectiva de género, pero acá vota en contra del IVA cero en productos de gestión menstrual. La invisible panista Sylvia Garfias. La priista local que pacta con quien más le conviene, Elsa Amabel Landín. Todas ellas ya están listas para la reelección. Por supuesto que hay más, la lista sigue, mucho más amplia por desgracia que los nombres de las mujeres que trabajan para la sociedad. 

Que sean tres precisiones: por supuesto que la Violencia Política de Género existe, es real. Los hombres y los adversarios políticos, sean del género que sean, denostarán y violentarán a las mujeres. Se ensañarán contra ellas. Asquerosos, despreciables, ignorantes e inmundos, tal vez alguno que ahora mismo lee esto y pretende usarlo para agredir, son los violentadores. 

Eso no quita el legítimo reclamo de las mujeres de a pie a las mujeres en el poder ante la necesidad de que contribuyan a mejorar las condiciones de todas las personas al erradicar la violencia de género con estrategias, políticas públicas sustentadas, investigaciones, alianzas, no solo con un discurso vano y lagrimeo. Que no se les olvide que incluso la garantía de sus derechos políticos, la protección legal en caso de sufrir violencia política también es una herencia de las colectivas de mujeres organizadas que aspiraban a una cancha pareja para todas en la contienda por los puestos del poder. 

Es innegable la urgencia de la feminización de la política, las mujeres requieren más mujeres en el poder, pero tienen que saber que no habrá concesiones, su quehacer por la integridad de todas es lo que importa.

 

@negramagallanes

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Tania Magallanes
Tania Magallanes

Jefa de Redacción de LJA. Arma su columna Tres guineas. Fervorosa de lo mundano. Feminista.

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